El presidente colombiano, Gustavo Petro, reiteró este martes sus denuncias sobre un presunto fraude en la primera vuelta electoral del domingo y aseguró tener evidencias de irregularidades vinculadas al censo, pese a que el escrutinio oficial confirmó casi por completo los resultados preliminares.
En una extensa publicación en la red social X, el mandatario afirmó que puede presentar ante las autoridades competentes las “bases comprobadas” de un posible fraude y sostuvo que el software utilizado durante el proceso incorporó 885 409 personas adicionales respecto al censo electoral inicialmente registrado.
Presento las bases comprobadas del posible fraude. Que puedo entregar a autoridad competente.
Dije que no reconocí los datos del preconteo del software de los hermanos Bautista es porque tengo datos.
Mi compromiso con mi pueblo y el amor a mi país por el que he luchado toda mi…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 2, 2026
Las declaraciones llegan dos días después de los comicios donde el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella obtuvo el primer lugar y el aspirante oficialista Iván Cepeda quedó segundo, según datos oficiales, citados por EFE.
Petro señaló que la Registraduría Nacional pasó de un censo de 41 421 973 electores registrados dentro y fuera del país a uno de 42 307 373 votantes pocos días antes de la elección, una diferencia que, según él, no responde a inscripciones realizadas dentro de los plazos legales.
“La modificación consistió en modificar el censo electoral y el número de puestos y mesas”, afirmó el mandatario, quien sostiene que esos cambios ocurrieron en dos momentos distintos durante la tarde del 26 de mayo.
Las nuevas declaraciones profundizan las dudas expresadas por Petro desde la misma noche electoral, cuando rechazó los datos preliminares. “Como presidente no acepto los resultados del preconteo”, escribió entonces, al asegurar que solo reconocería el escrutinio oficial realizado por jueces electorales.
Sin embargo, los resultados divulgados este martes por las autoridades muestran una coincidencia del 99,94 % entre el escrutinio y el preconteo inicial.
La Registraduría informó además que el proceso se encuentra prácticamente concluido, con el 99,98 % de las mesas contabilizadas y apenas 33 pendientes de revisión entre más de 122 mil instaladas en el país.
Las denuncias presidenciales también han perdido respaldo dentro de su propio sector político. Iván Cepeda, candidato apoyado por Petro y segundo más votado en la primera vuelta, había respaldado inicialmente la necesidad de esperar el escrutinio definitivo, pero posteriormente reconoció que las revisiones realizadas por su campaña no hallaron irregularidades de magnitud suficiente para cuestionar el resultado.
Hasta el momento, Petro no ha informado si ha formalizado sus denuncias ante organismos electorales o judiciales, aunque insistió en que existen elementos suficientes para sostener sus cuestionamientos al proceso.
Espriella, un triunfo político para Trump
El principal beneficiado en la primera vuelta fue Abelardo de la Espriella, abogado penalista de 52 años sin experiencia previa en cargos públicos y conocido por sus posiciones conservadoras y confrontativas.
Según The New York Times, el candidato —que se presenta públicamente como “El Tigre”— construyó buena parte de su campaña alrededor de propuestas de endurecimiento penal y combate frontal contra los grupos armados.
Entre sus principales promesas figura la construcción de diez megacárceles y el despliegue de una estrategia de seguridad más agresiva contra organizaciones criminales y redes del narcotráfico. “Vamos a enfrentar, a derrotar y a castigar a los enemigos de Colombia que quieren destruir nuestra patria”, declaró tras conocerse los resultados preliminares, en un discurso pronunciado en Barranquilla.
Entre la ultraderecha y la izquierda, Colombia definirá su próximo presidente en segunda vuelta
Su rival en la segunda vuelta, el senador Iván Cepeda, representa una visión distinta sobre el conflicto y la seguridad. Históricamente vinculado a la defensa de derechos humanos, el candidato de izquierda ha cuestionado las políticas basadas exclusivamente en la militarización y ha criticado lo que considera el fracaso de la estrategia tradicional contra las drogas.
La lectura internacional de estos resultados también incorpora un componente geopolítico. The New York Times recoge declaraciones de Gimena Sánchez, directora para los Andes de la Oficina de Washington para América Latina, quien considera que una eventual victoria de De la Espriella sería interpretada como un triunfo político para Donald Trump en la región, dada la importancia estratégica de Colombia como principal aliado de Washington en América Latina.











