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En una jornada en que los apagones afectarán el 53 % del territorio nacional en el horario pico, el asedio petrolero de Washington a Cuba cumple este domingo un mes, con una crisis humanitaria fraguándose inexorable en la isla, incertidumbre absoluta, señales políticas contradictorias y un rumor creciente de contactos bilaterales en la sombra.
Las gasolineras están desabastecidas. Los hospitales, sin medicinas y suspendiendo tratamientos básicos y operaciones. El transporte público, desaparecido. Los precios de los alimentos, disparados. Universidades y oficinas públicas, en modo remoto, como en la pandemia. El Ejército, llamado de emergencia a recoger montañas de basura de las calles, aunque en los últimos días en La Habana se ha confirmado una reactivación de los servicios comunales.
El Coordinador Residente de Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, alertó esta semana del riesgo de “crisis humanitaria” en la isla y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Völker Turk, aseguró que este bloqueo, que su departamento calificó de contrario al derecho internacional, está “empujando al país al borde del colapso”.
Meliá prevé cerrar más hoteles en Cuba temporalmente, pero se mantendrá en la isla
Hoteles y minerales se congelan
La parálisis afecta a todos los sectores. Las grandes hoteleras, como las españolas Meliá e Iberostar, han cerrado instalaciones y la minera canadiense Sherritt, la principal inversión extranjera en la isla, ha detenido sus operaciones de extracción de níquel y cobalto por falta de combustible.
Una encuesta de la firma cubana de servicios empresariales AUGE estima que un mes después del inicio del asedio petrolero, un 78 % de las pequeñas y medianas empresas privadas cubanas “reporta caídas en sus ventas”. “El impacto es sistémico”.
El experto cubano Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, explicó a EFE que si no entraba más petróleo en Cuba la isla agotaría sus reservas estratégicas este mismo marzo y entraría en una “grave crisis”. Desde entonces solo un tanquero del exterior ha llegado a puertos cubanos.
Ante esta situación, varios países han empezado a enviar ayuda humanitaria a la isla, con México a la cabeza, que este sábado entregó en La Habana su segundo envío, de 1 200 toneladas de alimentos. Otros que han mostrado solidaridad son Canadá, Chile y España.
Llegan a La Habana dos buques mexicanos con un segundo envío de ayuda humanitaria
De forma paralela, EEUU tomó un par de medidas esta semana que abren una vía para la entrada de combustible, aunque en pequeñas cantidades y solo para el sector privado, lo que alivia pero no soluciona la crisis.
Cuba apenas produce petróleo para satisfacer un tercio de sus necesidades energéticas. Ese crudo nacional, no obstante, no se refina y solo sirve para las usinas termoeléctricas, no así para los grupos electrógenos o generación distribuida, que están paralizados con una capacidad de 1000 MW, ahora ociosa, por falta de diésel y fuel oil.
Este escenario coincidió con unas significativas declaraciones de Marco Rubio, quien habló del “camino hacia adelante” respecto a Cuba en el marco de la 50ª Reunión Ordinaria de la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (CARICOM).
“Si [las autoridades cubanas] quieren llevar a cabo esas reformas drásticas que abran el espacio para la libertad económica y, finalmente, política para el pueblo cubano, obviamente a los Estados Unidos les encantaría ver eso”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
“El gobierno de Trump quiere animar al gobierno cubano a emprender cambios que permitan el florecimiento de las empresas privadas, dijo un funcionario estadounidense de alto rango que habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos diplomáticos delicados”, refirió, por su parte, The New York Times.
“Aunque los envíos iniciales de petróleo a Cuba son modestos, los expertos aseguran que el gobierno de Trump está enviando un mensaje al gobierno de la isla de que para salir de la penuria económica del país será necesaria la cooperación con Estados Unidos”, añadió el Times.
El periódico más influyente de Estados Unidos citó a Ricardo Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group, una organización no partidista de política y defensa en Washington. “La estrategia es mostrar a los cubanos y al mundo que el único salvavidas que le queda a Cuba es Estados Unidos. Eso no significa ahogarlos. Significa dejar claro que se han convertido en una dependencia de facto de Estados Unidos”.
Según pudo confirmar EFE, los primeros isotanques con diésel del exterior —principalmente de Miami (EE.UU.), pero también de México y Colombia— ya han llegado a la isla o están en camino, importados por pequeñas empresas de capital privado cubano.
La lancha de Florida interceptada en Cuba llevaba 14 fusiles y 13 mil balas, según el Minint
Incidente armado
En este contexto, las Tropas Guardafronteras cubanas abatieron el pasado miércoles a cuatro personas que habían entrado con una lancha rápida en aguas territoriales de la isla y que abrieron fuego contra los oficiales cuando estos les dieron el alto para identificarlos. Se trató, según La Habana, de un “intento de infiltración con fines terroristas”.
La embarcación, con matrícula de Florida (EEUU), transportaba a diez cubanoamericanos (los otros seis resultaron heridos en el intercambio de disparos), según informaron las autoridades cubanas, que aseguraron que en la barca hallaron 14 rifles de asalto, 11 pistolas y cerca de 13 mil balas, además de otro equipamiento militar.
Pese al potencial desestabilizador del incidente, la administración estadounidense ha respondido con moderación y ha indicado que desea aclarar de forma independiente el incidente, algo que han destacado varios analistas internacionales.
Contactos y diplomacia. La crisis y sus actores se mueven en varios niveles y canales
Las últimas semanas han estado además marcadas por las informaciones exclusivas en los medios estadounidenses Axios y Miami Herald sobre contactos entre Rubio y un nieto del expresidente cubano Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, en las que se habla de contactos más que negociaciones, conversaciones sobre el futuro, posibles reformas económicas graduales en la isla y una retirada escalonada de sanciones.
Esto vendría a confirmar las repetidas declaraciones del presidente de EEUU, Donald Trump, sobre negociaciones con las autoridades de la isla, pese a que el Gobierno cubano no ha confirmado en ningún momento los contactos (y en varias ocasiones los ha negado).
Varios analistas consultados por EFE se decantan por la veracidad de estos intercambios, aunque otros dudan que este nieto de Raúl Castro, a cargo de la seguridad personal de su abuelo, sea el encargado de representar al Gobierno cubano pese a no tener ningún cargo institucional.
Bruno Rodríguez se reúne con el papa y condena los ataques de Israel y EEUU a Irán
Entretanto, el sábado el papa León XIV recibió en audiencia al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, quien también dialogó por separado con el secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin.
Se sabe de los diligentes esfuerzos y aportes del Vaticano, especialmente durante el papado de Francisco, en el “deshielo” entre La Habana y Washington durante la administración Obama.
En esta ocasión, el Obispo de Roma se refirió a la gravedad de esa situación, e invitó a todos los líderes a “promover un diálogo sincero y eficaz, sobre la igualdad soberana y el respeto mutuo para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano”.
Justo el propio sábado, el jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, se reunió con Parolin en el Vaticano, en un encuentro en el que también participó Brian Burch, embajador estadounidense ante la Santa Sede.
La simultaneidad de ambos encuentros sitúa al Vaticano como uno de los ejes de interacciones diplomáticas entre Washington y La Habana.
La posibilidad de contactos, no obstante, no tiene por qué suponer que EEUU y Cuba pongan en marcha una mesa formal de negociaciones y alcancen algún acuerdo que suavice la presión de Washington. Ni siquiera destierra totalmente la opción militar sobre la isla, como demuestran los casos de Venezuela e Irán, hizo notar la agencia EFE en su despacho.
EFE/OnCuba










