El presidente cubano Miguel Díaz-Canel pidió acelerar cambios de fondo en el funcionamiento del aparato estatal, el Gobierno y el sistema empresarial, en medio de una economía de subsistencia, ahora crítica después del bloqueo de petróleo a la isla ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Con la mira puesta en estabilizar la economía y aumentar la producción nacional, en particular de alimentos, el mandatario insistió en que el país debe concentrarse “de inmediato” en las transformaciones más urgentes del modelo económico y social, orientadas a fortalecer la autonomía empresarial y municipal, según trascendió del encuentro gubernamental reseñado por Granma.
Entre las prioridades mencionadas figuran el redimensionamiento de las estructuras estatales, la ampliación de facultades para las empresas y una mayor capacidad de gestión en los municipios, donde, según Díaz-Canel, muchas de las atribuciones ya aprobadas para el sector empresarial no se aprovechan plenamente e incluso son desconocidas en algunos casos.
Díaz-Canel señaló que los municipios deberán asumir un papel más activo en la gestión de la inversión extranjera directa, así como en la creación de esquemas cerrados en divisas y en la articulación de asociaciones económicas entre actores estatales y no estatales.
En la reunión, dirigida por el primer ministro Manuel Marrero Cruz desde el Palacio de la Revolución, el presidente también apuntó a la necesidad de promover negocios con cubanos residentes en el exterior y de diseñar sistemas productivos locales con mayor autonomía.
Otro eje central de las reformas es el impulso a la producción de alimentos, vinculada a balances municipales, así como el avance en el cambio de la matriz energética; que incluye no solo el desarrollo de fuentes renovables, sino un mejor aprovechamiento del crudo nacional.
Díaz-Canel enfatizó que estas transformaciones deben traducirse en mayor ingreso de divisas, incremento de exportaciones y un uso más eficiente de las capacidades productivas, como parte del esfuerzo por alcanzar la estabilización macroeconómica del país.
Descentralización en organismos del Estado
La tarea de descentralizar competencias y transferencia de recursos hacia los municipios y, excepcionalmente a la provincia, se lleva a cabo en el primer trimestre de este año, a cargo de los organismos de la Administración Central del Estado y demás órganos e instituciones estatales.
Cuba encalla como la economía más rezagada de América Latina y el Caribe, alerta CEPAL
El proceso, definido por la Agencia Cubana de Noticias (ACN) como de “extraordinario alcance administrativo, económico y social” fue determinado por el Decreto 140/2025, del Consejo de Ministros de diciembre último.
Este paso, apuntó ACN, se rige por lo establecido en la Constitución y consiste en “la transferencia de funciones, atribuciones, actividades, responsabilidades, estructuras y recursos, del sistema de entidades atendidas por los organismos y órganos, hacia el municipio y excepcionalmente a la provincia”.
El objetivo esencial sería “implementar la autonomía municipal mediante la distribución de competencias entre los distintos niveles de gobierno, que contribuya a un desarrollo integral, armónico y sostenible del país”.
“La misma debe ser necesariamente acompañada de las estructuras, trabajadores y los recursos financieros y materiales directamente vinculados con las actividades y los servicios transferidos, que aseguren su continuidad y eficiencia”.
Sin combustible, impacto debastador para el sector privado
Un mes después de la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump que sanciona la venta y entrega de combustible a Cuba, el comercio privado de la isla enfrenta un impacto inmediato y devastador.
Casi el 80% de las mipymes reportan caídas en sus ventas por el cerco petrolero de EEUU
Aunque recientemente la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) autorizó a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) privadas a comprar combustible, la realidad es que el 78% de ellas reporta caídas en sus ventas, según un informe de la consultora AUGE.
La medida, sumada a la suspensión de envíos desde Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, ha dejado a Cuba prácticamente paralizada.
“No hablamos solo de pequeñas empresas. Cuando actores como Supermarket 23, Cubamax, Meliá o Sherritt reducen operaciones, la señal es clara: el impacto es sistémico”, señala el documento firmado por el consultor y cofundador de AUGE, Oniel Díaz.
El informe compara la actual crisis energética con la pandemia de 2020, cuando los negocios pudieron reinventarse mediante teletrabajo, entregas a domicilio y reconversión de servicios. “Hoy la pregunta es otra: ¿qué pasa cuando lo que falta no es un cliente, sino la energía misma para operar?”, plantea Díaz.
La economía de Cuba ha llegado a un límite crítico, tras dos años consecutivos de contracción y el nivel más bajo de producto interno bruto (PIB) per cápita corriente de toda la región, según el Anuario Estadístico de 2025 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL.
El informe de la CEPAL sitúa a la isla en el último lugar latinoamericano, incluso por debajo de Haití, y refleja una brecha de casi 90 % respecto al promedio regional. De acuerdo con la entidad, el PIB cubano a precios corrientes alcanzó apenas 12 099,9 millones de dólares en 2025, equivalente al 0,2 % del total regional estimado en 6,79 billones.
Los especialistas coinciden en que la crisis cubana no es coyuntural. La falta de reformas profundas, otros fallos e ineficiencias internas, la dependencia de subsidios externos y el impacto de las sanciones de EE.UU —a las que se une el reciente bloqueo petrolero impuesto por la Administración Trump—, han debilitado aún más la capacidad productiva del país.











