El presidente Donald Trump ordenó a la Armada de EE.UU “tirar a matar” contra cualquier barco iraní que coloque minas en el estrecho de Ormuz, al tiempo que Irán logró escoltar un carguero con arroz a través del mar de Omán hasta sus puertos, poniendo en entredicho el bloqueo naval estadounidense.
En un mensaje en su red social Truth, el mandatario aseguró tener “control total” sobre el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde en condiciones normales transita una quinta parte de los hidrocarburos y el gas licuado del mundo.
Trump afirmó que “ningún barco puede entrar o salir sin la aprobación de la Armada de Estados Unidos”.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria iraní había atacado tres buques en la zona, apresando dos de ellos y redirigiéndolos a puertos iraníes. La Casa Blanca no consideró estas acciones una violación del alto el fuego vigente.
Irán desafía el bloqueo
En paralelo, medios iraníes informaron que un buque cargado con arroz fue escoltado con éxito por unidades navales del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica desde el mar de Omán, pese a los intentos de interceptación de la Marina estadounidense.
El episodio fue presentado como prueba de que el bloqueo naval de Trump no es absoluto.
Irán también ha comenzado a cobrar peajes por el tránsito en el estrecho, con propuestas que podrían generar hasta 100 mil millones de dólares anuales, superando incluso sus ingresos por ventas de petróleo.
Trump justificó la prórroga del alto al fuego alegando que Irán “no sabe quién es su líder”, en referencia a la supuesta pugna entre “duros” y “moderados”. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, respondió que “todos somos iraníes y revolucionarios” y reafirmó la obediencia al Líder Supremo.
Por su parte, este jueves el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei resaltó que la unidad entre los iraníes ha provocado una fractura entre sus enemigos y dijo que se fortalecerá aún más. A la par, advirtió sobre la guerra mediática contra Teherán, cuyo objetivo es —aseguró— afectar la mente y la psique del pueblo iraní para dañar la unidad y la seguridad nacional.
Mientras tanto, Israel dijo que espera la “luz verde” de Washington para reanudar la guerra contra Irán y completar la eliminación de la dinastía Jameneí. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que su país busca “devolver a Irán a la Edad de Piedra” mediante ataques devastadores contra infraestructura civil y energética.
El cuello de botella del mundo: quién manda de verdad en el estrecho de Ormuz
Incidentes recientes y postura del Papa
El Pentágono informó del abordaje del buque cisterna M/T Majestic X, sancionado por transportar petróleo iraní, a lo que Irán respondió con una denuncia ante la ONU sobre la “piratería” estadounidense y prometió represalias.
El 19 de abril, Estados Unidos se apoderó del portacontenedores M/V Touska, que transportaba suministros médicos, lo que avivó las tensiones en la región y generó la condena de Teherán y otros actores internacionales.
Mientras, en Irán, sistemas de defensa aérea respondieron a “objetivos hostiles” en la capital este jueves, aunque Israel negó estar detrás de los ataques.
Entretanto, el papa León XIV denunció los bombardeos estadounidense-israelí contra Irán, señalando que han causado sufrimiento al pueblo iraní y una crisis mundial.
“Como pastor, no puedo apoyar la guerra”, afirmó, instando a buscar respuestas desde una cultura de paz. El pontífice recordó además la carta de familias iraníes que perdieron a sus hijos en los bombardeos iniciales, indicó el portal persa Hispantv.
El Sumo Pontífice también condenó la represión de las autoridades de Irán contra manifestantes y las ejecuciones de opositores presos por estas protestas. “Cuando un régimen, cuando un país, toma decisiones que quitan la vida a las personas de manera injusta, entonces obviamente eso es algo que debe ser condenado”, señaló.












