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La irrupción “no autorizada” de un grupo de personas en la unidad de terapia intensiva de un hospital pediátrico de La Habana puso en riesgo la atención médica, denunció la institución.
El hecho ocurrió la noche de este lunes en el Hospital Pediátrico Docente Juan Manuel Márquez, que calificó lo sucedido como un “lamentable incidente” que alteró el funcionamiento del servicio y generó una situación que afectó al personal sanitario.
En un comunicado compartido en sus redes, el Consejo de Dirección del hospital explicó que “un grupo de personas accedió al área asistencial sin la autorización correspondiente, alterando el normal funcionamiento del servicio y generando una situación de tensión“.
Esa situación “afectó al personal de salud y puso en riesgo el adecuado desarrollo de la atención médica”, señaló la nota sin brindar más detalles de lo ocurrido ni precisar sobre las afectaciones sufridas por los trabajadores.
“Una atención segura, humanizada y de calidad”
En su comunicado, la institución recordó que la unidad afectada atiende a pacientes pediátricos en estado grave, entre ellos niños politraumatizados, pacientes neuroquirúrgicos y menores con otras enfermedades que requieren cuidados intensivos especializados.
“Nuestro compromiso ha sido, es y seguirá siendo garantizar una atención médica y de enfermería oportuna, segura, humanizada y de calidad para cada niño que lo necesite”, aseguró.
Asimismo, reconoció la actuación del personal sanitario, al que agradeció por su desempeño “profesional, sereno y responsable” durante el incidente.
Antes de que el hospital emitiera su denuncia, publicaciones en las redes habían reportado el hecho a partir de testimonios de presuntos testigos. Según estas versiones, un grupo de hombres habría irrumpido en terapia intensiva del Juan Manuel Márquez con armas blancas para reclamar la atención de un menor, hijo de uno de los supuestos atacantes.
De acuerdo con dichas publicaciones, no confirmadas oficialmente, el niño se encontraba en un pasillo ante la falta de habitaciones disponibles, lo que habría provocado la reacción violenta de familiares contra el personal de salud, antes de abandonar la institución sanitaria.
Llamado a la investigación
La nota del hospital agradeció el apoyo de las autoridades competentes, “cuya intervención permitió restablecer el orden y asegurar la continuidad de la asistencia a los pacientes hospitalizados”.
En ese sentido, la dirección del centro hizo un llamado a la población a preservar un ambiente de respeto y colaboración dentro de las instituciones sanitarias, al señalar que los profesionales de la salud “forman parte de nuestro pueblo” y “desempeñan una labor de profundo compromiso humano”.
En el comunicado se subraya además que la protección de los enfermos, sus familiares y los trabajadores “constituye una prioridad”. Basado en ello, hizo un llamado a investigar el hecho.
“Confiamos en que las autoridades competentes realizarán las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido y actuar conforme a lo establecido por la legislación vigente”, señaló la nota.
Para concluir, el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez reiteró que continuará desempeñando su labor “con la misma entrega, responsabilidad y sensibilidad que distinguen a sus profesionales”, manteniendo como “máxima prioridad” la atención y la vida de los niños hospitalizados.












