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Como los de Guantánamo, Villa Clara y Holguín, el Gobierno de Matanzas se volcó a la ola de topes de precios para una decena de alimentos de primera necesidad, en una nueva intervención de las autoridades provinciales ante el incremento de precios dentro del mercado privado.
La decisión, anunciada por el Gobierno Provincial del Poder Popular, fue adoptada después de “analizar quejas de la población” y revisar fichas de costo, precios referenciales de mercado y la tasa de cambio”, así como “intercambiar con actores económicos dedicados a la comercialización”, señala en Facebook el periódico Girón.
Las autoridades también señalaron que consultaron las normas aprobadas en el marco de las transformaciones económicas y sociales recientemente impulsadas en Cuba.
Entre los precios de referencia establecidos figuran el litro de aceite comestible, excepto oliva, a 2250 pesos para la venta mayorista y 2500 para la minorista; el huevo a 100 y 110 pesos la unidad, respectivamente; la leche en polvo a 3.000 y 3.400 pesos el kilogramo, y el azúcar a 350 y 400 pesos la libra.
La lista incluye además salchichas de un kilogramo a 850 pesos en el comercio mayorista y 900 en el minorista; pollo troceado a 450 y 500 pesos la libra; pastas alimenticias a 800 y 835 pesos el kilogramo; picadillo a 300 y 350 pesos; arroz a 250 y 300 pesos la libra, y frijoles a 300 y 350 pesos, según el tipo de comercialización.
El Gobierno provincial indicó que estas referencias, vigentes hasta el 30 de septiembre, deberán ser observadas tanto por comerciantes estatales como no estatales y advirtió que continuará enfrentando lo que califica como “precios abusivos y especulativos”.
La medida coloca a Matanzas en la misma tendencia que otras provincias que en las últimas semanas han comenzado a contener los precios después de que el Gobierno cubano impulsara un paquete de 176 medidas económicas que otorgó mayor espacio a la formación de precios y a la gestión de los actores económicos.
Villa Clara y Holguín se suman a la contención de precios ante el estallido inflacionario
Villa Clara y Holguín, entre otras provincias, también han adoptado mecanismos de contención ante el fuerte incremento de los precios, en un proceso que evidencia la tensión entre una mayor liberalización comercial y la capacidad limitada de la oferta para responder a la demanda.
Plaza abre un canal de denuncia
En medio de ese panorama inflacionario, el Consejo de la Administración de Plaza de la Revolución habilitó un número de WhatsApp (50945696) para que la población denuncie posibles violaciones cometidas por negocios privados o estatales del municipio.
El canal contempla denuncias por precios abusivos o especulativos, pero también por prácticas relacionadas con los pagos electrónicos. Entre ellas figuran la negativa a aceptar transferencias, el cobro de un porcentaje adicional por utilizarlas, la imposición de horarios para realizar pagos electrónicos, límites al monto que puede transferirse y códigos QR vinculados a cuentas personales en lugar de cuentas fiscales.
Las autoridades municipales también incluyeron entre las conductas denunciables la estimulación del pago en efectivo mediante precios diferenciados según la forma de pago, además de cualquier otra violación que afecte a los consumidores.
Para facilitar la actuación de las autoridades, el Consejo de la Administración pidió que las denuncias incluyan el nombre y la dirección del negocio, la fecha y hora en que ocurrió el hecho, una explicación de lo sucedido y los datos de contacto del denunciante.
La apertura de este canal coincide con una etapa en la que varias administraciones territoriales han comenzado a reforzar la intervención sobre los precios después de que el Gobierno cubano impulsara un paquete de 176 medidas económicas que otorgó mayor espacio a la formación de precios y a la gestión de los actores económicos.
El enfoque liberador se “destiñe”
El economista Pedro Monreal cuestionó precisamente la secuencia con la que se han aplicado las transformaciones. En un análisis publicado en sus redes sociales, Monreal cree que el enfoque inicialmente más liberalizador se desdibujó rápidamente con el regreso de los topes y precios de referencia.
“El supuesto enfoque más liberalizador de las 176 medidas se ‘destiñó’ en menos de dos meses”, escribió, al considerar que el retorno a mecanismos de control confirma problemas tanto en el diagnóstico como en la secuencia de aplicación de la política económica.
El economista sostiene que la liberalización se produjo sin haber reducido previamente las restricciones estructurales de la oferta, entre ellas una producción nacional deprimida y la escasez de insumos y divisas. El resultado, según su análisis, fue un incremento acelerado de los precios que terminó afectando el bienestar de los consumidores y obligó a las autoridades a rectificar.
Monreal advierte, no obstante, que el problema no radica necesariamente en abandonar la liberalización de precios. Lo que cuestiona es su aplicación sin condiciones productivas y sociales suficientes.
“Hacerlo de forma abrupta y sin colchón productivo ni protección social suficiente genera más distorsión que solución”, afirmó.
Su crítica también apunta a una diferencia con el llamado ordenamiento monetario, pues, mientras aquella reforma contaba, al menos formalmente, con un diseño explícito y cuantificado para corregir precios relativos, Monreal señala que ahora “ni siquiera hay evidencia pública de un diseño previo cuantificado de precios relativos” asociado al paquete de 176 medidas.
También muestra el dilema que enfrenta la política económica cubana. Intentar dar mayor libertad a la formación de precios y, al mismo tiempo, recurrir nuevamente a precios de referencia cuando el mercado produce aumentos considerados insostenibles para la población.
Para Monreal, esta sucesión de aperturas y rectificaciones plantea además un problema de credibilidad para el conjunto de las reformas.
“Lo ocurrido puede interpretarse como un indicador de debilidades técnicas en el diseño y ejecución de la política económica”, escribió, al cuestionar la capacidad de las instituciones responsables de incorporar las lecciones de experiencias anteriores.













Otra maranada o maraña del señor primer ministro don marero al decir que el precio lo fija los vendedores a como desean sin medir las consecuencias de sus actos. Para ello existe un ministerio de finanzas y precios o después como pagan la onat , dan pie a la evasión fiscal y al descontrol , así como crea más malestar en el pueblo que ya tiene bastante algunos por culpa del bloqueo otros por malas decisiones de los funcionarios del gobierno, este señor debería dejar de ser lo que es siempre mete el delicado en los momentos menos indicados