A fines de la semana pasada, Havanatur habilitó una nueva modalidad de pago que permite a nacionales y residentes en la isla contratar servicios turísticos en dólares, utilizando la Tarjeta Clásica vinculada al monedero MiTransfer de la aplicación Transfermóvil.
La nueva modalidad para pagos se produce después de que las tarjetas internacionales Visa y Mastercard dejaron de estar operativas en Cuba, lo que ha estrechado las opciones de pago electrónico en la isla.
Havanatur abre una nueva vía de pagos en dólares para servicios turísticos en Cuba • PDCC https://t.co/ftbVy57Q5t pic.twitter.com/NCibcvrbNe
— Havanatur SA (@HavanaturCuba) August 25, 2026
“El paso dado ahora por Havanatur puede ser especialmente relevante si la empresa consigue ampliar progresivamente las tarjetas y medios de pago aceptados. De concretarse esa expansión, el abanico de posibilidades para los residentes en Cuba sería considerablemente mayor”, apuntan medios como newsinamerica.com.
Entre las ofertas disponibles figuran excursiones a Viñales desde 42 dólares y a Las Terrazas desde 64, viajes a Varadero desde 15 dólares y a Santa María del Mar desde 12. Los Day Pass en instalaciones hoteleras parten de los 80 dólares. La agencia promueve también paquetes de alojamiento para la quinta edición y gran final del Serial de Aguas Abiertas Gran Retto Varadero 2026.
Un detalle que no aparece en la presentación oficial es que la Tarjeta Clásica es emitida por Fincimex, la financiera del conglomerado empresarial GAESA, sancionada por Estados Unidos como parte de su presión al Gobierno cubano.
La Tarjeta Tropical —también prepago en dólares, pero emitida por el Banco de Crédito y Comercio— no está habilitada por el momento para estas operaciones, aunque la agencia aseguró que trabaja en incorporar nuevas alternativas de pago.
Durante décadas, el turismo nacional fue un mercado secundario para las autoridades cubanas, que priorizaron la captación de visitantes extranjeros. Por eso, algunos observadores destacan que aunque puede parecer un cambio exclusivamente relacionado con los medios de pago, “la medida tiene una lectura más amplia para el mercado turístico cubano”.
Hasta marzo de 2008, los cubanos tenían incluso prohibido alojarse en hoteles destinados al turismo internacional.
La apuesta actual por el turismo doméstico en divisas revela la urgencia del sector por encontrar nuevas fuentes de ingresos ante el colapso del mercado exterior.
Cuba recibió apenas 387 591 visitantes internacionales en el primer semestre de 2026, el 39,3 % de los llegados en el mismo período del año anterior. La contradicción es evidente: el turismo en dólares se dirige ahora a los propios residentes, en un país donde la mayoría de la población no tiene acceso a esa divisa.











