El presidente Miguel Díaz-Canel se reunió este lunes en La Habana con representantes del sector privado en Cuba, a los que aseguró que “Cuba saldrá adelante” con las reformas económicas en marcha y alertó sobre las “ganancias ilegítimas”.
“Cuba saldrá adelante con la implementación de las transformaciones económicas y sociales, dándole participación a todos”, dijo el mandatario a los empresarios y emprendedores privados, de acuerdo con un reporte de la Presidencia publicado en los medios oficiales.
En momentos en que La Habana impulsa un amplio paquete de reformas en busca de aliviar la asfixiante presión de Washington, al tiempo que trasciende la imposición de multas, confiscaciones y cierres de establecimientos particulares por violar disposiciones de precios u otras reglamentaciones, Díaz-Canel defendió las medidas establecidas por su Gobierno.
“Lo que estamos haciendo es para que Cuba crezca y para que haya una relación adecuada entre lo que ustedes pueden aspirar como empresarios y también lo que el país aspira, y que podamos conjugarlo en una matriz donde todo el mundo se beneficie”, señaló.
La reunión busca establecer un canal de comunicación constante entre el Gobierno y los actores económicos no estatales, en un momento que muchos califican como la peor crisis que atraviesa la isla en toda su historia revolucionaria, cercana a los 70 años.
🇨🇺| Se reúne el Presidente @DiazCanelB con representantes del sector privado cubano.
El mandatario aseguró que se mantendrán contactos permanentes con el sistema empresarial cubano, que también incluye a las formas de gestión no estatal.https://t.co/czuHGivDr3
— Presidencia Cuba 🇨🇺 (@PresidenciaCuba) August 25, 2026
Un diálogo en tiempos de tensión
En el encuentro, el mandatario subrayó que el sistema empresarial cubano es “uno solo”, integrado por formas estatales y no estatales, y que resulta imprescindible mantener un diálogo sistemático para construir consensos.
“Si no hay diálogo sistemático, no podemos saber qué estamos pensando y cómo vamos construyendo con consenso”, afirmó, acompañado por otros dirigentes como Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro, y Lázara López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales.
“No tiene sentido que en nuestro modelo económico y social tengamos en cuenta a todos los actores económicos si estos no están en función de las estrategias de desarrollo territorial y local, y del Plan Nacional de Desarrollo”, dijo igualmente, según reseña la agencia EFE.
Los privados asistentes a la reunión provenían de sectores como alimentación, agricultura, energía, transporte y asesoramiento jurídico. Aunque el reporte no detalló sobre los presentes, señaló que varios expusieron experiencias propias y se refirieron a “prejuicios y trabas” que enfrentan en su labor.
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Asignaturas pendientes y ganancias ilegítimas
Ante los representantes del sector privado, Díaz-Canel insistió en que Cuba necesita aumentar la producción de alimentos, bienes y servicios, reducir costos improductivos y disminuir la dependencia de las importaciones. También defendió la incorporación de tecnología, conocimiento e innovación como pilares para dinamizar la economía.
El presidente planteó preguntas directas: “Si el país quiere impulsar el sector energético, ¿cuál es el papel de la empresa estatal? ¿Cuál es el papel de la empresa privada? ¿Cuánto aportaron ustedes en generación eléctrica, en creación de empleo, en ingresos para la nación?”.
El jefe de Estado fue enfático al condenar las prácticas especulativas, el acaparamiento y los precios “abusivos”. “La ganancia tiene que estar vinculada al esfuerzo, a la productividad, a la innovación y al riesgo que se asume, no a la especulación ni al abuso contra nuestro pueblo”, consideró.
También fustigó la negativa de algunos negocios a aceptar pagos por transferencia, calificándola como una práctica nociva que afecta directamente a la población. Al respecto, advirtió que el Gobierno “seguirá una ofensiva hasta su total solución”.
En ambos escenarios —precios alcistas y negativa a pagos bancarizados— existe un choque de narrativas entre las autoridades y los privados.
Muchos dueños de negocios alegan los altos costos de importación, logística y tasa cambiaria del dólar como impactos decisivos en la formación de precios; en tanto señalan, igualmente, techos extractivos en los bancos en papel moneda que perjudican los montos en los flujos de caja, ante lo cual restringen o paralizan las ventas digitales.
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Empresarios entre trabas y propuestas
Los representantes privados compartieron experiencias de trabajo y denunciaron “prejuicios y trabas que persisten en niveles intermedios de dirección”. Señalaron —según la reseña oficial— que muchas de las trabas provienen del desconocimiento de las reformas y pidieron ser reconocidos como parte del entramado empresarial nacional.
Algunos presentaron proyectos de cambio de matriz energética para sostener producciones, mientras otros destacaron programas sociales en comunidades vulnerables. La reunión, coincidieron, fue una oportunidad para visibilizar la contribución del sector privado en la búsqueda de soluciones colectivas.
El Gobierno mantiene bajo control un grupo de actividades privadas mediante el Decreto 160, el cual reserva sectores estratégicos al Estado y condiciona la participación de los particulares en otros.
El pasado febrero, la consultora privada Auge informó que Cuba cerró 2025 con 9 941 mipymes, lo que representa un crecimiento del 7,6 % respecto al año anterior. El sector privado, incluyendo entidades institucionales, alcanzó el 48,9 % del total, prácticamente igualando al estatal en número. Auge calificó este fenómeno como un “cambio silencioso pero profundo en la estructura de propiedad”, aunque advirtió que el patrón es más complejo de lo que sugieren las cifras.
El encuentro entre Díaz-Canel y representantes privados se produce tras la aprobación de un paquete de reformas que busca liberalizar y descentralizar la economía con medidas que van desde la posibilidad de que una persona natural sea titular de más de una empresa, hasta la autorización para abrir cuentas bancarias en el exterior y la creación de mipymes en la agricultura, hasta ahora reservada a cooperativas.
Según cifras oficiales, el PIB de Cuba se ha contraído un 15 % en los últimos seis años, mientras que el asedio petrolero estadounidense y las nuevas sanciones empresariales y comerciales de Washington han agravado durante este año la ya severa crisis en la isla.












