El Gobierno de Cuba se prepara para flexibilizar legalmente algunas de las principales restricciones que todavía pesan sobre el sector privado y la inversión extranjera en la isla.
Así lo revela una exclusiva publicada este domingo por el diario estadounidense USA TODAY, que cita declaraciones del viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX), Carlos Luis Jorge Méndez.
De acuerdo con el funcionario, varias de las medidas anunciadas dentro del paquete de 176 transformaciones económicas y sociales aprobado en junio podrían comenzar a convertirse en normas desde esta semana, siguiendo los pasos a las nuevas normas ya legalizadas hasta la fecha.
Entre ellas figuran cambios particularmente relevantes para el funcionamiento de las empresas privadas cubanas y los negocios con capital extranjero.
Las nuevas disposiciones permitirían a compañías privadas cubanas gestionar directamente sus importaciones y exportaciones sin la intermediación obligatoria de una entidad estatal, y adquirir determinados productos en el exterior sin las actuales restricciones, salvo excepciones que deberán quedar establecidas en la normativa.
Asimismo, se eliminaría la disposición que obliga a los inversionistas extranjeros a contratar trabajadores cubanos mediante agencias estatales de empleo, mientras que se ampliarían los derechos de los extranjeros para desarrollar proyectos inmobiliarios en Cuba.
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“Esto va en serio”
Jorge Méndez aseguró a USA TODAY que esas medidas forman parte de las transformaciones más importantes aprobadas este año por el Gobierno cubano y que no representan otro experimento temporal con el sector privado, como sostienen algunos críticos.
“Esto refuerza la idea de que Cuba se está abriendo”, dijo el viceministro. “Esto es un proceso real”.
El funcionario confirmó, además, que todas las reformas deberían haber sido convertidas en ley antes de que termine 2026, una afirmación que otorga especial relevancia al proceso de elaboración de las normas que deben ponerlas en práctica.
La posibilidad de que los cambios tengan carácter permanente es precisamente uno de los asuntos que USA TODAY identifica como una cuestión pendiente.
El diario cita a John Kavulich, presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council, quien considera que las modificaciones apuntan en una dirección favorable para el sector privado, pero advierte que para hacerlas permanentes sería necesario modificar la Constitución cubana.
Kavulich recordó que algunas de las medidas económicas aplicadas durante el acercamiento entre La Habana y Washington durante la Administración de Barack Obama fueron posteriormente revertidas por las autoridades cubanas.
Más espacio para empresas privadas y capital extranjero
Las disposiciones anunciadas por Jorge Méndez afectarían algunos de los mecanismos que durante décadas han limitado la participación privada y extranjera en la economía cubana.
En el caso del comercio exterior, las empresas privadas podrían pasar a realizar directamente operaciones de importación y exportación, en lugar de depender de empresas estatales intermediarias.
En julio, el propio MINCEX había adelantado que Cuba ampliaría las operaciones directas de comercio exterior y buscaba que la inversión extranjera dejara de ser un complemento para convertirse en un “pilar fundamental” de la economía.
En materia laboral, los negocios con capital extranjero dejarían de estar obligados a contratar a sus trabajadores mediante entidades empleadoras estatales. El MINCEX ha justificado el cambio señalando que un mecanismo concebido originalmente para proteger los derechos laborales terminó convirtiéndose en una traba para los inversionistas.
También se prevé ampliar las posibilidades para los negocios inmobiliarios. Entre las modificaciones anunciadas previamente se encuentra la extensión de los derechos de usufructo y de superficie —estos últimos hasta 90 años en determinados casos—, junto con una mayor diversidad de actividades permitidas.
Las autoridades han insistido en que estas medidas no implican transferir la propiedad de la tierra.
Reformas y presiones de EE.UU.
Las medidas adelantadas por Méndez a USA TODAY forman parte de la nueva batería de reformas impulsada por el Gobierno y presentada como una respuesta a la profunda crisis que atraviesa la economía cubana.
Tras su anuncio en junio, las autoridades han venido informando sobre la aplicación y confirmación legal a un grupo de ellas. La nueva información recogida por el diario estadounidense apunta ahora a una segunda fase, en la que algunas de las modificaciones de mayor alcance para el sector privado y la inversión extranjera pasarían a tener respaldo normativo.
Todo ello ocurre en un contexto especialmente complejo para Cuba, marcado por el agravamiento de la crisis debido a las nuevas sanciones de Washington, las dificultades para acceder a combustible por el cerco petrolero y el estancamiento de las conversaciones bilaterales.
El propio vicetitular del MINCEX confirmó a USA TODAY que las negociaciones entre ambos gobiernos se encuentran interrumpidas mientras intentan encontrar puntos de coincidencia. “Mantenemos nuestra posición y estamos dispuestos a continuar el diálogo”, afirmó.
En ese escenario, la conversión de las reformas en normas concretas resulta un paso imprescindible para determinar hasta dónde llega realmente la transformación anunciada por La Habana y qué margen tendrán las empresas privadas y los inversionistas extranjeros para operar bajo las nuevas reglas.











