Policías de Guinea Ecuatorial amenazaron con armas de fuego a migrantes deportados desde Estados Unidos que se encontraban retenidos en un hotel de Malabo, la antigua capital del país, según tres testigos y un video obtenido por Reuters.
El incidente tuvo lugar el pasado sábado cuando un cubano se acercó a los agentes para pedir que le devolvieran su teléfono confiscado y poder así contactar con familiares y un abogado. Los oficiales ignoraron su solicitud.
Entonces, otro deportado, el egipcio Ahmed Soliman, comenzó a filmar el intercambio con su móvil, solo que en segundos varios agentes se abalanzaron sobre él.
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“Me agarraron del cuello, de la camisa, intentaron sacarme el teléfono del bolsillo”, relató Soliman a Reuters. “Amartillaron sus armas, quitaron el seguro, me apuntaron diciéndome que me pusiera de rodillas con las manos en alto. Tuve que permanecer en esa posición entre 10 y 15 minutos mientras reinaba el caos en el hotel.”
La situación se calmó cuando el director del hotel intervino y permitió a los deportados regresar a sus habitaciones.
Los migrantes retenidos en Malabo, unos 53, se encuentran en un hotel propiedad de la familia del presidente de Guinea Ecuatorial, sin documentos ni asistencia legal, y han denunciado condiciones precarias, atención médica inadecuada y maltrato por parte de los guardias.
Uno de ellos, según informó Telemundo, tiene un tumor abdominal de gran tamaño y utiliza una bolsa de colostomía que requiere atención constante y que no ha recibido.
Semanas atrás se supo que un avión con deportados partió desde Luisiana, hizo escala en Dakar y aterrizó en Monrovia, Liberia. Varios cubanos se negaron a desembarcar porque Liberia no era su país y temían ser devueltos a Cuba. Entonces fueron trasladados a Guinea Ecuatorial.
La política de deportaciones a terceros países se ha acelerado en las últimas semanas. Según documentos internos obtenidos por NBC News, en un período de diez días Washington envió en tres vuelos del ICE a más de cien migrantes a ocho países africanos: Burundi, Camerún, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Esuatini, Liberia, Ruanda y Sierra Leona. Ninguno de los deportados era ciudadano del país africano al que fue trasladado.
En febrero de 2026, un juez federal en Massachusetts declaró ilegal la práctica de deportar a terceros países sin notificación previa ni posibilidad de impugnar el traslado, aunque el fallo quedó suspendido temporalmente.
El precedente más antiguo para los cubanos es el de Roberto Mosquera del Peral, enviado a Esuatini en junio de 2024, donde permanece detenido. Guyana también acordó con Estados Unidos recibir deportados, y que entre los primeros trasladados ya figuran cuatro cubanos.











