El Departamento de Justicia acusó este martes a dos cubanos y a un venezolano de colaborar presuntamente con una red vinculada a los servicios de inteligencia rusos en una trama internacional de asesinatos y ataques terroristas, incluido un supuesto plan para matar a un disidente ruso en territorio estadounidense.
Los cubanos acusados son Oemis Romagoza Durruthy, de 35 años, y Yaidel Delgado Suárez, de 35, junto al venezolano Ángel Eduardo Castro, de 22; además de los rusos Yuri Khrameev, de 63 años y antiguo coronel de los servicios de inteligencia rusos, y su hijo Kirill Khrameev, de 27 años y miembro del Servicio Federal de Seguridad.
🚨 Members of Russian Intelligence Services Network Charged with Conspiring to Finance Terrorism and Commit Murder for Hire in the United States
“It is our job to stop America’s adversaries from unleashing violence and terror on American soil,” said @AGToddBlanche. “And that’s… pic.twitter.com/zKlmxhCrlU
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) September 15, 2026
El grupo, según reporta EFE, está acusado de conspiración para financiar terrorismo y permanece en paradero desconocido, de acuerdo con la acusación presentada en Nueva York.
También se detalla que Delgado Suárez y Castro reclutaron este verano a una persona residente en Estados Unidos para vigilar a un disidente ruso al que creían instalado en Washington.
Los acusados le ofrecieron entre $1,000 y $1,500 por fotografiar y grabar lugares relacionados con el objetivo y posteriormente $40,000 por asesinarlo o hacerlo desaparecer, según el reporte.
Los fiscales aseguran que Suárez también buscó a otras personas que pudieran ejecutar el encargo.
La Fiscalía acusa además a Yuri y Kirill Khrameev de haber intentado reclutar en 2025 a un ciudadano estadounidense para asesinar a otra persona en Lituania a la que señalaban por difundir información negativa sobre Rusia.
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Tras rechazar el encargo, el ciudadano recibió una propuesta para incendiar un almacén o atacar una subestación eléctrica, según la acusación. Durruthy, por su parte, está acusado de coordinar viajes y logística para ataques en la República Checa y Lituania en 2024.
Los fiscales describen la organización como una red de los servicios de inteligencia rusos dedicada a perseguir a disidentes y realizar ataques contra países considerados aliados de Ucrania.
Yuri Khrameev, Delgado Suárez y Castro afrontan además un cargo de conspiración para cometer asesinato por encargo, que contempla una pena máxima de diez años.
La acusación señala que el Servicio Federal de Seguridad es la principal agencia de seguridad de Rusia y sucesora del Comité para la Seguridad del Estado de la antigua Unión Soviética, conocido como la KGB, se lee en un reporte de Telemundo.











