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El presidente Donald Trump intensificó este domingo sus presiones sobre el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, al exigirle que detenga los ataques contra instalaciones energéticas en Rusia, en momentos en que el precio del diésel alcanza cifras récord y la campaña de medio término amenaza con debilitar el liderazgo del magnate republicano.
“Zelenski tiene que dejar de destruir el combustible diésel en Rusia”, declaró Trump, al advertir que los ataques ucranianos han provocado escasez y disparado los precios en el mercado estadounidense, reportó este domingo el portal Rusia Today.
La gasolina para transporte pesado se cotizó esta semana en 6 dólares por galón, un máximo histórico, frente a los 3,70 dólares del año anterior.
La presión llega en un contexto político delicado: el alza de los combustibles se ha convertido en un tema central de la campaña legislativa, donde los republicanos temen perder terreno frente a la oposición en el Capitolio, lo que eventualmente podría abrir las puertas a un juicio político contra el presidente.
Los constantes ataques de Ucrania a la infraestructura petrolera de Rusia, unidos a los acuerdos con la OPEP+, han provocado que el pasado mes de agosto la Federación Rusa se haya visto obligada a reducir su producción de crudo en 160 mil barriles diarios con respecto al mes anterior, según refleja un informe de la OPEP mencionado por el portal El Economista.
Drones y trenes en la frontera polaca
La tensión se trasladó este domingo a la frontera entre Ucrania y Polonia, cuando un dron ruso impactó contra un tren de pasajeros con destino a Varsovia. El ataque, ocurrido a dos kilómetros del paso fronterizo, dañó la locomotora y provocó un retraso de más de seis horas, aunque no dejó víctimas entre los 206 pasajeros.
Zelenski acusó a Moscú de actuar “deliberadamente” contra infraestructuras civiles, mientras Varsovia denunció otro dron caído cerca de un paso fronterizo. “Los rusos incendiaron deliberadamente una locomotora y dañaron una gasolinera”, afirmó el presidente ucraniano.
Por su parte, Ucrania atacó el viernes la central nuclear de Zaporozhie, matando a dos personas e hiriendo a numerosas más, denunció el director general de la corporación estatal rusa Rosatom, Alexéi Lijachiov.
Se lanzó una serie de ataques combinados contra camiones cisterna que transportaban combustible diésel para las necesidades de la planta. “Los ataques se produjeron en las inmediaciones del perímetro de la central. Murieron dos militares y un gran número de militares rusos resultaron heridos, entre ellos algunos de gravedad. Todos ellos estaban dedicados a garantizar esta misión puramente civil”, detalló el ejecutivo a RT.
Putin advierte a Europa
El presidente ruso, Vladímir Putin, aprovechó la cumbre de BRICS en India para lanzar una advertencia: “Si los gobiernos europeos envían tropas a Ucrania, eso significará una guerra con Rusia”. Moscú ha intensificado su campaña aérea contra la red eléctrica ucraniana, con el objetivo de desmoralizar a la población civil de cara al invierno.
En Odesa, un ataque masivo dejó 35 heridos y destruyó los pisos superiores de un rascacielos residencial. En Zaporiyia y Krivói Rog, drones rusos mataron a varias personas en zonas residenciales.
Entretanto, la Comisión Europea confirmó que estudia nuevas fórmulas para utilizar los activos rusos congelados en beneficio de Kiev, tras la presión de países como España, Suecia y Polonia. Bruselas mantiene “sobre la mesa” la posibilidad de financiar parte de la defensa ucraniana con esos fondos, aunque las reticencias de Bélgica y otros Estados miembros han frenado el debate.
Agricultores atrapados por la guerra
En paralelo, los agricultores ucranianos enfrentan un panorama crítico. Los ataques rusos han bloqueado las exportaciones por el mar Negro, obligando a productores como Pavlo Davidiuk, en Volinia, a almacenar miles de toneladas de cereal en bolsas de polímero, reveló un despacho de la agencia española EFE.
“Normalmente ya estaría vendido, pero ahora es un desastre”, dijo Davidiuk, quien cultiva 3 500 hectáreas de trigo, colza y soja. El Consejo Agrario de Ucrania advirtió que el déficit de capacidad de almacenamiento podría alcanzar los 11 millones de toneladas en otoño, mientras los precios del trigo han caído hasta un 35 %.
La falta de exportaciones y el encarecimiento del diésel —cuyo precio se ha duplicado— amenazan con dejar sin fondos a los productores para el próximo ciclo agrícola.











