Un nuevo informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sostiene que el Gobierno cubano ha desempeñado durante décadas un papel activo en la promoción de movimientos de izquierda radical y redes de influencia política dentro del territorio estadounidense.
El documento afirma que “muchos de los episodios de mayor agitación política de la historia reciente de Estados Unidos pueden vincularse, de una forma u otra, con la influencia cubana”, aludiendo a protestas como las derivadas de la muerte de George Floyd, el movimiento Antifa y el activismo propalestino en campus universitarios.
Cuba’s assault on the United States was never, at root, a quarrel over economic policy or sovereignty or even ownership of a particular territory.
It was a revolution against Western civilization itself. https://t.co/U2maUaGXXk
— Department of State (@StateDept) July 20, 2026
El reporte presenta al Gobierno cubano no solo como un actor de inteligencia tradicional, sino como un Estado que habría integrado operaciones de espionaje, propaganda, influencia política y respaldo a organizaciones internacionales dentro de una misma estrategia.
Las redes de solidaridad
Según el documento, La Habana habría construido durante más de seis décadas una red de organizaciones solidarias, académicas, culturales y políticas que servirían para ampliar su capacidad de influencia en Estados Unidos.
En esa línea, el informe sostiene que la Revolución cubana concibió desde sus primeros años la expansión internacional de su proyecto político como un objetivo estratégico y afirma que la promoción de movimientos revolucionarios en Estados Unidos ha formado parte de esa política exterior desde 1959.
También asegura que esa estrategia evolucionó desde el respaldo a movimientos armados durante la Guerra Fría hacia formas de influencia basadas en organizaciones civiles, intercambios académicos, activismo político y redes internacionales de solidaridad.
Operaciones de Inteligencia
Uno de los capítulos del documento está dedicado a las operaciones de inteligencia cubanas, en el que se afirma que la isla priorizó históricamente el reclutamiento de personas ideológicamente afines, especialmente en universidades estadounidenses, mediante programas de intercambio, convenios académicos y organizaciones vinculadas al Estado cubano.
For more than six decades, the Cuban regime has been the leading sponsor of radical leftism and Third Worldism in the United States.
The State Department is exposing the full history of Cuban espionage and subversion in our country.
The American people deserve to know.…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 20, 2026
Esa estrategia, según el informe, buscaba formar relaciones de largo plazo con futuros profesionales y funcionarios estadounidenses más que captar colaboradores mediante incentivos económicos.
El reporte también dedica varias secciones a organizaciones de solidaridad con Cuba, entre las que menciona al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), sancionado recientemente por el Departamento de Estado, al que describe como un eje de coordinación de redes internacionales de apoyo a La Habana.
Asimismo, identifica a la National Network on Cuba como uno de sus principales interlocutores en Estados Unidos y sostiene que ambas entidades han organizado durante años delegaciones, conferencias e iniciativas dirigidas a fortalecer vínculos entre organizaciones estadounidenses y autoridades cubanas.
En otro apartado, el documento afirma que la influencia cubana se ha extendido mediante brigadas de solidaridad, programas de intercambio y viajes organizados a la isla. Entre los ejemplos menciona las Brigadas Venceremos, caravanas de solidaridad y el convoy internacional “Nuestra América”, celebrado este año, en el que participaron organizaciones y activistas de decenas de países.
El informe considera que estas iniciativas funcionan como mecanismos para ampliar la influencia política e ideológica de La Habana entre sectores progresistas internacionales.
El texto también dedica espacio a figuras históricas vinculadas con movimientos radicales estadounidenses, como Assata Shakur, asilada en Cuba desde la década de 1980. Según el informe, el Gobierno cubano convirtió su caso en un instrumento de propaganda internacional y su influencia se proyectó posteriormente sobre movimientos contemporáneos de justicia racial en Estados Unidos.
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos denuncia acusaciones de EEUU
En junio, el Departamento de Estado sancionó al ICAP al considerar que respalda actividades de inteligencia y contrainteligencia cubanas, mientras que también fueron sancionadas Amistur Cuba S.A. y otras entidades vinculadas al Gobierno cubano.
Posteriormente, las autoridades estadounidenses revocaron el estatus migratorio de un ciudadano cubano asociado durante años al ICAP y procedieron a su detención con vistas a su deportación, medidas que el informe presenta como parte de una estrategia más amplia para limitar las operaciones de influencia atribuidas a Cuba.
Sobre el documento, Marco Rubio comentó en su cuenta en X que el Departamento de Estado “está exponiendo la historia completa del espionaje y la subversión cubana en nuestro país”, idea que cerró subrayando que “el pueblo estadounidense merece saberlo”.
Para medios como El País, el documento está en la estela de la reunión de la semana pasada en la que Rubio convocó a 66 países para forjar una alianza contra lo que definió como una emergencia por un supuesto auge del “terrorismo de extrema izquierda”. “Estas acusaciones resucitan una retórica de otro tiempo y agitan el fantasma del comunismo a la manera de los años del plomo de la Guerra Fría”, apunta el medio madrileño.














Este reporte del Departamento de Estado de los EEUU es totalmente inflamatorio y mentiras exageradas tipicas de la Administracion Republicana de Donald Trump. Pero, hay que tomarlas seriamente aunque sean mentiras porque ya sabemos lo que ocurrio en Iran. Una intervencion militar sin probocacion que justifica el bombardeo de Iran por Israel y los EEUU. Los paises del Mundo tienen que tomar acciones contra los EEUU que sean mas effectivas que acciones diplomaticas.