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Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos falló hoy a favor de Cubaexport en el prolongado litigio por los derechos de la marca Havana Club, al rechazar una impugnación presentada por Bacardí contra la renovación del registro de la emblemática etiqueta de ron cubano.
La decisión fue emitida este martes por el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito, con sede en Richmond, Virginia, que confirmó la validez de la renovación concedida en 2016 por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) a Cubaexport, empresa estatal cubana titular de la marca en ese país.
La resolución representa un nuevo revés judicial para la compañía Bacardí en una controversia que se extiende desde hace más de tres décadas, según reportó la agencia Reuters.
Bacardí sostiene que el Gobierno cubano confiscó ilegalmente los activos y la marca Havana Club a la firma José Arechabala S.A. tras la Revolución de 1959. La empresa adquirió posteriormente los derechos reclamados por la familia Arechabala y comenzó a comercializar en Estados Unidos un ron bajo esa denominación en 1995.
Por su parte, Cubaexport registró la marca Havana Club en territorio estadounidense en 1976 y, junto con la firma francesa Pernod Ricard, comercializa el producto en más de un centenar de países, aunque no puede venderlo en el mercado estadounidense debido al embargo/bloqueo económico.
La corte concluyó que la renovación del registro realizada por la USPTO fue válida al amparo de una licencia otorgada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), desmontando así uno de los principales argumentos de Bacardí.
Una batalla legal de décadas
La disputa por Havana Club ha atravesado tribunales, organismos federales estadounidenses e incluso foros internacionales. En 2016, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos reconoció nuevamente a Cubaexport como titular legítimo del registro, decisión que fue considerada entonces como una victoria significativa para la parte cubana tras años de litigios.
Sin embargo, el conflicto no terminó ahí. En 2021, Bacardí presentó una nueva demanda para cuestionar esa renovación y, en 2024, consiguió que una corte de apelaciones reabriera temporalmente el caso, permitiéndole impugnar la actuación de la USPTO.
Tribunal estadounidense ratifica que la marca Havana Club es propiedad cubana
La compañía argumentaba que Cubaexport había perdido sus derechos al no obtener una licencia estadounidense para renovar la marca en 2006. No obstante, los tribunales federales terminaron validando la posterior autorización otorgada durante el proceso de deshielo entre Washington y La Habana, lo que permitió la renovación definitiva del registro.
La controversia también ha estado marcada por decisiones políticas. En 2024, el entonces presidente estadounidense firmó la llamada Ley de No Reconocimiento de Marcas Confiscadas, una norma impulsada por sectores favorables a Bacardí y que fue interpretada en Cuba como un intento de afectar específicamente los derechos asociados a Havana Club.
A pesar de esos cambios legislativos, la sentencia conocida ahora mantiene vigente el registro de Cubaexport y fortalece la posición de la parte cubana en uno de los litigios comerciales más emblemáticos vinculados a la relación entre Cuba y Estados Unidos.
La batalla legal, sin embargo, podría no haber concluido definitivamente, dado que aún existen otras reclamaciones y procesos asociados a la marca en tribunales estadounidenses.












