Cuba recibió 387 591 visitantes internacionales entre enero y junio de 2026, lo que representa apenas el 39,3 % de los que llegaron en el mismo período del año anterior, según datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
El balance supone 598 015 visitantes menos que en la primera mitad de 2025 y confirma que el primer semestre de 2026 es el peor registro histórico del turismo cubano fuera de los años pandémicos.
El informe, que incluye también el total de viajeros —categoría más amplia que contempla a cubanos residentes en el exterior y otros desplazamientos—, arroja cifras igualmente críticas: 699 878 viajeros totales hasta junio, un 51,3 % respecto al mismo período de 2025, es decir, 664 522 personas menos.
El derrumbe del turismo cubano, determinado por la presión estadounidense de los últimos tiempos, afecta a todos los mercados emisores. Canadá, históricamente el principal, pasó de enviar 428 118 visitantes en los primeros seis meses de 2025 a apenas 126 937 en el mismo período de 2026, una caída del 70,3 %.
En tanto, la comunidad cubana en el exterior, segundo segmento en volumen, retrocedió un 38,2 %, con 74 068 llegadas frente a 119 867.
El desplome más pronunciado corresponde a la Federación Rusa, que cayó un 66,8 %, de 64 010 a 21 235 viajeros; seguida de España, con una reducción del 57,7 %, de 20 807 a 8 810. Estados Unidos pasó de 67 086 a 31 001, una caída del 53,8 %.
Según la ONEI, en junio de 2023 llegaron a Cuba 184 833 visitantes internacionales y un año después la cifra bajó a 77 663. La curva siguió siendo cuesta abajo, al punto de quedar en junio de 2026 en apenas 28 100.
La crisis del turismo en Cuba, un golpe directo a los ingresos de estatales y privados
El informe llega una semana después de que el primer ministro Manuel Marrero reconociera ante la Asamblea Nacional que el 73 % de las instalaciones hoteleras permanecen cerradas, una situación que ha dejado en el aire unos 25 mil puestos de trabajo.
Además, siete cadenas hoteleras internacionales han abandonado el país como consecuencia de las presiones de Washington.
La caída de visitantes y el cierre masivo de hoteles se alimentan mutuamente, en un sector que en 2019 recibía más de cuatro millones de turistas al año y que en 2025 ya había caído a 1,8 millones —el peor resultado en más de dos décadas al margen de la pandemia.
Ante esta situación, el Gobierno cubano aprobó, dentro del paquete de las 176 reformas económicas que buscan descentralizar y liberalizar la economía de la isla, varias medidas para dinamizar el sector turístico, entre ellas la aprobación de nuevas modalidades de negocio para el sector privado, incluida la gestión de hoteles, el alquiler de automóviles o los servicios de transporte de viajeros.
También permitirá a los privados ejercer de guías y agentes turísticos, según recuerda EFE. La Habana prevé, además, poner en marcha una tasa del 1 % a estos negocios para promover la sostenibilidad y la imagen de esta actividad económica.











