Tras sufrir este viernes su segunda caída general en solo días, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba ha comenzado a recuperarse lentamente, en un escenario marcado por la carencia de combustible y la indisponibilidad de la mayoría de las plantas generadoras.
Cada provincia ha activado sus propios microsistemas siguiendo el protocolo habitual, que prioriza llevar la electricidad a hospitales, equipos de bombeo de agua y otros centros vitales, de acuerdo con las autoridades del país.
En La Habana, por ejemplo, cerca de la medianoche tenía servicio apenas el 7 % de los clientes —unos 60 mil en 20 circuitos—, así como siete hospitales y dos impulsores de agua.
Ya a esa hora estaban en línea dos unidades de Energás Boca de Jaruco y se había llegado con energía a varias subestaciones de La Habana y Santa Cruz del Norte, para comenzar el proceso de arranque en unidades de la termoeléctrica de ese territorio de Mayabeque, según informó el ministro del sector.
Ya en línea 2 unidades de ENERGAS Boca de Jaruco. Se llegó con energía a las Subestaciones del Diezmero, Guanabacoa, Cotorro y Santa Cruz permitiendo restablecer las comunicaciones con este territorio y comenzar el proceso de arranque en unidades de la CTE “Ernesto Ché Guevara”
— Vicente de la O Levy (@VicentedelaO2) July 10, 2026
Por su parte, Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas (Minen), consideró “positivo” que existan unidades generadoras disponibles, las cuales “van a ir entrando en operaciones en el menor tiempo posible para reconectar el SEN”.
Al respecto, Cubadebate asegura que las unidades de la termoeléctrica Guiteras, Nuevitas 6 y Céspedes 4, estaban “en condiciones de iniciar arranque tan pronto reciban energía”.
Segundo colapso en una semana
La nueva caída se registró a las 4:30 PM de ayer. Fue la segunda en esta semana y la cuarta vez en lo que va de 2026, subrayó la agencia española EFE.
Según el comunicado oficial del Minen, se activaron de inmediato los protocolos de recuperación, mientras que el ministro de dicha cartera, Vicente de la O Levy, aseguró que ya se trabajaba en el restablecimiento del servicio “en medio de una situación muy compleja”.
La caída estuvo vinculada a condiciones meteorológicas adversas y fuertes oscilaciones en el sistema, agravadas por el hecho de que 11 de las 16 unidades termoeléctricas estaban fuera de servicio por averías o mantenimiento, y la generación distribuida permanecía paralizada por falta de combustible.
Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética desde hace varios años, una situación que se ha agravado en los últimos tres meses con el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU., que ha llevado los cortes eléctricos a máximos.
Ya en marzo pasado, la isla sufrió dos apagones nacionales por una desconexión total del SEN en menos de una semana.
La Habana ya no gestionará apagones por los conocidos bloques, sino por circuitos
Un proceso lento y cauteloso
De acuerdo con las experiencias previas, el restablecimiento del SEN es un procedimiento lento y laborioso que puede demorar días, pues supone empezar a generar energía con las fuentes de arranque sencillo (solar, hidroeléctrica, motores de generación) para ir dando servicio a pequeñas áreas que luego se van interconectando.
El objetivo con ese proceso es llevar cuanto antes la suficiente energía a las centrales termoeléctricas del país, el pilar de la generación eléctrica en Cuba, para que estas puedan de nuevo arrancar y producir energía en grandes cantidades para intentar satisfacer la demanda.
La causa de esta nueva desconexión total, la novena reportada en casi veinticuatro meses, se produjo por un fallo a las 15.55 en la línea de 220 kV de Santa Clara a Sancti Spíritus, lo que provocó la división del SEN, la salida de varias unidades térmicas y una oscilación en los parámetros del sistema.
El pasado lunes se había registrado otro colapso total. Tras ese proceso, el SEN se recuperó paulatinamente hasta que el miércoles, unas 36 horas después del apagón nacional, la Unión Eléctrica (UNE), comunicó que todas las provincias estaban nuevamente conectadas.
Sistema eléctrico nacional sufre una nueva caída general en Cuba
La crisis del sistema no para de profundizarse
En las últimas semanas se han reportado récords de cortes eléctricos, cuando en los mayores apagones de varias jornadas se desconectaba a la vez entre un 70 % y un 72 % del país en el momento de mayor demanda energética.
Los cortes de la electricidad en zonas de La Habana han alcanzado hasta más de 35 horas consecutivas y en provincias de la isla se han llegado a tres días seguidos sin servicio.
Para la jornada de este viernes se había pronosticado que hasta un 61% del país quedaría sin corriente al ocurrir el mayor corte del suministro en el horario “pico”, el de mayor demanda, según los datos de la UNE, elaborados por EFE.
Además, once de las dieciséis unidades de generación termoeléctrica se encuentran sin aportar energía al SEN por averías o trabajos de mantenimiento.
La situación del SEN es “crítica” y “extremadamente tensa”, según ha reconocido el Gobierno cubano, marcada tanto por el bloqueo petrolero estadounidense como por un sistema energético profundamente obsoleto.
Con la generación en mínimos, la afectación eléctrica supera por primera vez los 2300 MW
Petróleo importado, el gran ausente
Según diversas estimaciones, Cuba precisa algo más de 100 mil barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que la isla obtiene unos 40 mil con su producción nacional.
El resto debería obtenerlos en el exterior a precio de mercado internacional, que a partir de la guerra de EE.UU e Israel contra Irán, que provocó el cierre del estrecho de Ormuz, ha estado bordeando los cien dólares el barril.
El más reciente buque petrolero en llegar a Cuba con crudo del exterior fue el ruso Anatoli Kolodkin, un barco sancionado por Estados Unidos que entró en la bahía de Matanzas a fines de marzo con unos 730 mil barriles de petróleo. Su carga apenas alcanzó para cubrir la demanda energética de la isla por unas pocas semanas el pasado abril.
La crisis energética en Cuba ha paralizado casi totalmente la economía cubana, que se estima se va a contraer al menos un 6,5 % este año, tras una caída acumulada de más del 15 % en los cinco años previos. Ello ubica a la isla por debajo de la vecina Haití en decrecimiento interanual, con el añadido de un acoso estadounidense que apuesta por la asfixia energética.
Además, los interminables apagones han atizado aún más el descontento social en la isla, lo que se ha traducido en cacerolazos, protestas y pintadas a lo largo del país, así como crecientes cuestionamientos y críticas al Gobierno en las calles y las redes sociales.
El nuevo colapso eléctrico, por demás, ocurre en la víspera del 11 de julio, fecha en la que, cinco años atrás, se produjeron las mayores manifestaciones antigubernamentales en el país en décadas.














La manipulacion informatica por los. Medios internacionales que en mascara. El bloqueo financiero y de combustible que el gobierno fascista de Trump y el Narco Rubio lo han recrudecido. Prohibiendo que navieras . Empresas de otros paises nos vendan asi como el respaldo por miedo y compromisos de algunos paises que han prohibido la colaboracion medica habiéndose prestado a ese genocidio al pueblo. Por que aunque algunas medidas que han tomado la dirección nacional. No han estado bien estudiadas y agravan. La situacion de los que perciben salarios deprimidos y la jubilación de los mas. Vulnerables. Eso no justifica que EEUU quiera hacernos de nuevo una neocolonia con la fragante frase de ayudar al pueblo en verda lo que han. Logrado la muerte de muchos por falta de alimento y medicina. Ellos hoy son el fascismo moderno con la complicidad de gobiernos lacayos.