La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) lamentó las “acciones repudiables” de dos linieros en el poblado habanero de Calabazar y aseguró que se tomarían “las medidas que correspondan, conforme a la ley y a los procedimientos establecidos”.
En un comunicado publicado en sus redes, la entidad reconoció haber tenido conocimiento del hecho ocurrido en la localidad del municipio Boyeros y se desmarcó del accionar de ambos trabajadores, aunque sin mencionar explícitamente lo sucedido.
No obstante, de acuerdo con otras fuentes, los linieros estaban vendiendo la electricidad a los circuitos y negocios privados que les pagaran por ello, en detrimento de otras zonas del poblado.
“Reiteramos que ese proceder no se corresponde con la conducta, la ética y los valores que caracterizan a nuestros trabajadores, quienes día a día entregan su esfuerzo por llevar el servicio eléctrico a cada hogar cubano”, afirmó la UNE.
Además, señaló que “las autoridades ya están dando seguimiento al caso” y expresó su “solidaridad con quienes resultaron afectados”.
Denuncias en redes
El hecho estalló en las redes sociales, donde trascendió que los linieros fueron sorprendidos “con las manos en la masa” por vecinos de Calabazar.
Según lo divulgado extraoficialmente, los dos trabajadores eléctricos negociaban la electricidad con el mejor postor. A partir de sospechas de la población, fueron descubiertos en estado de embriaguez, con cajas de cerveza en el vehículo en que laboraban y con “fajos de dinero”.
De acuerdo con dichos informes, los propios pobladores afectados los retuvieron hasta la llegada de la policía, que se llevó detenidos a ambos hombres.
A raíz de lo sucedido y la comunicación oficial, se han destapado más denuncias de este tipo a lo largo del país, a la par de críticas y comentarios mordaces e irónicos de no pocos internautas.
Dichos comentarios señalan que los hechos de corrupción están mucho más extendidos de lo que reconoce la UNE, y se asocian principalmente con personas y negocios particulares que pagan a trabajadores y directivos del sector eléctrico para mantener el servicio o conectarse a circuitos priorizados, mientras la mayor parte de la población sufre interminables apagones.
Todo ello tiene lugar, por demás, en medio de una agudización de la crisis económica y energética en Cuba, derivada de las nuevas sanciones y el cerco petrolero de EE.UU., que han agravado la falta de combustible, y del creciente deterioro y descapitalización de la infraestructura eléctrica y de generación.












