Un tren de pasajeros se descarriló la noche de este martes en la provincia de Las Tunas, en un nuevo hecho de esa naturaleza en la isla que, afortunadamente, no tuvo graves consecuencias.
El descarrilamiento ocurrió en el kilómetro 669 de la Línea Central, en el lugar conocido como Apartadero de Cruces Sabanazo, en la localidad tunera de Omaja, y afectó a cinco de los 11 coches del tren, informó el perfil de Facebook Rutas Nacionales, de la Unión de Ferrocarriles de Cuba.
Dicho tren cubría la ruta entre Santiago de Cuba y La Habana y transportaba unas 900 personas entre pasajeros y tripulantes, refirió por su parte el periódico provincial de Las Tunas.
Hasta el momento no se reportan heridos como consecuencia del suceso ni se ha detallado el alcance de los daños en los coches descarrilados.
Rutas Nacionales aseguró que las autoridades locales y del Ministerio del Interior acudieron al lugar y trabajaban para “garantizar la continuidad del viaje de los pasajeros y la adopción de las medidas para el restablecimiento de las afectaciones en el menor tiempo posible”.
Investigación en marcha
A la par de buscar vías para el restablecimiento de la vía férrea y que los pasajeros afectados sigan viaje de alguna manera, las autoridades confirmaron que se investiga lo sucedido.
“En cumplimiento del protocolo establecido se constituyó una comisión investigadora para esclarecer las causas y condiciones que dieron lugar a la ocurrencia del hecho y en la medida que se disponga de más detalles sobre este accidente, lo informaremos por los canales oficiales”, refiere la nota oficial, que ofrece disculpas por “los inconvenientes” provocados.
Las noticias sobre el descarrilamiento y accidentes de trenes son frecuentes en Cuba y muchas veces sus consecuencias son menores, si bien en ocasiones se han reportado fallecidos y lesionados como resultado de estos hechos.
Aunque las autoridades no suelen profundizar en la razón de estos accidentes, los informes apuntan principalmente a desperfectos en las vías, causadas por problemas de mantenimiento, el mal estado exacerbado por la crisis y presuntos actos de vandalismo.
Este nuevo hecho ocurre en un momento particularmente complejo para el país, debido a la agudización de la crisis económica y energética que tiene en el transporte uno de sus sectores más afectados. Debido a la misma, desde mediados de junio los trenes nacionales comenzarán a circular cada dos semanas entre la capital y las cabeceras del oriente cubano.











