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La selección de Argentina conoció este martes la luz a la entrada del más allá, ese sitio inexplorado del que solo se regresa milagro mediante. Sobre el césped sufrió una “pájara” de manual que duró siglos para sus aficionados, aunque solo fueran los 78 minutos más felices que vivió Egipto en la presente Copa Mundial de Futbol.
El 3-2 final que mantuvo viva a la tropa de Lionel Scaloni es apenas una referencia numérica, incapaz por sí sola de explicar lo vivido dentro el profundo agujero-trampa que cavaron los Faraones sobre el “desierto” de Atlanta.
¡Argentina se recuperó a tiempo y se mete entre los ocho mejores! 🇦🇷#CopaMundialFIFA
— Copa Mundial FIFA 🏆 (@fifaworldcup_es) July 7, 2026
El drama para los sudamericanos comenzó bien temprano. Corría el minuto 14 cuando el mundo comprobó que la campeona seguía acusando el shock de su anterior aventura frente a Cabo Verde, por más que el técnico se empeñara en reconfigurar la pizarra.
Yasser Ibrahim, con un cabezazo, dio una señal inequívoca de que la Albiceleste seguía tendida sobre el diván. Pero ninguna pista más clara de que sería una tarde larga que otro fallo de Lionel Messi desde el manchón penal.
Si algo no querrá recordar el rosarino de su paso por los Mundiales son los momentos en que asumió esa responsabilidad. Contando el fallo ante Austria en el primer “mata o muere” de este torneo, ya son cuatro los disparos dilapidados a este nivel. Como nadie.
La parada fue un chute de adrenalina para el arquero Aufa Shobeir, responsable en buena medida de que los suyos llegaran al descanso con una mínima ventaja. Y poco después de la pausa, el gol de Mostafa Zico emergió como lo más parecido a un certificado de defunción.
Más orgullo que ideas
No han perdido Messi y Scaloni en el torneo ninguna oportunidad para ponderar la fuerza del grupo, pero ambos saben desde hace mucho que el destino de esta expedición depende sobremanera del estado de gracia de su líder.
Por eso, nadie como Messi podía encabezar la rebelión. Ninguno sobre el campo podía lanzar el centro que aprovechó el “Cuti” Romero para descontar, y quién mejor que él para rescatar a los suyos del marasmo, firmando el empate.
Argentina 2-2 Egipto!!!
Golazo de volea de Leo Messi!!!
El astro argentino rescata a la albiceleste!! pic.twitter.com/4kO57GJaY9 https://t.co/Bm93CVS0xm
— Ju@n🍍 (@JuanIBS98) July 7, 2026
Su acelerón bastó para dibujar otro partido, uno en el que tendió a la nada el orden establecido. En esas circunstancias suele primar la historia y el orgullo, porque solo así se explica con cierta coherencia el desenlace final.
A huge controversy! 👀 Egypt were asking for a penalty after Salah went down inside the box, but play continued… and Argentina scored moments later. Football can be cruel. 😳 #ARGEGY #WorldCup pic.twitter.com/6yL5fQ7zbc
— MatchPointHQ world cup🏆⚽ (@MatchPointHQ) July 7, 2026
El árbitro ya había anunciado el tiempo añadido cuando todos aguantaron la respiración. Primero, por el enganchón entre Salah y Julián Álvarez en el área argentina, del que se hablará bastante. Después, durante los pocos segundos que quedó Enzo Fernández suspendido en el aire para cabecear el gol necesario para aferrarse a la corona.
Argentina avanza, con respiración asistida, pero dejando una estela de dudas. La cuesta arriba que le espera de cuartos de final en adelante se antoja complicada. Demostró que no se rinde, que de la mano de Messi puede salir del agujero más profundo. Hasta un día.












