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El presidente Donald Trump confirmó que sostuvo una conversación telefónica de más de una hora con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en la que abordaron el narcotráfico y otros desacuerdos, y anunció una invitación al mandatario sudamericano para reunirse en la Casa Blanca próximamente.
El republicano señaló que “fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido” y agregó que espera encontrarse con él “en el futuro cercano”, esto a menos de una semana de la invasión estadounidense en Venezuela que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Mientras, el secretario de Estado Marco Rubio y la canciller colombiana coordinan los detalles del encuentro, de acuerdo con Reuters.
Un “líder del narcotráfico”, según Trump
La llamada se produjo casi simultáneamente a la primera comunicación directa entre ambos líderes desde que Trump regresó a la presidencia y, tras semanas de tensiones, en las que el jefe de Estado estadounidense había acusado a Petro de estar implicado en el narcotráfico y mencionado la posibilidad de acciones militares, palabras que generaron críticas en Bogotá.
En octubre pasado, Trump abrió una crisis diplomática en la región al acusar a su homólogo de ser “un líder del narcotráfico” y anunciar la suspensión inmediata de toda ayuda financiera a Colombia.
Trump acusa a Petro de narcotráfico y suspende ayuda a Colombia
“El presidente colombiano Gustavo Petro es un líder del narcotráfico que incentiva la producción masiva de drogas, tanto en campos grandes como pequeños, por toda Colombia”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
“Se ha convertido, con diferencia, en el mayor negocio de Colombia, y Petro no hace nada para detenerlo, a pesar de los pagos y subsidios a gran escala de EEUU, que no son más que una estafa a largo plazo. A partir de hoy, estos pagos, o cualquier otra forma de pago o subsidio, dejarán de realizarse a Colombia”.
Trump amenazó entonces con que si Petro no cierra “estos campos de muerte de inmediato”, Estados Unidos “los cerrará por él, y no será de manera amable”.
Colombia fue uno de los mayores receptores de ayuda estadounidense en el hemisferio —alrededor de 413 millones de dólares que Washington canalizaba a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)—, pero ese flujo de dinero fue interrumpido este año por el cierre de USAID.
La agencia Reuters dijo que no pudo determinar de inmediato a qué pagos se refería Trump.
En ese momento, la respuesta del gobierno colombiano fue inmediata. Petro escribió en X: “Trump está engañado de sus logias y asesores. El principal enemigo que tuvo el narcotráfico en Colombia fue, en el siglo XXI, el que le descubrió sus relaciones con el poder político de Colombia. Ese fui yo”.
Por su parte, el ministro colombiano de Defensa, Pedro Sánchez, calificó como un irrespeto a Colombia cualquier declaración que ataque al presidente de la República en los términos utilizados por Trump, subrayando que Petro fue elegido democráticamente. El funcionario defendió el compromiso del país con la lucha antinarcóticos.
Ahora, tres meses después, la invitación de Petro a la Casa Blanca representa un giro en el tono entre Washington y Bogotá.
Aunque todavía no se ha fijado una fecha para la reunión, el anuncio fue interpretado como un intento de restablecer canales de diálogo en medio de un contexto en el que la relación bilateral había sufrido tensiones cercanas a una crisis diplomática.













