El presidente Donald Trump endureció este lunes su discurso contra Irán con dos mensajes publicados en su red social Truth Social, en los que anunció un nuevo esquema de control sobre el estrecho de Ormuz y descartó cualquier negociación con Teherán que no pase por una “rendición incondicional”.
En su primer mensaje, Trump aseguró que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto “con o sin Irán” y anunció el restablecimiento de un bloqueo dirigido, según dijo, únicamente contra embarcaciones iraníes o de sus clientes.
“El Estrecho de Ormuz está abierto y seguirá abierto, con o sin Irán”, escribió el mandatario.
Trump añadió que Estados Unidos pasará a desempeñar el papel de “Guardián del Estrecho de Ormuz”.
“EE.UU. será, a partir de este momento, conocido como ‘El guardián del Estrecho de Ormuz’ (…) será reembolsado, a una tasa del 20 % sobre toda la carga transportada, por todos y cada uno de los costos necesarios para brindar seguridad”, sostuvo.
El anuncio supone un nuevo paso en la escalada de tensiones en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo y que constituye una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.
En una segunda publicación, Trump descartó cualquier posibilidad de un acuerdo diplomático con Irán bajo las condiciones actuales. “¡No habrá ningún acuerdo con Irán excepto la rendición incondicional!”, escribió.
El mandatario añadió que, una vez producida esa rendición y tras la elección de un “líder excelente y aceptable”, Estados Unidos y sus aliados ayudarían a reconstruir la economía iraní.
“Irán tendrá un gran futuro. ‘Hacer que Irán sea grandioso de nuevo'”, concluyó, adaptando su conocido lema de campaña.
Las nuevas declaraciones de Trump llegan después de que el propio mandatario diera por terminada la breve tregua entre Israel e Irán tras acusar a Teherán de violarla con nuevos ataques, un episodio que volvió a elevar el conflicto regional y abrió una nueva fase de presión diplomática y militar de Washington sobre la República Islámica.
Ataques cruzados en Ormuz, e Israel sobre el sur del Líbano marcan las tensiones entre EEUU e Irán
En ese escenario, el presidente estadounidense ha endurecido progresivamente su discurso, combinando amenazas de mayor presión económica con exigencias de una capitulación total del liderazgo iraní, mientras mantiene el despliegue militar estadounidense como elemento central de su estrategia en Medio Oriente.













