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En días recientes fue noticia el presunto hallazgo por científicos rusos de un mineral desconocido cuya cotización superaría al oro, lo que lo convertiría en una de las sustancias más valiosas de la Tierra.
El supuesto descubrimiento, realizado en una mina del macizo de Khibiny, en la península de Kola, fue divulgado por el Ministerio de Educación y Ciencia de Rusia y rápidamente despertó gran interés a nivel internacional.
El material, denominado ashcroftina de Kola, pertenece al grupo de los silicatos extremadamente raros y se distingue por su color rosado, transparencia y fragilidad.
Aunque la ashcroftina convencional ya se conocía en Groenlandia, Canadá e Italia, la muestra localizada en Rusia presentaba, según lo dicho inicialmente, una composición química inédita que la convertía en una especie mineral única.
Composición y valor excepcional
Según los reportes iniciales, la ashcroftina de Kola contiene itrio, un elemento clasificado como tierra rara, además de silicio, potasio, sodio, calcio, manganeso y flúor. Esta combinación convierte al cristal en un auténtico registro químico de la corteza terrestre y le otorga un valor científico extraordinario.
El Ministerio ruso de Ciencias subrayó que la estructura cristalina del mineral se encuentra entre las más complejas conocidas por la ciencia, lo que incrementa su importancia para futuras investigaciones sobre la formación y evolución de la corteza terrestre.
Además, el descubrimiento tendría supuestas implicaciones más allá del ámbito académico, pues los minerales que contienen tierras raras, como el itrio, son esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos, láseres, superconductores y tecnologías de energía renovable.
Pero lo que viralizó el hallazgo fue el anuncio sobre su presunto valor económico. Los reportes apuntaron que una fina capa de este mineral alcanzaba un precio promedio de 145 dólares por milímetro, con lo que superaría significativamente la cotización del oro en los mercados internacionales y haría del mismo uno de los minerales más caros del planeta.
Sin embargo…
Apenas un día después, la noticia del presunto descubrimiento fue desmentida desde Rusia, con lo que todas las expectativas levantadas fueron al piso.
En declaraciones a la agencia TASS, el centro científico de Kola de la Academia Rusa de Ciencias aseguró que lo descubierto no fue un material nuevo y que lo informado se debió a un “malentendido”.
“Los periodistas extrajeron de nuestro comunicado de prensa, facilitado por el servicio de prensa del Ministerio de Educación y Ciencia, información que no figuraba en él”, aseguró la entidad, según la cual lo informado inicialmente fue sobre “un mineral conocido desde hace tiempo”.
“No se mencionó nada sobre el valor ni sobre el descubrimiento de un nuevo mineral”, afirmaron los expertos rusos en su desmentido.
Según los científicos, lo descubierto en Rusia no fue un mineral nuevo, sino uno secundario, cuyo valor en realidad se desconoce.
No obstante, el hallazgo no carece en sí de valor científico y tecnológico. “Este mineral secundario, hallado en la mina Kirov de Khibiny, posee valiosas propiedades”, precisó el centro ruso.
El mismo “forma cristales aciculares ultrafinos de hasta 0,2 mm de longitud, que contienen tubos de silicato huecos de aproximadamente dos nanómetros de diámetro” y a partir de él “podrían sintetizarse materiales valiosos para catalizar reacciones químicas y fabricar equipos magnéticos modernos”, concluye la aclaración oficial.











