“Cuba nos necesita a nosotros, nosotros no necesitamos de Cuba”, señaló hoy el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al insistir en que cualquier recuperación económica de la isla requiere un cambio fundamental en su sistema de gobierno y no solo alivio energético puntual.
En una entrevista exclusiva con Al Jazeera, Rubio enfatizó que “el problema que tiene Cuba es muy fundamental y necesitan entenderlo. Su sistema no funciona. Su sistema económico, ni siquiera sé cómo describirlo, pero es completamente disfuncional. Simplemente no es un sistema real. Y no puedes cambiarlo sin cambiar el gobierno”.
Asimismo, cuestionó las recientes medidas anunciadas por La Habana para atraer inversión. “Hace una semana dijeron: ‘Los cubanoamericanos ahora pueden invertir en la isla’. ¿Invertir en qué? ¿En un país que tiene leyes arbitrarias, sin un sistema establecido de tribunales y justicia? ¿Quién va a invertir en algo así?”, cuestionó.
Según el secretario de Estado, la prosperidad económica exige libertad política, pues, a su juicio, “si voy a participar en la vida económica de un país y no me gustan las regulaciones o las reglas que ese gobierno está imponiendo y que me perjudican, tengo que tener la capacidad de quejarme de eso. Y en ese país, no puedes quejarte o te meten en la cárcel”, explicó.
Rubio añadió que, si el Gobierno cubano emprende “reformas muy serias tanto de su gobierno como de su economía”, Estados Unidos está dispuesto a ayudar.
“Si Cuba realmente quiere salir del hoyo en que se ha metido, es decir, en que el régimen los ha metido, realmente necesita emprender reformas muy serias”, dijo.
El alto funcionario negó que Washington haya adoptado medidas punitivas adicionales contra Cuba. “Ellos dicen que sí, pero no es verdad. Lo único que ha cambiado para el régimen cubano es que ya no están recibiendo petróleo venezolano gratis. Ya no están recibiendo subsidios. Eso es lo único que ha cambiado”, sostuvo.
“Los apagones que están ocurriendo no tienen nada que ver con nosotros. Ya tenían apagones el año pasado. Tienen apagones porque tienen equipos de los años 50 en su red eléctrica que nunca han mantenido ni actualizado porque son incompetentes”, argumentó.

La política de sanciones se mantiene desde la Casa Blanca
Mientras Rubio sostiene que Washington no ha adoptado medidas punitivas adicionales contra el Gobierno de La Habana, la Casa Blanca dejó en claro este lunes que no ha alterado su política de sanciones hacia Cuba, aunque permitió que un petrolero ruso sujeto a restricciones estadounidenses entregara aproximadamente 100 mil toneladas de crudo a la isla por razones humanitarias.
“No se trata de un cambio de política. No ha habido un cambio formal en la política de sanciones”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Permitimos que este barco llegara a Cuba para satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo cubano”, señaló.
Según la portavoz, la exención se aplicó de manera individualizada, mientras Washington se reserva el derecho de confiscar, si procede legalmente, cualquier buque que viole las sanciones en vigor.
El domingo, el presidente Donald Trump mostró una postura más flexible. “Si un país quiere enviar petróleo a Cuba en este momento, no tengo ningún problema, sea Rusia o no”, afirmó a bordo del Air Force One.
“Prefiero dejarlo entrar, sea Rusia o cualquier otro, porque la gente necesita calor, refrigeración y todas las demás cosas que se necesitan”, añadió. “Tenemos un petrolero ahí fuera. No nos importa que alguien reciba un cargamento, porque tienen que sobrevivir”.
El buque ruso Anatoly Kolodkin, cargado con alrededor de 730 mil barriles de crudo en el puerto ruso de Primorsk a principios de marzo, llegó hoy finalmente a aguas cubanas y se esperaba su descarga en el puerto de Matanzas, en lo que representa el primer envío significativo de combustible que recibe la isla en tres meses, según reconoció el presidente Miguel Díaz-Canel.
La portavoz Leavitt insistió en que la decisión no implica un giro estratégico. “Cuba es un país acabado, tiene un régimen malo y un liderazgo muy corrupto, y que reciban o no un barco de petróleo no va a cambiar eso”, comentó Trump en sus declaraciones del domingo.
Del otro lado, Rusia confirmó la llegada del petrolero como parte de su cooperación bilateral con Cuba, mientras el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que Moscú había discutido previamente con Estados Unidos la posibilidad de estas entregas humanitarias de petróleo.
“Respecto a la parte estadounidense, solo puedo confirmar que, efectivamente, este tema se planteó con antelación en el curso de contactos con nuestros homólogos estadounidenses”, afirmó Peskov, recoge la agencia TASS.
Peskov añadió que Washington no se opone a las entregas periódicas de petróleo a Cuba por razones humanitarias por parte de Rusia y otros países.
Desde La Habana, las autoridades han destacado la llegada del cargamento como un alivio temporal ante la crisis. Fuentes oficiales cubanas señalan que el crudo tardará entre 15 y 20 días en procesarse y distribuirse, un plazo que ofrece respiro limitado sin resolver las vulnerabilidades estructurales.
La administración Trump había impuesto un bloqueo efectivo al combustible desde enero, amenazando con aranceles punitivos a terceros países que suministraran petróleo a Cuba, y excluyó expresamente a la isla de una licencia temporal para ventas de crudo ruso.
Sin embargo, el presidente optó por no interceptar al Anatoly Kolodkin y la Guardia Costera estadounidense no intervino, permitiendo que el buque completara su ruta.
“Por supuesto, Rusia considera su deber no mantenerse al margen y ofrecer la ayuda necesaria a nuestros amigos cubanos”, aseguró Peskov en su rueda de prensa telefónica diaria.
El vocero del Kremlin señaló que “la desesperada situación en la que ahora se encuentran los cubanos no puede, por supuesto, dejarnos indiferentes, así que seguiremos trabajando en este asunto”, reseña un reporte de EFE.
El petrolero ruso llega finalmente a Cuba y Moscú asegura que seguirá ayudando a la isla
Peskov se congratuló de que Anatoli Kolodkin finalmente arribara a Cuba luego de 20 días de viaje.
Desde enero, cuando atacó Venezuela y capturó a Nicolás Maduro y su esposa, EE.UU. ha restringido el acceso a La Habana de combustible importado, como parte de una estrategia para forzar negociaciones y reformas económicas.
Con ello ha agudizado la ya severa crisis energética en la isla, lo que ha impactado aún más en su precaria economía y la vida cotidiana.









