|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Cuando Darianis Palenzuela decidió abrirse camino en el mundo de la actuación, sabía que construir una carrera sólida implicaba asumir grandes retos. Sin embargo, la claridad de sus objetivos, unida al talento, la disciplina y la constancia, le permitió conquistar espacios en la televisión, el teatro y el cine.
Desde sus inicios, la actriz ha desarrollado una intensa labor interpretativa que le ha dejado importantes aprendizajes, desafíos y satisfacciones personales y profesionales. Su crecimiento artístico ha quedado reflejado en producciones como la serie Calendario (2021), las telenovelas Los hijos de Pandora (2022) y Sábados de Gloria (2025), así como en la película Guantanamera (2025), proyectos que han reafirmado la solidez y versatilidad de sus recursos interpretativos.
Respaldada por el cariño del público, Darianis ha demostrado una notable capacidad para asumir personajes diversos, dejando ver a una actriz inquieta, apasionada y profundamente comprometida con el arte.

¿A actuar se aprende con cada personaje que interpretas?
Agradezco mucho mis años de academia. Tuve muy buenos profesores. Aún si, cuando sales al mundo profesional todo es diferente y te das cuenta que todavía tienes mucho por aprender.
Cuando vuelvo a ver mis primeros trabajos siempre digo: “Aquí hubiese hecho esto y habría sido más acertado”, pero ese trabajo y ese personaje me ayudaron a llegar hasta donde estoy en el presente. Voy construyendo la actriz que quiero llegar a ser con cada nuevo personaje porque siempre, siempre, te llevas algo.

¿Desde tus inicios existió un vínculo entre la televisión y el teatro. ¿En qué sentido se enriquecen mutuamente?
El actor y profesor Jorge Enrique Caballero un día en clase me dijo que yo sería de esas actrices que viven en el teatro. Sabía que mi atracción por el audiovisual rompería con esa teoría. Lo que sí es cierto es que siempre regreso a él. El teatro es una clase de actuación constante que no te permite acomodarte. Te recuerda que siempre hay algo nuevo que aprender.
Algunos actores (sobre todo de mi generación) se quejan de repetir escenas en la televisión o el cine. Cuando haces teatro repites hasta el cansancio y luego haces funciones y en cada una debes encontrar la motivación que te hace estar vivo sobre el escenario. Siempre que estoy rodando escenas complejas de muchas tomas y el cansancio me agota, trato de encontrar esa chispa con la que entro a escena en el teatro y me permite vivir la obra como si fuera la primera vez.

Conformaste el elenco de la serie Calendario. ¿Esa experiencia generó cambios en tu personalidad?
A raíz del éxito que tuvo la serie, por supuesto que hubo cambios en mí, sobre todo con la exposición al público. En la calle no soy Darianis, soy Beyoncé. Sin embargo, he tratado de mantenerme fiel a mi esencia y a mis orígenes.
Mis amigos me habían hablado de ello. Les agradezco siempre porque creo que han sido claves en esto. Cuando tienes un soporte y una guía corres menos riesgo de caer en la banalidad y la egolatría. No quiero decir que mi camino ha sido perfecto, pero en esos momentos de debilidad, ellos me recuerdan de dónde vengo y me muestran el camino hacia donde quiero ir.
¿Participar en Calendario fue determinante para que llegaran oportunidades como la de Yanelis en la telenovela Sábados de Gloria?
Calendario fue una puerta que me abrió otras tantas. Siempre estaré orgullosa de formar parte de una serie que conquistó a la televisión y a la audiencia más joven, que es la más difícil de atrapar hoy en día.
Algunos de nosotros habíamos hecho televisión, pero no con tanta presencia en pantalla. Fue un antes y un después. Llegaron propuestas de trabajo y entre ellas, la que fue mi segunda novela: Sábados de Gloria. La guardo con mucho cariño.

¿Cuál de las historias que has representado se acerca a lo que has vivido fuera de la pantalla?
Creo que, por muy distantes que sean las historias y el personaje de tu realidad, en algún punto conectan con uno mismo. Siempre hay algo de nuestra esencia impregnado, pero sí es cierto que algunas veces nos tocan más de cerca. No podría, siendo honesta, nombrar alguna en particular, pero las guardo a todas siempre un poco más allá de lo profesional; son parte de mi vida.
¿El hecho de estar del otro lado de las cámaras ha cambiado tu forma de abordar la interpretación?
Me ha ayudado a entender los procesos de creación de otra manera y dominar algunas herramientas que, como actriz, me facilitan el trabajo delante de la cámara. Me ha enseñado que también puedo contar una historia desde otro sitio y sigue siendo igual de maravilloso.

En un momento de tu carrera tuviste presencia continua en telefilmes, telenovelas y series. ¿Encadenar varios proyectos seguidos interfiere en el trabajo de creación del personaje?
La organización es importante en este aspecto, sobre todo por los tiempos. A veces estás en más de un proyecto a la vez y llevarlos todos de la manera más exitosa posible, demanda más estudio y disciplina. Soy de las que ama esos momentos de caos. Me gusta que mi mente esté ocupada, creando.
Has incursionado en la conducción de espacios televisivos. ¿La locución te ha enriquecido como actriz?
Definitivamente, fue algo que siempre quise hacer y confirmé que lo disfruto. Me hace sentir más cómoda delante de la cámara y, por ende, relajarme y disfrutar. Eso es valioso.

Si tuvieras el presupuesto, ¿qué proyecto te darías el gusto de producir?
Hace muchos años comencé a escribir un corto. Es una oda a mi pueblo, a mi gente y al sacrificio de mi familia. De vez en cuando lo reviso, cambio algunas cosas y lo vuelvo a dejar. No estoy apurada. Es una historia que siempre se podrá contar.
Te vemos muy activa en las redes sociales. ¿Desde el momento en que más personas se identifican con tu trabajo sientes que tienes que responder a sus expectativas?
Las redes sociales son prácticamente imprescindibles hoy en día. Todos las usamos, cada uno de manera particular. He tratado desde un principio de responder con el mismo cariño con que me han tratado, no solamente porque se toman el tiempo para escribir, sino porque creo que es parte de la profesión.
No dejas de ser actriz cuando te vas del set, esto es parte del trabajo y hay que amarlo tanto como el proceso. Hoy tenemos las redes sociales que nos conectan más con la comunidad. Forma parte del momento que nos ha tocado vivir como sociedad. No las rechazo, trato de usarlas de la mejor manera y estar más cerquita de la gente que me quiere.

Te vimos interpretando a Lety en Los hijos de Pandora. ¿Qué te importa más como actriz: un personaje con una presencia larga en pantalla o el respaldo de un buen equipo?
Nunca me ha preocupado que un personaje no tenga tanto peso. Es nuestro trabajo como actores lograr que quede en la memoria del espectador y trabajar con un buen equipo es el primer paso para lograrlo.

Háblanos sobre tu participación en la película Guantanamera. ¿Por qué hay que verla?
Guantanamera no es mi primera incursión en el cine, pero es mi primera película y tuvo la particularidad de ser una coproducción. Descubrí e hice muchas cosas por primera vez. Me cambió significativamente.
Mucho se ha comentado porque ya existe una Guantanamera. Yo misma, antes de leer el guion, pensaba en eso, pero esta es otra historia, en otro espacio de tiempo. Solo espero que la acojan con mucho cariño porque disfruté mucho hacerla.
Solo puedo adelantarles que tiene de todo un poco: acción, comedia y, por supuesto, algo que siempre nos recalcaba el director: Amor. “Esta es una historia de amor.”


Has manifestado el deseo de interpretar a una deportista de alto rendimiento. ¿A cuál de las grandes atletas de nuestro país te gustaría representar?
Me encanta el deporte. Lo consumo y lo practico desde muy joven. Lleva mucha disciplina y en eso se parece a nuestra profesión. Si pudiese interpretar a alguna atleta cubana, sería un reto, pero me lanzaría con todo. No tengo favoritas, las respeto a todas y, en cualquier caso, sería un honor.
¿Todo lo que tiene de compleja esta profesión lo tiene de gratificante?
Definitivamente. Cuando amas lo que haces, al final siempre es gratificante. Ya sea por la acogida que tuvo tu trabajo, por el equipo con el que trabajaste, todo lo que aprendiste o las personas con las que te quedaste. Agradezco por levantarme con la felicidad de ir a hacer lo que amo.
¿Desde dónde miras el trabajo como actriz en el presente?
Con un poco más de madurez realmente y con un poco más de disfrute también. Cada proyecto lo veo como una nueva oportunidad, aunque esas oportunidades también hay que tomarlas de manera prudente.

¿Actuar es tu mejor manera de realizarte?
Me debo a la actuación, pero sobre todo al arte. Es lo que quisiera hacer el resto de mi vida y, si puedo actuar siempre, mucho mejor.












