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La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) inició recientemente la instalación de paneles solares en varias instituciones de salud de la provincia de Granma.
La instalación de los sistemas fotovoltaicos forma parte de las acciones de recuperación tras los daños ocasionados por el huracán Melissa, de cuyo azote han transcurrido ya ocho meses.
Además, tiene lugar en momentos en que la isla sufre una agudización de la crisis energética, con apagones que sobrepasan las 24 horas seguidas —y más— en distintas localidades y circuitos del país, una situación agravada por el cerco petrolero de Estados Unidos.
Los equipos, de ocho kilowatts de potencia cada uno, se destinaron a cinco consultorios médicos de urgencia, en diferentes zonas de la provincia, y al hospital municipal de Jiguaní, de acuerdo con el diario Granma.
Instituciones seleccionadas
Según explicó Jorge Verdecia, jefe del Grupo Especial de Operaciones y Socorro de la Cruz Roja en el territorio granmense, el donativo llegó al país para resolver necesidades puntuales relacionadas con el suministro eléctrico en zonas severamente afectadas por el huracán.
Por su parte, la directora provincial de Salud Pública, Yelenis Elías Montes, señaló a la prensa que las instituciones seleccionadas prestan servicios durante horarios prolongados y están preparadas para atender urgencias médicas en comunidades rurales.
Los paneles solares tienen como destino el consultorio de Tranquera, en Cauto Cristo; Molino Rojo, en Bayamo; Troya, en Manzanillo; Malacó, en Río Cauto; Cautillo Merendero, en Jiguaní; además del hospital municipal de ese territorio.
En varias de estas instituciones ya se culminaron los trabajos, mientras que en otras, como los consultorios seleccionados en Manzanillo y Cauto Cristo, y en el hospital de Jiguaní, las labores aún no habían concluido.
Apoyo de la Cruz Roja tras Melissa
En abril pasado, el vicedirector de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para las Américas, Cristian Torres, destacó el compromiso de la Cruz Roja Cubana, que cuenta con unos 40 mil voluntarios disponibles para apoyar a las comunidades afectadas.
“Para la Cruz Roja Cubana, esto significa operar en un entorno donde cada actividad, desde la distribución de ayuda hasta el apoyo a los servicios de salud, depende del acceso a la energía”, afirmó entonces el representante humanitario.
Tras el paso del huracán Melissa, la FICR lanzó un llamamiento internacional para financiar durante dos años la asistencia a unas 100 mil personas afectadas por el fenómeno meteorológico.
Aunque ese llamamiento continúa significativamente infrafinanciado, la organización informó que ha logrado apoyar hasta el momento a 45 mil personas.
La Cruz Roja ha apoyado en servicios esenciales, atención psicosocial y la entrega de artículos de primera necesidad como paquetes de higiene, mosquiteras y materiales para refugios temporales. A estas acciones ahora se suma la instalación de los nuevos sistemas solares.
Seis meses después del huracán Melissa, la crisis energética en Cuba frena la recuperación
Daños provocados por Melissa
El huracán Melissa atravesó el oriente cubano a finales de octubre del pasado año con categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, acompañado de vientos de hasta 200 kilómetros por hora y acumulados de lluvia que alcanzaron los 400 milímetros en algunas localidades.
Según el registro oficial, el fenómeno meteorológico no provocó la pérdida de vidas humanas, pero dejó importantes afectaciones materiales en más de 116 mil viviendas, alrededor de 600 instalaciones de salud y más de dos mil centros educativos.
También resultaron dañadas cerca de 100 mil hectáreas de cultivos, además de infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, redes eléctricas y sistemas de abastecimiento de agua, lo que ha motivado el desarrollo de proyectos de recuperación como el que actualmente ejecuta la Cruz Roja Internacional en la provincia de Granma.












