El brusco cambio de viento y una cadena de irregularidades en la organización determinaron la muerte de Joel Alejandro Suárez Sánchez, de 12 años, durante un vuelo de parapente tándem el pasado 4 de julio en Playa Paraíso, Sierra de Caballos, en la Isla de la Juventud.
Así lo concluyó la comisión investigadora enviada por el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) y el Club de Aviación de Cuba (CAC), que publicó este sábado sus resultados.
Según el informe, firmado por el exagente cubano René González, presidente del CAC y parte de la comsión, el parapente volaba a unos 50 metros de altura sobre la cordillera cuando una tormenta en el centro de la isla generó violentas corrientes que, al chocar con la ladera oeste, se desplazaron en ascenso y empujaron la aeronave hacia el este y hacia el mar.
Las condiciones meteorológicas en la zona de vuelo eran buenas en el momento del despegue; el cambio fue repentino.
Pero, la causa meteorológica no actuó sola: la actividad se realizó de manera improvisada, con carácter comercial —a 3.000 pesos cubanos por vuelo—, sin autorización del CAC ni gestión con la Comisión de Aventura y Naturaleza del MINTUR, según el informe.
Accidente mortal en vuelo de parapente causa la muerte a un niño en la Isla de la Juventud
Al no estar registrada, los familiares del menor no pudieron dar un consentimiento informado. Y el piloto, aunque deportista experimentado, estaba en proceso de certificarse como piloto tándem y aún no había obtenido su habilitación para ofrecer servicios a terceros.
A eso, según el informe compartido por medios como Cubadebate, se sumó la ausencia de salvavidas, cuyo uso está establecido por las Regulaciones Aeronáuticas Cubanas para operaciones en proximidades de la costa y pudo haber hecho la diferencia entre el desenlace fatal y la supervivencia del pasajero.
El CAC precisó que no autorizó ni gestionó ninguna actividad comercial de este tipo en la Isla de la Juventud, y que en sus finanzas no consta ingreso alguno proveniente de esa operación.
La institución recordó que desde 2010, cuando asumió la oferta de vuelos tándem al público, no se había registrado ninguna fatalidad ni lesión grave, y calificó lo ocurrido de “actuar irreflexivo e irresponsable”.
Como medida inmediata, suspendió todas las actividades deportivas de vuelo libre en la Isla de la Juventud hasta que concluyan los análisis, y anunció la evaluación de medidas regulatorias adicionales.












