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No es la primera vez que la fotografía de Moník Molinet nos conmueve. En 2019, su proyecto de autorretratos Abuelas y abuelos prestados, expuesto en la XV Bienal de La Habana, llegó directo al corazón de todos cuantos contemplamos aquellas imágenes.
Podíamos imaginarnos a nosotros mismos, a través de la puesta en escena de Mónica, compartiendo un momento de intimidad con nuestras abuelas y abuelos, en especial con los que ya no tenemos cerca, sea porque hemos hecho nuestras vidas en otros lugares, sea porque esos seres queridos ya no están en ninguna parte.
Han pasado solo siete años, un período que a nivel histórico es bastante corto, pero aquella Cuba de 2019, de los abuelos danzantes en casonas vacías, ya es otra.
En aquel momento, cuando la entrevisté, me dijo que “una foto es siempre un vehículo para hablar de algo”, y fue esa la premisa que la condujo hasta su nuevo proyecto, Palabras para este momento, un documento visual que retrata la pluralidad de voces de cubanas y cubanos que tienen algo que decir en medio del forcejeo de discursos sobre lo que es el presente y lo que debe ser el futuro de Cuba y de quienes viven allí.
“Esta búsqueda se cruza con mi interés por cuestionar los grandes relatos que tienden a simplificar realidades complejas y a las personas que las viven. Cuando la crisis se convierte en el relato dominante de un país, las experiencias concretas de quienes la atraviesan pueden quedar reducidas a cifras, categorías o posiciones políticas. Me interesa llevar esos relatos de vuelta a las personas, a la escala humana, e involucrarlas en un ejercicio de autorrepresentación”, contó la autora a OnCuba.

El momento que está viviendo Cuba nos deja un gran vacío; quizá Moník, quien vive en México hace ya más de una década, también lo siente. Los cubanos en la isla, puestos frecuentemente a un lado del debate polarizado acerca de lo que cada quien piensa que debe ser esa Cuba futura de la que todos hablan y para la que todos tienen las soluciones más obvias, tienen cosas que decir no solo sobre el tiempo que llegará, que no les preocupa más que las cosas que atraviesan su presente.
“No se trata de encontrar una única forma de contar este momento, sino de abrir un espacio donde distintas experiencias puedan entrar en la imagen sin quedar reducidas a una lectura previa”, dijo.
La serie se hizo en La Habana durante el pasado mes de julio, en colaboración con la periodista Liz Oliva Fernández y Belly of the Beast. “Nos acercamos a alrededor de 50 personas, conversamos con ellas y Liz las entrevistaba. Después de generar un espacio de reflexión, las invitábamos a escribir en un cartel negro algo realmente honesto sobre su vida y sobre aquello que estaban viviendo. No utilizábamos una sola pregunta ni buscábamos una respuesta determinada. La única condición era alejarse de lugares comunes y consignas”, contó Moník.
“Vivo el presente por miedo a no tener futuro”, se lee en el cartel que una mujer sostiene en su mano derecha en la fotografía de Moník. En la izquierda lleva un estuche de juguetes nuevos que probablemente intenta vender en el Paseo del Prado, el paisaje urbano visible al fondo.

“Yo deseo cambiar mi vida para recuperar a mi otro bebé”, “Elena, si pudiera caminar, fuera a verte”, “Soy ingeniero, pero ahora soy taxista por mi familia” son otros de los mensajes que, mientras se debate la Cuba futurista a puertas cerradas, refuerzan en las imágenes documentadas por Moník la preocupación de los cubanos por el presente, sin el cual es imposible que puedan imaginar futuros.



“Toda fotografía comienza antes del disparo. En Palabras para este momento, comienza cuando una persona se detiene durante unos minutos para pensar qué palabras podrían definir el momento de su vida que está atravesando. No me interesaba que el cartel funcionara como un texto que explicara la fotografía, sino que formara parte de ella, añadiendo otra capa a la imagen y al retrato. La persona fotografiada no solo aparece, sino que decide qué quiere poner en palabras sobre sí misma en ese momento. La relación entre la imagen y lo escrito no es siempre literal: a veces se complementan y otras dejan una tensión abierta”, observa Moník, quien generosamente cedió las imágenes que a continuación compartimos en OnCuba. Un recordatorio de que para llegar hasta ese futuro con el que tanto soñamos los cubanos, sobre todo quienes permanecen en la isla, no podemos saltarnos el momento de plantarle cara al presente.















