El santiaguero Elpidio Mancebo Pérez, una de las figuras destacadas de las primeras décadas de las Series Nacionales y del béisbol cubano en general, falleció este martes en Santiago de Cuba. Tenía 82 años.
La lamentable noticia trascendió en las últimas horas de ayer en las redes sociales, a través de comunicadores como la periodista deportiva Brita García Alberteris y de otros internautas y perfiles asociados al béisbol y al deporte santiaguero, si bien hasta el momento de esta publicación las autoridades y medios oficiales no se habían pronunciado al respecto.
Las informaciones trascendidas no revelan la causa del fallecimiento del expelotero. De acuerdo con el perfil Avispas de Santiago de Cuba, su cadáver estaba expuesto en la funeraria de esa ciudad y su entierro estaba programado para las 9:00 de la mañana de este miércoles.
Un grande del béisbol cubano
Mancebo, conocido como “Pillín”, nació el 18 de abril de 1944 en Santiago de Cuba y desarrolló prácticamente toda su carrera en equipos de la antigua región oriental. Actuó como primera base y jardinero, bateaba y lanzaba a la zurda, y fue hermano del receptor Herminio Mancebo.
Su recorrido por las Series Nacionales comenzó con Orientales, equipo al que perteneció entre 1962 y 1967. Posteriormente, jugó para otros conjuntos como Mineros, Cafetaleros y Santiago de Cuba, además de integrar selecciones de Oriente y Orientales en las Series Selectivas.
Durante sus 17 temporadas dejó una prolongada relación de liderazgos ofensivos. Entre ellos sobresalen los 26 dobles que conectó en la VIII Serie Nacional (1968-69), los 77 hits y 45 bases por bolas que encabezaron el circuito en la X Serie (1970-71) y, sobre todo, el título de bateo de la XI edición, cuando terminó con promedio de .327, producto de 69 imparables en 211 turnos.
Un año después volvió a encabezar la ofensiva del campeonato al liderar las carreras anotadas, con 56, en la XII Serie Nacional (1972-73), mientras compartió el primer lugar en bases por bolas con Antonio Muñoz, con 62. También fue líder de dobles en la III Serie Selectiva, en 1977.
Protagonista con el equipo Cuba
La trayectoria de Mancebo trascendió igualmente el ámbito de los torneos cubanos. Integró la selección de la isla que participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967, donde el conjunto de la isla obtuvo la medalla de plata. En ese evento bateó para .353 y encabezó ofensivamente a Cuba.
Su actuación internacional más destacada llegó cuatro años después, durante el XIX Campeonato Mundial de Béisbol Amateur, celebrado en La Habana en 1971.
Cuba conquistó invicta aquel torneo, con nueve victorias en igual número de partidos, y Mancebo fue uno de sus principales bateadores. Terminó con promedio de .382 y 12 carreras anotadas, esta última cifra, la mayor del campeonato. Además, fue incluido como primera base en el equipo Todos Estrellas.
El santiaguero también dejó registros particulares en la historia de la pelota cubana. En 1968 estableció una marca de siete extrabases consecutivos, incluidos tres jonrones y cuatro dobles, una de las actuaciones ofensivas más singulares de las primeras Series Nacionales.
Tras retirarse del béisbol activo, Mancebo permaneció vinculado al deporte. Trabajó como instructor y posteriormente ejerció como comentarista deportivo en emisoras de Santiago de Cuba. También escribió libros dedicados a la enseñanza del bateo, entre ellos El difícil arte de batear.
Con su fallecimiento desaparece uno de los protagonistas de la primera generación de peloteros que construyó la historia de las Series Nacionales y, particularmente, de la pelota de Santiago de Cuba.













