ES / EN
- agosto 20, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Cuba

Cuba, El Taiger, el reparto

El reparto no es un fenómeno marginal en la Cuba contemporánea, en su cultura. No está confinado en los márgenes. Se ha expandido y ramificado.

por
  • Eric Caraballoso
    Eric Caraballoso
octubre 18, 2024
en Cuba
1
José Manuel Carbajal, El Taiger. Foto: Facebook.

José Manuel Carbajal, El Taiger. Foto: Facebook.

Lo sucedido con El Taiger —sus repercusiones y significados más allá del trágico final del artista— ha sido un golpe de realidad sobre lo que hoy es Cuba. Sobre quiénes somos los cubanos como país, más allá de lo geográfico, como colectividad.

Una tormenta de reacciones, enfrentadas incluso, desbordó las redes, los medios y las plataformas digitales, mientras en las calles y casas, en la isla, Miami y muchos otros sitios, miles, millones, estaban pendientes de su estado, le dedicaban oraciones y vigilias, pedían por la recuperación que finalmente no pudo ser. 

A la par de los mensajes de conmoción y dolor por El Taiger, de tristeza y esperanza mientras se mantuvo con vida, de condolencias y homenaje tras su fallecimiento, se han disparado las opiniones y controversias, las interpretaciones y comentarios acerca de un suceso que, fuera de toda duda, ha calado profundo entre los cubanos en medio de la crisis, los apagones y las carencias.

El abanico de criterios —no pocas veces vocingleros y polémicos a la usanza de las redes sociales— ha sido amplio, desde su elogio y elevación a las escarpadas cumbres del reparto y la música urbana, hasta el cuestionamiento de su calidad artística y del género del que fue y es ídolo, y la insistencia en sus vicios y oscuridades personales, como eco y espejo —incluso— del reparto mismo. 

No han faltado, tampoco, los oportunismos políticos y artísticos, los ensalzamientos y las denostaciones levantados por algunos para “ganar puntos” o recuperar visibilidad a partir de su tragedia. Así como los asombros y descubrimientos —de El Taiger, del reparto, de su influencia y raigambre hoy en Cuba— por un hecho que ha tomado a más de uno por sorpresa y ha sacudido prefiguraciones y estereotipos.

La repercusión popular de lo ocurrido con El Taiger, cuyos funerales tienen lugar este fin de semana en Miami, debe intentar comprenderse desde más de una arista. En primer lugar está el propio artista, su popularidad cierta dentro y fuera del “ambiente” y la sonoridad del reparto; su música, sus hits, su “pegada” en el gusto de muchos, jóvenes y no tan jóvenes, cubanos en Cuba y en medio mundo.

El Taiger, por supuesto

Están además su carisma, su look que marcó tendencia, la solidaridad y empatía emanadas de su tragedia, y su postura personal —su apego, su defensa explícita e implícita— en temas como la familia, el barrio, Cuba —“la tierrita, papi”—, su gente —“el que no es de los suyos no es de nadie”—, que lo conectaron con muchos, más allá de afinidades musicales y de sesgos ideológicos. 

Sin embargo, en esa amalgama de motivos no puede soslayarse la popularidad o, más que la popularidad, el arraigo del género, del movimiento musical que lo lanzó a la fama, del que fue resultado y cumbre. ¿Si El Taiger hubiese cantado son o bolero hubiese sido igual de popular? ¿Su muerte habría alcanzado la misma repercusión en Cuba y todas sus orillas y extensiones? Aunque a ciencia cierta no puede saberse, la respuesta parece fácil: no. 

Si algo ha dejado claro lo sucedido con El Taiger es que el reparto no es un fenómeno marginal en la Cuba contemporánea, en su cultura. No está confinado en los márgenes, en la periferia social, en el entorno físico y simbólico en el que nació y que lo sigue definiendo y alimentando. Se ha expandido y ramificado.

Chucho Valdés y El Taiger. Foto: Facebook.

Cuba toda, o casi toda, se ha convertido en su territorio. Como lo son ya zonas, circuitos, de EE. UU. y otros países a los que ha llegado de la mano de los inmigrantes cubanos y del mercado, que rápido comprendió su potencial, su capacidad de conexión con un sector del público, así como su sello dentro de la música urbana y la música latina contemporánea, su “cubanidad”.

¿Cómo ha llegado a ser lo que es? No es una pregunta con una única respuesta, ni sus respuestas están todas en la isla —hay, sin duda, influencias musicales, culturales y comerciales externas—, aunque muchas sí, y van más allá de la música y el mercado para sumergirse en lo profundo de la sociedad, en su precariedad ascendente, en la lucha por la sobrevivencia y su resignificación. 

Sobre el reparto pesan muchos estigmas, más o menos justificados. Violencia, vulgaridad, machismo, “reparterismo”, son ingredientes ineludibles del contexto social en el que cobró forma y sentido como vía de expresión, de liberación. Todos ellos están en su médula, en su naturaleza primigenia —aunque no necesariamente obligatoria— y han sido amplificados por el propio reparto fuera del reparto. 

Pero como género y manifestación cultural, no pasa de ser un mensajero y un síntoma de una realidad que lo supera con mucho. Y su expansión es, al mismo tiempo, resultado de esa realidad, una en la que “matar al mensajero”, censurarlo, cerrarle puertas, resulta cada vez más inoperante y anacrónico.

Del southwezzzzzzt a La Habana, El Taiger

Por un lado, ya tiene un nicho de mercado, dentro y fuera de Cuba, lo suficientemente redituable como para no necesitar de los mecanismos institucionales y artísticos tradicionales de la isla. Y, por otro, por su propio carácter periférico, outsider, tampoco esos mecanismos, que siempre lo marginaron, le son necesarios para su popularización, más en tiempos de democratización tecnológica.

El reparto, por demás, se ha erigido como signo de identidad para muchos cubanos. La identidad y la cultura no son estáticas; están en permanente reelaboración, y el contexto en el que se asientan y reconfiguran es una inevitable fuente nutricia, a la par de la tradición. En ese horno candente, el reparto tomó códigos cubanos —musicales, lingüísticos, sociales— para plantar su bandera y crear su sello.

Junto al reguetón y otros ritmos importados que lo han nutrido, que han abonado su camino, el reparto echó mano de la música cubana y se ha definido como tal. Y en propiedad lo es, por carta de nacimiento y voluntad, con independencia de las valoraciones artísticas y musicológicas, y de su posible trascendencia en el tiempo, de sus derroteros futuros.

Su génesis y repertorio a priori marginales no bastan —no deberían bastar— para descalificarlo. Habría que recordar lo ocurrido con otros géneros como la rumba, el son, la guaracha, la timba, cuestionados y segregados en sus inicios por sus orígenes y hoy convertidos en emblemas de la cultura cubana, en tradición, y, para algunos, en antagonistas del propio reparto.

Sin embargo, aunque no faltan quienes lo siguen viendo como un gueto, el reparto se ha ido abriendo, mezclando, escalando, compartiendo micrófonos y escenarios con otros géneros y artistas, en una simbiosis de la que, sin ir más lejos, El Taiger fue protagonista. Ahí están, como evidencia, sus colaboraciones con Alain Pérez, con Descemer Bueno, con la Orquesta Revé, con Alexander Abreu, que recién le dedicara una pesarosa carta a la juventud a nombre de la música cubana.

Se puede ser cubano sin consumir reparto, claro, sin estar al tanto de sus códigos y circuitos, de su star system. Pero cada vez se hace más difícil estar al margen, porque con su capacidad expansiva, su pegajosa rítmica e incluso su lenguaje directo, soez y hasta ininteligible para muchos, se ha colado aun allí donde no lo han llamado, donde se supone que “no pega”, donde “oficialmente” no debería estar. 

El reparto está hoy en las playlists de más de media Cuba, se ha convertido en la banda sonora de la cotidianidad. Se ha entronizado en fiestas y bailables populares, también en los festejos “de caché”, en los clubs nocturnos “finos” y las graduaciones universitarias, en los cumpleaños infantiles y matutinos escolares, en las bocinas de los ómnibus, en las celebraciones oficiales y comunitarias.

Achacar únicamente esta situación a brechas e ineficiencias de la política cultural y el sistema educativo cubano, o a una degradación social, es perder de vista su capacidad real de conectar con la gente, del estrato que sea; de representar y/o energizar y/o regocijar a muchos apelando a los mecanismos a su alcance, a la humanidad básica, primordial, instintiva, y servir al mismo tiempo como reflejo y alienación de un contexto social poco edificante y esperanzador.  

El reparto, tengámoslo claro a estas alturas, no es un fenómeno pasajero. Es marca de una época y un país. No digo de “el país”, de toda Cuba; pero sí de una parte importante que parece serlo cada vez más, con sus implicaciones y resonancias.

A alguien puede no gustarle el reparto —algo que, a fin de cuentas, es su derecho—, puede no compartir sus códigos y representaciones; incluso intentar ignorarlo, soslayarlo, descalificarlo; pero no por ello va a dejar de ser y estar, ni va a perder su significado para otros, para muchísimos en verdad. 

En lugar de denostarlo y negarlo desde posturas elitistas o de espaldas a su realidad, sería mejor intentar comprender su sentido y razones, sus códigos y dinámicas, sus mecanismos de reproducción y reconfiguración, su alcance real. Y a partir de ahí, valorar.

De lo contrario, se corre el riesgo de ahondar más la brecha, de aumentar la desconexión con la realidad insoslayable de la que nació y en la que se expande hoy el reparto. Obviar zonas cada vez más amplias de lo que hoy es Cuba, social y culturalmente, no solo en la isla, sino fuera de ella además, en EE. UU. y otros países. 

Esa Cuba que salió espontáneamente a la calle a rezar y a llorar por El Taiger, a ponerle velas lo mismo en el malecón de La Habana que en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Miami que en Barcelona. La que recorrió ciudades en apagón entonando sus temas y también hizo vigilias y oraciones fuera de la isla. La que se fotografía junto a un mural suyo pintado en Marianao, o se tatúa su rostro… Esa Cuba sigue llorando, cantando y bailando por él, a ritmo de reparto.

Etiquetas: MúsicaMúsica cubanaPortadasociedad cubana
Noticia anterior

Cuba recuerda a Alicia Alonso en el quinto aniversario de su muerte

Siguiente noticia

Open de Taekwondo de La Habana arranca con récord de participantes

Eric Caraballoso

Eric Caraballoso

Artículos Relacionados

Un hombre mira la pizarra de precios de un puesto de comida en una calle en La Habana. Foto: Ernesto Mastrascusa / EFE.
Economía

La inflación interanual sigue escalando en Cuba: 20,70 % en julio

por EFE
agosto 20, 2026
0

...

La ETE "Lidio Ramón Pérez" Felton, en Holguín. Foto: Facebook de la termoeléctrica.
Cuba

Felton 1 se detiene para reparar fisura en la caldera detectada la semana pasada

por Redacción OnCuba
agosto 19, 2026
0

...

Aeronave de Iberia. Foto: Facebook/Iberia.
Cuba

Iberia prevé mantener suspensión temporal de vuelos a Cuba hasta julio de 2027

por EFE
agosto 19, 2026
0

...

terremoto Cuba
Cuba

Normalidad en actividad sísmica de Cuba tras falsa alerta de terremoto, según autoridades

por Redacción OnCuba
agosto 19, 2026
0

...

El Código de las Familias y el nuevo Código Penal reforzaron las acciones contra la violencia machista, aunque persiste el reclamo de tipificar el feminicidio como delito específico. Foto: AMD.
Cuba

Gobierno de Cuba confirma 49 feminicidios juzgados en 2025, con descenso respecto a años previos

por Redacción OnCuba
agosto 19, 2026
0

...

Ver Más
Siguiente noticia
Open de Taekwondo de La Habana 2023. Fotos Mónica Ramírez, Jit.

Open de Taekwondo de La Habana arranca con récord de participantes

Vista de una calle en Santiago de Cuba. Foto: Naturaleza Secreta.

Provincias del oriente cubano muestran signos alarmantes en la transportación de pasajeros

Comentarios 1

  1. Osmanys gonzalez vargas says:
    Hace 2 años

    Muy buena valoracion del reparto por fin visto con ojo critico serio.sin marginalizacion ni coqueteria..pero si con punteria sociologica.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • Presidente de JOLYNI S.U.R.L, Jorge Félix Peraza Noriega, caminando junto a paneles fotovoltaicos en La Habana. Foto:  Ernesto Mastrascusa/EFE.

    Una empresa privada cubana busca producir pastas alimenticias con energía solar, y ayuda del PNUD

    58 compartido
    Comparte 23 Tweet 15
  • Volver sobre las urgencias y el horizonte estratégico para las reformas económicas en Cuba

    53 compartido
    Comparte 21 Tweet 13
  • ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Nueva “solinera” en La Habana para carga de vehículos eléctricos y uso comunitario

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Exportaciones de México a Cuba se desploman en 97,1% en un año

    19 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • Avería de fibra óptica interrumpe operaciones del servicio Nauta en Cuba

    17 compartido
    Comparte 7 Tweet 4

Más comentado

  • Foto: Otmaro Rodríguez

    ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    21 compartido
    Comparte 8 Tweet 5
  • La Habana del centenario

    17 compartido
    Comparte 7 Tweet 4
  • Gaza: la crisis humanitaria a 300 días del alto al fuego

    2 compartido
    Comparte 1 Tweet 1
  • Dominicana da siete días a nueve diplomáticos cubanos para que abandonen el país 

    114 compartido
    Comparte 46 Tweet 29
  • El próximo líder de Cuba no hay que buscarlo en Washington

    117 compartido
    Comparte 47 Tweet 29

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.