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Cuba enfrentará este domingo otra jornada de extensos apagones, con afectaciones simultáneas que podrían alcanzar hasta el 64 % del país durante el horario de mayor demanda eléctrica, según el parte diario de la Unión Eléctrica (UNE).
La empresa estatal estima que para el pico de consumo la capacidad de generación será de 1108 megavatios (MW), frente a una demanda prevista de 3200 MW. Ese escenario dejaría un déficit de 2032 MW y obligaría a desconectar unos 2062 MW para evitar un colapso desordenado del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
El pronóstico llega pocos días después de la tercera desconexión total del SEN en una semana y la quinta registrada en lo que va de 2026. Tras esos eventos, los cortes de electricidad han afectado hasta el 72 % del territorio nacional durante las horas de mayor consumo. En La Habana se han reportado interrupciones que superan las 24 horas, mientras que en varias provincias los apagones se han prolongado durante dos días consecutivos.
De acuerdo con la UNE, este domingo permanecen fuera de servicio ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país, debido a averías o labores de mantenimiento. Estas plantas, que aportan alrededor del 40 % de la electricidad del país y funcionan principalmente con crudo nacional, arrastran décadas de explotación y una insuficiente inversión en su mantenimiento.
Otro 40 % de la generación depende de motores que utilizan diésel y fueloil importados, cuyo funcionamiento se ha visto afectado por las dificultades para acceder a combustible. El 20 % restante proviene del gas y de fuentes renovables, entre ellas los nuevos parques solares incorporados recientemente con apoyo de China.
El Gobierno cubano ha descrito la situación del sistema eléctrico como “aguda”, “crítica” y “extremadamente tensa”. Entre las causas señala tanto el deterioro de la infraestructura energética como las dificultades para importar combustibles, agravadas por las recientes sanciones estadounidenses dirigidas al suministro de petróleo hacia la isla.
Según estimaciones citadas por EFE, Cuba necesita algo más de 100 mil barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda energética. La producción nacional ronda los 40 mil barriles por día y el resto debe obtenerse mediante importaciones.
El último cargamento de crudo recibido desde el exterior llegó el pasado 31 de marzo, cuando el petrolero ruso Anatoli Kolodkin atracó en la bahía de Matanzas con una donación de aproximadamente 730 mil barriles. Ese volumen permitió cubrir las necesidades energéticas del país durante apenas dos semanas.
La persistente crisis energética ha tenido un fuerte impacto sobre la economía cubana, con afectaciones al transporte, la producción industrial y los servicios públicos. Diversas proyecciones apuntan a que el producto interno bruto volverá a contraerse este año, tras la caída acumulada registrada durante el último lustro.
Con información de EFE.












