El Gobierno cubano concentró este viernes a medio millón de trabajadores en las cercanías de la Embajada de Estados Unidos como escenario del acto central del Día Internacional de los Trabajadores, según cifras oficiales.
Se trata de en la celebración del Primero de Mayo más tensa con Washington en décadas. El desfile ocurre, incluso, en medio de advertencias públicas sobre una posible intervención militar estadounidense.
El presidente Miguel Díaz-Canel y el General de Ejército Raúl Castro encabezaron la marcha, que antes del amanecer partió desde cuatro puntos de la capital y convergió en la Tribuna Antiimperialista José Martí, en el Malecón habanero, a metros de la sede diplomática estadounidense.
Los participantes, organizados en 15 sindicatos, respondieron a la convocatoria de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) bajo el lema “La Patria se defiende”, reseña hoy Cubadebate.
“Groseras amenazas imperiales”
“Marchemos unidos: trabajadores, campesinos, estudiantes, intelectuales, artistas, deportistas, cubanas y cubanos todos, contra el bloqueo genocida y las groseras amenazas imperiales a nuestro país”, escribió Díaz-Canel horas antes en del desfile, que calificó como “acto por la paz.”
Horas antes la Embajada de Estados Unidos emitió una alerta a sus ciudadanos informando que las calles cercanas a su sede quedarían cerradas desde la noche del jueves, con mayor presencia policial en la zona. La sede permaneció cerrada durante la jornada.
El trasfondo de la nueva marcha es una crisis bilateral sin precedentes recientes, iniciada a finales de enero, cuando la administración Trump firmó una orden ejecutiva que impuso un bloqueo energético a Cuba.
En los días previos al desfile, Washington advirtió además que no tolerará bases militares o de inteligencia de potencias adversarias en la isla, mientras La Habana calificó esos argumentos de “pretextos falaces” para justificar una posible intervención.
Desfile sin combustible
Si bien en 2025 el desfile principal se celebró en la icónica plaza, los dos años anteriores había sido trasladado hacia la zona del malecón habanero. El cambio, según se dijo entonces, se debió a la difícil situación económica y energética existente en el país, que en 2026 se ha agudizado tras la interrupción de los envíos de combustible desde Venezuela y México, y la fuerte presión de EE.UU.
La CTC lanzó la convocatoria asegurando que “celebrar el Primero de Mayo es demostrar la unidad de los cubanos y su patriotismo”.
Bajo estos preceptos, llamó a los cubanos a “defender el país, desde el surco, las fábricas, las aulas, los centros científicos, termoeléctricas, hospitales, la cultura, el deporte; desde cada trinchera de combate”, al tiempo que también invitó a participar “a los amigos de Cuba en el mundo”.
La celebración del 1 de mayo tiene lugar en medio de un muy grave escenario económico y energético, marcado por constantes apagones, inflación al alza, falta de transporte y otros problemas agravados por el cerco petrolero. En los últimos cuatro meses solo ha llegado un buque petrolero ruso y se espera un posible segundo envío por parte de Moscú.












