La salida imprevista de la termoeléctrica Antonio Guiteras durante la noche de este viernes pone otra vez contra la pared al sistema eléctrico cubano al elevar las previsiones de déficit por encima de los 2 mil megawatts (MW) para este sábado.
La principal central unitaria del país salió de servicio por un salidero en el economizador de la caldera, una avería que requiere intervenciones de mayor profundidad y que constituye la séptima desconexión de la planta en lo que va de año, publicó en Facebook el periodista José Miguel Solís.
Para este sábado, la UNE pronostica un escenario aún más complejo. A las seis de la mañana, la disponibilidad nacional era de apenas 1113 MW frente a una demanda de 2720 MW, con 1562 MW ya afectados.
Durante el horario pico nocturno, las previsiones apuntan a una demanda máxima de 3200 MW y una disponibilidad de solo 1158 MW, lo que generaría un déficit de 2042 MW y afectaciones estimadas en 2072 MW.
Además de la salida de la Guiteras, permanecen fuera de servicio por averías la unidad 2 de la termoeléctrica Felton y las unidades 3 y 5 de Renté. A ello se suman mantenimientos programados en Mariel, Nuevitas y otra unidad de Renté, mientras las limitaciones térmicas restan otros 318 MW al sistema.
La generación distribuida continúa siendo uno de los puntos más críticos, con un total de 106 centrales que permanecen detenidas por falta de combustible, lo que representa 890 MW indisponibles.
Además, siguen fuera de servicio las patanas de Regla y Melones, así como instalaciones fuel oil en Mariel y Moa. En total, las limitaciones asociadas al combustible superan los 1200 MW.
En contraste, los 54 parques solares operativos aportaron el viernes 3643 MWh y alcanzaron una potencia máxima instantánea de 526 MW durante las horas del mediodía. Sin embargo, esa capacidad continúa siendo insuficiente para compensar la salida de grandes bloques térmicos o las restricciones de combustible.
La Guiteras y sus piezas de repuesto retenidas en Francia
La situación de la Guiteras añade presión adicional sobre un sistema ya operando al límite. La planta matancera, considerada estratégica por su capacidad superior a 200 MW, acumula meses de funcionamiento inestable y reparaciones parciales.
A las dificultades técnicas se suman obstáculos para ejecutar reparaciones profundas. Recientemente, el político francés y eurodiputado Emmanuel Maurel aseguró que componentes destinados a la reparación de la central estarían retenidos en Francia debido a temores de empresas proveedoras ante posibles sanciones estadounidenses.
Según explicó, compañías europeas evitarían participar en operaciones vinculadas a Cuba por miedo a represalias derivadas del endurecimiento de las medidas de Washington.
Las autoridades en la isla no han ofrecido todavía detalles públicos sobre el estado actual de esas piezas ni sobre cuándo podría realizarse una intervención integral en una instalación cuya estabilidad sigue siendo determinante para reducir los apagones que afectan diariamente a buena parte del país.











