El nombre del lanzador cubano Aroldis Chapman ha sido referencia obligada en la más reciente semana del calendario de las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés) gracias a la suma de tres juegos salvados desde el 21 de agosto.
Su más reciente rescate lo firmó este lunes para sostener la victoria de los Medias Rojas de Boston sobre los Marlins de Miami (4-2), de paso llegar a 30 en la presente temporada, algo muy poco frecuente para un serpentinero de 38 años de edad.
El holguinero retiró el noveno episodio sin mayores contratiempos, lo que le abrió las puertas de un selecto grupo de relevistas que en la centenaria historia del circuito han registrado 10 campañas con esa cifra de juegos salvados.
Destaca el periodista Francys Romero en sus redes sociales que El Misil se unió en ese acápite al legendario panameño Mariano Rivera, quien lo consiguió en 15 ocasiones; a Trevor Hofman y a Lee Smith, que alcanzaron esa cantidad en 14 y 10 temporadas, respectivamente.
Renacer en Boston
Cuando muchos pensaron que la trayectoria de Chapman en la MLB se encaminaba a su fin tras 17 temporadas, el cubano respondió con desempeños extraordinarios desde su llegada a Boston en 2025, y donde puede repetir la experiencia en 2027.
El zurdo cubano vive una segunda juventud en la franquicia de Massachusetts, con la cual puede alcanzar la anhelada cifra de 400 rescates antes de que finalice el actual calendario, pues solo le restan tres según las estadísticas oficiales.
Aroldis Chapman consigue su salvamento #30 de la temporada.
El misil es el primer cubano en registrar 10 temporadas con al menos 30 salvados en la historia de MLB y se une a Mariano Rivera como los únicos latinos en lograrlo. pic.twitter.com/0uxI29pZZH
— MLB Español (@mlbespanol) August 25, 2026
Antes de la postemporada también pudiera llegar -o al menos quedar muy cerca- de los 1400 ponches, y con ello ampliar la diferencia que le mantiene en la cima del escalafón histórico de ese departamento entre los relevistas que han desfilado por la MLB, hasta ahora con 1388.
Muestra de su dominio sostenido es el hecho de no haber permitido carreras y tolerado solo un imparable en sus tres incursiones más recientes, lo que le ha permitido rebajar su promedio de carreras limpias por juego hasta los 1.81, brillante pero aún lejos del 1.17 con que cerró la anterior campaña.
A pesar de su longevidad, Chapman no solo mantiene el nivel de velocidad y dominio que lo hicieron célebre desde su debut con los Rojos de Cincinnati en 2010, sino que sigue construyendo un expediente que lo perfila con fuerza como futuro candidato a ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown.













