Todo apunta a que la paciencia de los Cardenales de San Luis con respecto a César Prieto no ha tocado fondo. Y para confirmarlo, el equipo de Missouri le dará una tercera oportunidad al cubano para que demuestre que tiene las condiciones necesarias para labrarse una carrera en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés).
El regreso del infielder a la Gran Carpa se debe, en buena medida, a los efectos de los cambios de mitad de temporada. Justo el último día para las “permutas” entre equipos, los Cardenales enviaron a Lars Nootbaar hacia los Cascabeles de Arizona a cambio de tres piezas, y decidieron cubrir esa vacante en la nómina de 26 jugadores con un nuevo llamado al cienfueguero.
Prieto llega otra vez desde el nivel Triple-A Memphis, ahora con un promedio de bateo de .307, un OBP de .373 y un slugging de .517. En 71 partidos con la sucursal de Memphis acumula además 12 jonrones y seis bases robadas.
The #STLCards are recalling INF Cesar Prieto from AAA to take Lars Nootbaar’s spot on the active roster, per @dgoold
While he was hitless in 17 PAs in his previous big-league stint, he’s slashing .307/.373/.517 (.891) for Memphis pic.twitter.com/eYnIK9WMWE
— STL Sports Central (@STLSprtsCntrl) August 4, 2026
El cubano tiene ante sí el enorme reto de borrar la imagen dejada en sus anteriores incursiones en la MLB. El ansiado estreno se concretó el 29 de agosto de 2025 en Cincinnati, y apenas jugó tres partidos, en los que se ponchó en cinco de sus seis turnos al bate.
En mayo de este año, y atendiendo a su destacado performance hasta ese momento en las ligas menores, la gerencia decidió darle otra oportunidad. Sin embargo, ese despliegue no se reprodujo al máximo nivel, pues fue incapaz de apuntarse un imparable en 17 visitas al plano.
A pesar del desastroso balance de 23-1 en su paso hasta ahora por el máximo nivel, los Cardenales no pierden la esperanza de que su apuesta por el jugador comience a dar los frutos esperados.
¿Más oportunidades?
Algunos detalles hacen pensar que ahora Prieto pudiera tener mayores oportunidades. Ello se debe a que el equipo tiene más opciones de utilizar a Nolan Gorman como designado, y colocarle como defensor de la antesala.
Por su versatilidad, el cubano pudiera ser también una pieza clave para dar descanso a Masyn Winn o JJ Wetherholt en el cuadro medio. No obstante, se espera que no debute en una alineación titular por el momento.
El desafío para Prieto sigue siendo el mismo: traducir su consistencia ofensiva en las menores —donde tiene un promedio de .294 de por vida, con 44 jonrones, 253 remolcadas y 31 bases robadas— en resultados sostenibles ante los lanzadores de la MLB.
El jugador llegó al béisbol estadounidense en mayo de 2021, después de abandonar el equipo cubano que participaba en el clasificatorio olímpico con sede en la Florida.
Un año más tarde firmó un contrato con los Orioles de Baltimore, franquicia que lo envió en 2023 hacia los Cardenales por la vía del canje.
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Soler en la puerta de salida
Mientras, los Angelinos de Los Ángeles Angels pusieron este martes fin, de manera prácticamente definitiva, a su relación con el cubano Jorge Soler, al designarlo para asignación (DFA).
La decisión fue tomada por la gerencia un día después de completar una serie de movimientos de reconstrucción en la fecha límite de cambios en las Grandes Ligas, y antes del inicio de la visita a los Orioles en Baltimore.
La temporada marcadamente irregular del slugger de 34 años había activado las alarmas de los directivos de la franquicia californiana, que buscaron algunas alternativas para la salida del jugador. Sin embargo, estas terminaron sin fructificar antes de la fecha límite.
The Angels have designated Jorge Soler for assignment, per @FrancysRomero and @mikedeportes
Soler is hitting .203 with 12 home runs and 49 RBI while posting a .664 OPS this season. pic.twitter.com/ev0B2u8Ned
— FOX Sports: MLB (@MLBONFOX) August 4, 2026
Soler bateaba apenas para .203/.291/.373 en la campaña, con 12 cuadrangulares y 49 impulsadas en 361 turnos, y se había ponchado en casi un tercio de sus visitas al plato, sin dudas su desempeño más discreto desde 2017.
Sus problemas se agravaron tras el regreso de una lesión que le tuvo fuera buena parte de junio. En los 28 juegos posteriores bateó apenas .167/.271/.314 con 42 ponches, de acuerdo con las estadísticas oficiales.
A ello se suma la variable contractual: Soler será agente libre al término de la actual temporada, razón que, junto a la edad, le colocaba fuera de la planificación futura del equipo. Este año terminará cobrando los 13 millones correspondientes al tramo final de su contrato de 42 por tres temporadas, que originalmente firmó con los Gigantes de San Francisco.
Escasas alternativas
Al ser designado para asignación, Soler queda fuera del róster activo y del de 40 jugadores, pero el club dispone de un plazo —habitualmente de una semana— para definir su destino.
Entre las alternativas aparecen un cambio a otro equipo, ponerlo en waivers para que otra franquicia reclame su contrato, enviarlo a Ligas Menores si acepta la asignación o liberarlo directamente.
De acuerdo con el criterio de varios analistas, todo apunta a que las mayores posibilidades recaen en esta última opción, teniendo en cuenta que solo le restan por cobrar 3,9 millones de dólares del contrato vigente y que cualquier equipo interesado se evitaría ese desembolso, y esperaría su paso por waivers sin ser reclamado, como es probable que suceda.
Así, el capítulo de Jorge Soler en Los Ángeles —marcado por la irregularidad, las lesiones y el desgaste físico propio de la edad— parece llegar a su fin, lo que pone al jugador en busca de un nuevo destino para extender su carrera en la MLB.













