El gobierno cubano aplicará un impuesto especial de 0.30 dólares por litro a la importación de cerveza y bebidas alcohólicas, una medida que encarecerá dichos productos en medio de la aguda crisis económica que estrangula a la población.
La Resolución 56/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, firmada el 6 de marzo por el ministro Vladimir Regueiro Ale y publicada este miércoles en la Gaceta Oficial, establece el gravamen sobre cerveza de malta, whisky, vodka, ginebra, ron, licores, aguardientes y alcohol etílico. El impuesto debe liquidarse en moneda libremente convertible.
Aunque el tributo recae formalmente sobre los importadores, su impacto se trasladará al precio final. Una lata de cerveza de 355 mililitros acumulará unos 10 centavos adicionales; un envase de un litro, al menos 30. En bares y restaurantes, el incremento podría ser mayor.
Como se trata de las bebidas importadas, las cervezas de producción nacional como Bucanero o Parranda, quedan excluidas de la disposición, lo que mejora su posición competitiva.
Mipyme de Artemisa producirá y comercializará cerveza francesa OKA Beer
El nuevo impuesto no se aplica a mercancías ya contratadas ni a las que se encuentren en tránsito al momento de su entrada en vigor.
La medida forma parte del proceso de dolarización parcial que el Gobierno instrumenta para captar divisas y “corregir distorsiones” económicas.
El gravamen llega en un momento de deterioro económico sostenido. La economía cubana se contrajo un 5% en 2025, según estimaciones del Centro de Estudios de la Economía Cubana, institución adscrita a la Universidad de La Habana, que calificó de “optimista” la previsión oficial de crecimiento del 1% para el año que corre.
El mismo informe adviertió que la inflación oficial del 14,07% anual convive con estimaciones no oficiales que sitúan el encarecimiento de la canasta básica en torno al 70% interanual.
La isla enfrenta escasez de alimentos, combustible y medicinas, prolongados apagones diarios que pasan de las 20 horas, elevada inflación, fuerte déficit público y deterioro de los servicios estatales, mientras el gobierno estima que el sector privado demandará en 2026 unos 2600 millones de dólares solo en importaciones.
A ello se suma el impacto directo del bloqueo energético sobre los precios cotidianos. La escasez de combustibles ha comenzado a elevar la marea de los precios en los mercados informales, donde el dólar cotiza actualmente a 510 pesos y arrastra al alza el costo de prácticamente todos los productos básicos.











