Desde hace una semana, los trenes nacionales en Cuba viajan cada 16 días. Se trata de un reajuste forzado por la crisis y la falta de combustible en la isla, como parte de un paquete de restricciones y medidas puesto en marcha por el Ministerio de Transporte.
No obstante, esa muy espaciada frecuencia tendrá un mínimo alivio durante los meses de verano, según anunciaron este lunes las autoridades del sector.
De acuerdo con Jorge Oliva Yero, director de la empresa Trenes Nacionales de Pasajeros, durante la temporada estival, que coincide con las vacaciones escolares en Cuba, se implementarán salidas “especiales” entre el occidente y el oriente del país.
Esos trenes “extraordinarios” atenderán “demandas puntuales de diferentes organismos del Estado”, puntualizó el funcionario.
En particular, se destinarán a “profesores y estudiantes que residen en provincias orientales y laboran o estudian en la capital”, trabajadores de la construcción de Matanzas hasta Guantánamo “que serán trasladados a sus territorios de origen”, y “pacientes y familiares de enfermos hospitalizados que requieran desplazamiento”.
Para la población, “de acuerdo con las capacidades disponibles”
Aunque en principio esta transportación tendrá sus capacidades comprometidas con los sectores a los que se destina, la población podrá acceder a ella en función de “las capacidades disponibles”.
Según Oliva Yero, “aunque estos trenes especiales se planifican para cubrir necesidades institucionales, retornan con cerca del 80 % de su capacidad ocupada por pasajeros de la población”. Ello, sostuvo, “permitirá ampliar ligeramente las ofertas de viaje en el verano”.
El directivo no ofreció detalles sobre cuántos viajes de este tipo se realizarán en los meses de verano ni cuál es la capacidad que se destinará a los mismos.
Sin embargo, la empresa de Trenes Nacionales confirmó que en próximas publicaciones anunciará “los itinerarios ya concertados de estos trenes especiales con sus fechas para que la población pueda gestionar la reservación de su boleto”.
Todo ello, reiteró la entidad, “de acuerdo con las capacidades disponibles”.
Cuba atraviesa una profunda crisis económica y energética, reforzada en los últimos meses por las medidas y el cerco petrolero de EE.UU. En este muy difícil contexto, el transporte —y, en particular, el de pasajeros— es uno de los sectores más golpeados por la carencia de combustible, lo que ha llevado a las autoridades a aplicar un plan de contingencia con severas restricciones.
Entre estas medidas estuvo el establecimiento de viajes cada 16 días para los trenes entre La Habana y las provincias orientales, y la asignación de las capacidades por parte de las autoridades de cada territorio.












