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Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 bajaron este sábado su telón, y la delegación cubana cumplió con lo justo el propósito de sostenerse entre las tres mejores en el medallero, por detrás de México y Colombia, las actuales potencias dominantes en ese orden.
En la capital de la República Dominicana se cumplió el centenario de estas citas multideportivas regionales, y se confirmó un nuevo orden, y la primera ocasión en la historia en que Cuba queda por debajo de los 60 títulos, con una cosecha de 51 medallas de oro, 48 de plata y 56 de bronce.
Medallero final de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe #SantoDomingo2026 🥇🥈🥉
Felicidades a cada una de las delegaciones por una cosecha llena de esfuerzo y orgullo. ¡Nos vemos en los próximos Juegos! 💙
Final medal standings of the XXV Central American and Caribbean… pic.twitter.com/7JtZ7jjcUW
— Santo Domingo 2026 (@SDQ2026) August 8, 2026
A partir de los pronósticos realizados, la actuación tiene varias lecturas. Si bien se logró defender la tercera posición fijada hace tres años en San Salvador, esa meta se consiguió con apenas dos cetros de ventaja con respecto a Venezuela, y solo cinco por encima del país sede.
También salta a la vista la notable diferencia en la cantidad de medallas de oro y totales, tomando como referencia los más de 60 títulos proyectados —primero 67 y luego 62 tras los ajustes en el calendario—, y de los 74 del botín conseguido en la capital salvadoreña en 2023.
En algunos deportes con tradicional fuerza de los exponentes cubanos, como las luchas y el atletismo, la realidad respaldó los planes; pero en otros, como el béisbol o el boxeo —este con solo un cetro en el apartado femenino—, los resultados fueron decepcionantes.
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Frente al espejo
El cómodo dominio de Cuba en la región de Centroamérica y el Caribe, mantenido con comodidad entre las ediciones de Panamá 1970 y Veracruz 2014, es hoy historia.
La versión de Barranquilla 2018 marcó el punto de inflexión para un nuevo orden en el ámbito deportivo que no ha hecho más que acentuarse en las siguientes convocatorias, con México y Colombia como referentes, y el papel emergente de otras naciones que han encontrado fórmulas viables para su crecimiento.
Los mexicano han extendido la brecha de forma gradual, fijando ahora un balance de 167-125-115, en todos los órdenes superior al de 145-108-100 concretado antes en la principal urbe salvadoreña.
Los colombianos crecieron mucho menos (91-98-77 y 87-92-65 entre ambas ediciones), pero ahora lograron sacar Cuba aumentar su ventaja sobre Cuba de 13 a 40 en el renglón de las medallas de oro.
La tendencia en los dos primeros puestos de la tabla, comprobada en las tres convocatorias más recientes parece ahora irreversible.
De esa perspectiva, cualquier cambio sería posible en el futuro del puesto tres hacia abajo, dado el protagonismo que asumieron Venezuela (49-70-97) y República Dominicana (46-37-67), esta última aprovechando su condición de local y la gran inversión de su gobierno para conseguir un desempeño inédito en estas lides.
Poco que celebrar
Ante la realidad confirmada por la edición de Santo Domingo 2026, las autoridades deportivas cubanas ponen el foco en la posición alcanzada, “Sobrepuesta a desventajas que van desde la tecnología hasta el roce competitivo, y a injusticias arbitrales que limitaron su rendimiento…”, de acuerdo con una declaración divulgada al cierre del certamen.
“Por todo eso, con independencia del número de medallas, récords y otras hazañas, y de la inconformidad asociada a objetivos no conseguidos, merece destaque el tercer lugar por países, dando cumplimiento a lo vaticinado, aunque ello no implique desconocer la necesidad de replantearnos qué pudimos y podemos hacer mejor, incluso en las condiciones actuales”, subraya el texto.
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Los cerca de 500 deportistas cubanos compitieron en 42 disciplinas deportivas y en sólo 15 lograron subir a lo más alto del podio, posición que no pudieron conseguir 28 de los atletas o equipos proyectados para cumplir ese objetivo, lo que deja por debajo del 55 % el cumplimiento del pronóstico.
El dominio cubano de antaño en una buena parte de los deportes convocados en estas citas se concretó ahora solo en las luchas, judo, hockey sobre césped y voleibol de playa, que aportaron cerca de la mitad (21) de cetros conquistados.
La declaración de la delegación cubana también hace énfasis en la cantidad de 70 plazas aseguradas para concursar en los Juegos Panamericanos de Lima 2027, y que estuvieron ahora disponibles para 19 deportes del calendario de Santo Domingo 2026.
Sin embargo, de esa cifra la inmensa mayoría corresponde a deportes colectivos, como el balonmano femenino y los dos elencos de hockey sobre césped. El resto se acumuló en especialidades individuales de atletismo, tiro con arco y gimnasia rítmica.
De cierta forma, las autoridades deportivas de la isla afirman que el desenlace está en el marco de lo esperado, y entre otros factores citan como motivos “el alza del nivel competitivo imperante en la región, la consolidación de México y Colombia como sus potencias vanguardistas, la progresión de Venezuela y República Dominicana”.
A su vez, ponen el foco en “la impronta de los entrenadores cubanos (106 que tributaron a la obtención de 52 títulos, 58 medallas de plata y 83 de bronce con 19 países)”.
También hacen alusión a las complejidades afrontadas para la preparación de la delegación conformada por jóvenes deportistas, en medio de la profunda crisis económica que atraviesa el país, y que se ha visto agravada por el cerco petrolero y las más recientes sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos.













