La Habana reaccionó con firmeza ante las acusaciones publicadas por The New York Times que vinculan a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, con una red criminal en México, lo que podría dinamitar su continuidad en las eventuales conversaciones entre Cuba y Estados Unidos.
El canciller Bruno Rodríguez desestimó el artículo del diario estadounidense como una “fabricación calumniosa” que “no tiene fundamento en lo absoluto”, refirió un despacho de la agencia española EFE.
En un mensaje difundido este miércoles en redes sociales, aseguró que “no existe vínculo o participación alguna del gobierno cubano en operaciones de tráfico de personas en Centroamérica o México”, sin mencionar a Rodríguez Castro.
El jefe de la diplomacia cubana subrayó que, por el contrario, la isla ha alertado en múltiples ocasiones a Washington sobre redes de tráfico de migrantes que operan desde el sur de Florida, sin que las autoridades estadounidenses ofrecieran respuesta.
El artículo del New York Times
Bajo el título De guardaespaldas a figura clave del poder: el ascenso de Raúl Rodríguez Castro, el texto del NYT sostiene que Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, habría utilizado su influencia para proteger operaciones de contrabando que incluían la salida clandestina de cubanos y la entrada de mercancías ilícitas. Según documentos judiciales citados, dos miembros de la llamada “Mafia cubana en Quintana Roo” lo señalaron como colaborador y facilitador.
El diario describe supuestos sobornos en forma de artículos de lujo —un reloj Rolex, una motocicleta Suzuki y ropa de marca—, además de una lancha de alto rendimiento. Sin embargo, aclara que Rodríguez Castro no ha sido imputado ni está claro si es objeto de una investigación en curso.
La “mafia cubana en Quintana Roo”
La organización criminal mencionada operó durante años entre Cuba, México y Florida. El Departamento de Justicia de EE.UU. la identificó como una red transnacional violenta dedicada al tráfico y extorsión de migrantes.
Los fiscales documentaron que los integrantes exigían rescates de hasta 10 mil dólares a familiares de migrantes retenidos en México, bajo amenazas de tortura o asesinato. Quienes lograban pagar eran enviados a la frontera con instrucciones de solicitar asilo político.
Las investigaciones federales revelaron que la red se abastecía de embarcaciones robadas en Florida, utilizadas para trasladar migrantes y mercancías. En 2023, Javier Hernández y Ramón Reyes Aranda fueron condenados por conspiración y tráfico de embarcaciones robadas.
Otro caso expuso la exportación ilegal de cerca de 600 motores fuera de borda desde Miami hacia México, con un valor superior a 11 millones de dólares. Los responsables recibieron condenas de entre 18 y 60 meses de prisión y se ordenó el pago de más de 400 mil dólares en restitución.
El papel de Rodríguez Castro en la política cubana
Aunque sin cargo formal, el coronel del Ministerio del Interior Raúl Guillermo Rodríguez Castro ha ganado protagonismo en los últimos meses como figura de referencia en los contactos con Estados Unidos.
Su cercanía al núcleo de poder lo convirtió en un interlocutor potencial en las negociaciones entre La Habana y Washington, en medio de ingentes presiones de Washington para que la isla haga cambios en su modelo político de gobernanza, hasta ahora sin éxito.
En redes, sectores críticos desde la izquierda en la isla ya habían manifestado reservas sobre el vertiginoso ascenso político de Rodríguez Castro (La Habana, 1985), jefe de la Dirección de Seguridad Personal y de la guardia de su abuelo, el general de Ejército, Raúl Castro Ruz, de 95 años.
Los cuestionamientos arreciaron tras la publicación de una entrevista con el periódico USA Today, que entregó un perfil de la personalidad del coronel y sus rutinas y modo de vida, salpicado de confort y posibilidades bien alejadas del cubano común.













