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Cuba registra más de 70 muertes diarias por cáncer, mientras que la supervivencia de niños y jóvenes con esa enfermedad ha descendido del 85 % al 65 %. Además, 300 de los 395 fármacos que el país produce para su cuadro básico de salud se encuentran en falta.
Así lo dio a conocer el informe cubano sobre el impacto del bloqueo estadounidense contra la isla, que La Habana prepara para presentar ante la Asamblea General de Naciones Unidas a finales de octubre.
Las cifras de este informe exponen las dificultades que atraviesa el sistema sanitario de la isla, marcado por la escasez de medicamentos, los problemas para adquirir insumos médicos y las limitaciones para acceder a tecnologías necesarias en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
De acuerdo con dichos datos, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, un total de 34 entidades bancarias internacionales suspendieron o rechazaron operaciones con Cuba por temor a las sanciones secundarias de EE. UU.
Según el Gobierno cubano, entre las transacciones afectadas figuraron pagos destinados a la compra de medicamentos.
Farmacias comunitarias y grupos de WhatsApp como salvavidas ante la escasez de medicamentos en Cuba
Las dificultades financieras también elevaron los costos de adquisición. El documento señala que la clasificación de riesgo país impuso sobretasas de interés.
Asimismo, destaca que la imposibilidad de utilizar rutas logísticas más rápidas obligó a asumir gastos adicionales para obtener insumos prioritarios.
Aunque el informe es hasta febrero de 2026, el texto documenta que, tras una orden emitida en mayo, las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM dejaron de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.
Obstáculos para el diagnóstico y tratamiento del cáncer
Las restricciones para acceder a productos médicos han tenido consecuencias en procedimientos diagnósticos. Durante 2025, la falta de fitohemaglutinina comprometió el estudio de 140 pacientes.
El reactivo, fabricado por la empresa estadounidense Sigma-Aldrich, se utiliza en el cariotipo postnatal, una prueba que analiza los cromosomas de los recién nacidos para identificar posibles malformaciones congénitas o síndromes genéticos.
El informe también sostiene que un grupo de medicamentos novedosos contra el cáncer, fabricados por compañías farmacéuticas estadounidenses, quedó completamente fuera del alcance de Cuba.
A estas dificultades se suma el acceso limitado a equipos médicos de procedencia estadounidense o que contengan más de un 10 % de componentes de ese país.
Según el documento, las restricciones obligan a recurrir a intermediarios y encarecen las adquisiciones, hasta el punto de hacerlas inasequibles en algunos casos.
Repercusión en la atención oncológica infantil
El deterioro de la atención oncológica infantil fue denunciado públicamente en abril por la doctora Mariuska Forteza Sáez, especialista cubana en oncología pediátrica, quien vinculó la caída de la supervivencia con la escasez de medicamentos y las dificultades energéticas y de transporte.
En un testimonio difundido en redes sociales, Forteza afirmó que la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer había pasado de superar el 75 % a situarse en torno al 65 %, una reducción de diez puntos porcentuales.
El informe citado por las autoridades cubanas sitúa el descenso de la supervivencia de niños y jóvenes del 85 % al 65 %.
“No son cifras de producción de algo material, son seres humanos, niños que no pudieron disfrutar de la vida, los perdimos, pudiéndolo evitar”, escribió la especialista, quien ha estado al frente de la sala pediátrica del Instituto de Oncología de Cuba.
Según los datos aportados por la médica, cada año alrededor de 400 menores reciben un diagnóstico de cáncer en el país y unos 1400 conviven actualmente con la enfermedad.
Forteza también describió las consecuencias de los apagones y la falta de combustible para el funcionamiento hospitalario.
“El descenso de la supervivencia de nuestros niños con cáncer se corresponde con exactitud asombrosa con los años más duros para Cuba”, afirmó al referirse al endurecimiento de las sanciones estadounidenses y a la crisis energética en la isla.
Doctora cubana denuncia aumento de muertes de niños con cáncer: “Los perdimos pudiéndolo evitar”
Un informe para una votación
Los datos forman parte del informe que Cuba prepara para la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo estadounidense.
El documento examina el período comprendido entre marzo de 2025 y febrero de 2026 y reúne cifras oficiales sobre las consecuencias económicas y sociales que el Gobierno cubano atribuye a esa política.
La Asamblea General debate desde 1992 una resolución presentada por La Habana que reclama el levantamiento del bloqueo contra Cuba.
Aunque el texto no es jurídicamente vinculante, ha recibido durante décadas un amplio respaldo internacional y en la votación de 2025, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.
El embargo entró formalmente en vigor el 3 de febrero de 1962, cuando el entonces presidente estadounidense John F. Kennedy firmó la orden correspondiente.
Desde entonces, la política se ha ampliado mediante disposiciones como las leyes Torricelli y Helms-Burton, además de otras medidas ejecutivas y sanciones adoptadas por Washington año tras año contra La Habana.












