El Gobierno de Estados Unidos mantiene conversaciones con el Gobierno de Uruguay para que reciba a ciudadanos de distintas nacionalidades deportados por razones migratorias, una negociación en la que los cubanos figuran entre los principales grupos contemplados.
Según The New York Times, las negociaciones son encabezadas por el Departamento de Estado, dirigido por el secretario Marco Rubio, y se desarrollan desde hace varios meses con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay.
Uruguay negocia con EE.UU. la llegada de deportados de otros países, entre ellos Cubahttps://t.co/1pCdzgJWbG
— CNN en Español (@CNNEE) July 30, 2026
Aunque aún no existe un acuerdo definitivo, funcionarios de ambos países reconocieron que el objetivo es habilitar un nuevo destino para migrantes cubanos sujetos a deportación desde territorio estadounidense.
Según The New York Times, Washington considera que Uruguay ofrece condiciones favorables debido a la existencia de una numerosa comunidad cubana ya establecida y a un marco migratorio relativamente abierto, factores que podrían facilitar la integración de los deportados y reducir la posibilidad de que intenten regresar de manera irregular a Estados Unidos.
Sin acuerdo cerrado
Fuentes de la cancillería uruguaya consultadas por EFE confirmaron que el diálogo existe, aunque aclararon que “no hay ningún acuerdo cerrado” y que Uruguay no es el único país latinoamericano con el que Washington mantiene conversaciones para recibir personas deportadas por razones migratorias.
El periódico estadounidense señalaba que uno de los elementos que se analiza es la posibilidad de favorecer la reunificación familiar de algunos cubanos con parientes que residen en Uruguay. Incluso, un eventual acuerdo podría no mencionar expresamente a los ciudadanos cubanos, aunque en la práctica serían el principal grupo beneficiado por ese mecanismo de traslado.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la administración Trump para encontrar terceros países dispuestos a aceptar migrantes expulsados de Estados Unidos. En meses recientes, Washington ha enviado ciudadanos cubanos a México, así como a países africanos como Esuatini y Sudán del Sur, en una política que ha generado críticas de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Uruguay, donde crece la migración cubana
Las conversaciones coinciden con un proceso de consolidación de la comunidad cubana en Uruguay. Según datos oficiales citados por EFE, el país sudamericano puso en marcha en 2024 el programa Residencia por Arraigo, mediante el cual unas 20 000 personas, la mayoría nacidas en Cuba, regularizaron su situación migratoria y pudieron acceder a la residencia legal.
La medida fue saludada entonces por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
De acuerdo con el último censo uruguayo, en ese país viven alrededor de 120 mil migrantes, entre los que los cubanos constituyen una de las comunidades más numerosas, solo por detrás de argentinos y venezolanos.
El año pasado, Uruguay recibió más de 16 mil solicitudes de refugio, mientras que, según declaró en abril la viceministra de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, el país acumulaba unas 30 mil solicitudes pendientes de resolución, lo que representa un importante desafío para su sistema migratorio.
Entonces, el país sudamericano alcanzó un récord histórico de inmigrantes cubanos. Según los datos oficiales, citados por CNN, ese año entraron al país más de 22 000 ciudadanos cubanos y salieron unos 7000, lo que triplicó el número de ingresos respecto al año anterior.
Más de 4 mil cubanos recibieron órdenes de deportación en Florida desde octubre de 2025 a la fecha
The New York Times sostiene que esa experiencia de regularización, junto con la necesidad de Uruguay de incorporar mano de obra para enfrentar el envejecimiento de su población, explican el interés de Montevideo en mantener abiertas las conversaciones con Washington.
Un alto funcionario uruguayo citado por el diario añadió que el país también busca fortalecer sus relaciones con la administración Trump.
El reportaje recuerda, además, que el endurecimiento de la política migratoria estadounidense ha modificado el tratamiento histórico hacia los cubanos.
Aunque durante décadas la Ley de Ajuste Cubano facilitó su permanencia en Estados Unidos, la actual administración ha restringido varias vías de regularización y acelerado los procesos de deportación, lo que, según expertos citados por el diario, deja a cientos de miles de cubanos en una situación migratoria incierta.













