Un nuevo cargamento de ayuda humanitaria enviada a Cuba por el Gobierno de EE.UU. llegó este jueves por vía aérea a la ciudad de Santa Clara.
El envío consiste en 700 módulos de alimentos y productos de higiene destinados a familias desfavorecidas, informó la organización católica Cáritas Cuba.
Fue recibido en el aeropuerto Abel Santamaría por el obispo de la diócesis de Santa Clara, Arturo González Amador, y la directora de Cáritas en ese territorio de la provincia Villa Clara, Vanesa Hernández.
De acuerdo con la nota, la Diócesis de Santa Clara y Cáritas Diocesana se encargarán de la entrega directa del donativo a las familias más desfavorecidas de las comunidades parroquiales de Quemado de Güines y Rancho Veloz, con el apoyo de voluntarios y religiosos para “garantizar de manera eficaz este proceso”.
Parte del paquete de 100 millones de dólares
Este nuevo cargamento de ayuda humanitaria estadounidense es parte de un paquete de 100 millones de dólares que había anunciado en mayo pasado el secretario de Estado, Marco Rubio, refiere un despacho de la agencia EFE.
La publicación de Cáritas señala que el obispo González Amador expuso en una carta esta semana que hay “muchas personas y familias pobres y necesitadas. A todas quisiéramos llegar, pero eso es imposible”.
El obispo reconoció que solo podrán socorrer a “los casos más urgentes y a las situaciones más dolorosas”, porque “se trata de una ayuda humanitaria, no se trata de un proyecto de asistencia social permanente”.
“Esperamos que esta ayuda redunde en beneficio de nuestro pueblo, se desarrolle con armonía y serenidad, y sea para todos un motivo para alegrarnos con las familias que sean beneficiadas. Pedimos la colaboración de todos y, por supuesto, la oración por esta misión que como Iglesia estamos asumiendo”, añadió el prelado.
Además, explicó que de los 100 millones de dólares del fondo ofrecido por EE.UU., la Iglesia católica, a través de Cáritas Cuba y con la colaboración de la organización estadounidense Catholic Relief Services, coordinará la entrega de 60 millones de dólares con kits de productos básicos.
Comienza a llegar a Cuba nueva ayuda de 100 millones de dólares desde EE.UU.
Ayuda entre tensiones
Además del paquete valorado en 100 millones de dólares, EE.UU. envió ayuda para los damnificados del huracán Melissa en el oriente cubano. Esa ayuda, ascendente a 9 millones de dólares, consistió en módulos de alimentos, aseo personal y algunos artículos de hogar.
Los módulos del nuevo cargamento, de acuerdo con EFE, incluyen arroz, frijoles, aceite, azúcar, espaguetis, sardinas y atún, más jabones, crema y cepillos dentales, tabletas potabilizadoras de agua, almohadillas sanitarias, recipientes y lámparas recargables.
La llegada del donativo se produce en un momento de elevada tensión entre La Habana y Washington, reforzada por el cerco petrolero y la nueva batería de sanciones contra entidades y funcionarios cubanos por parte de la Administración Trump.
Esta situación ha agravado la ya profunda crisis económica y energética en la isla, que golpea significativamente tanto la precaria economía cubana como la vida cotidiana de los cubanos.
El Gobierno de la isla ha dicho que no se opone a la ayuda estadounidense “siempre que beneficie al pueblo”, pero ha advertido sobre el empleo de la misma con fines políticos, al tiempo que ha cuestionado reiteradamente que estos envíos se realicen a la par de la imposición de nuevas sanciones y medidas que considera parte de una política de “castigo colectivo” contra Cuba.











