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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que “tomará el control” de Cuba “casi de inmediato” y añadió que primero terminará con el “trabajo” en Irán, durante su intervención como orador principal en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida.
Durante su discurso, Trump señaló a un asistente de origen cubano en el público y afirmó: “Él es originalmente de un lugar llamado Cuba, que vamos a estar tomando casi inmediatamente. Cuba tiene problemas, pero quiero terminar una cosa primero, y a la vuelta para atrás de Irán vamos a tener uno de nuestros grandes barcos, quizás el portaviones USS Abraham Lincoln, que es el más grande del mundo, y va a navegar cerca de unas cien yardas de las costas cubanas, y ellos van a decir: gracias, gracias, nos rendimos”.
El comentario provocó risas entre los asistentes. El tono fue el de una improvisación en un evento de líderes políticos y empresariales de Florida, un espacio habitual entre figuras públicas del estado donde Trump asistió como orador principal.
El USS Abraham Lincoln (CVN-72) fue desplegado en Medio Oriente en enero de 2026, saliendo del mar de China Meridional, y desde entonces ha operado en el marco de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Según imágenes satelitales, ambos portaviones estadounidenses en la región —el Abraham Lincoln y el USS Gerald Ford— fueron reposicionados para operar fuera del alcance de misiles iraníes.
Este mismo viernes, la Administración Trump intensificó las sanciones contra la isla, unas medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
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Según la orden ejecutiva firmada, a cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el Gobierno de La Habana se le aplicará el bloqueo total de sus activos en EE.UU.
La Casa Blanca advirtió también que si un banco extranjero facilita una “transacción significativa” para alguien sancionado en Cuba, se expondrá al cierre de sus cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares. Las medidas entran en vigor de inmediato, argumentando que la capacidad de transferir fondos o activos instantáneamente permitiría sortearlas en caso de notificación previa.
En su orden ejecutiva, Trump sostuvo que las políticas del Gobierno cubano “continúan constituyendo una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos”.
También esta semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de facilitar la presencia de servicios de inteligencia de “los adversarios” de Estados Unidos a 90 millas de su territorio y aseguró que la Administración del presidente, Donald Trump, no lo tolerará.
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El Senado allanó el camino días antes
Las declaraciones de Trump llegan sobre un terreno político que la semana pasada quedó despejado en el Congreso tras el rechazo en el Senado a votar por una iniciativa impulsada por demócratas enfocada en limitar la capacidad del presidente de ordenar acciones militares contra Cuba sin autorización del Congreso.
La votación fue de 47 votos a favor y 51 en contra, con los republicanos votando en bloque para frenar la propuesta, aunque las senadoras Susan Collins y Rand Paul se sumaron a los demócratas.
El senador demócrata Chuck Schumer advirtió sobre una “catástrofe inminente” en el Caribe, mientras los republicanos rechazaron que exista un plan de invasión inmediato y acusaron a la oposición de ignorar las violaciones de derechos humanos en la isla.
El senador republicano por Florida, Rick Scott, acusó a los demócratas de ignorar los abusos contra los derechos humanos del régimen cubano y afirmó que Trump está “haciendo todo lo que puede para recuperar la libertad y la democracia en toda América Latina”.
La reacción de La Habana
El canciller Bruno Rodríguez calificó las nuevas sanciones como algo “repudiable pero curioso y ridículo” y vinculó la decisión de Washington con la concentración por el Día Internacional de los Trabajadores, encabezada por Raúl Castro y Díaz-Canel frente a la embajada estadounidense en La Habana. Rodríguez reafirmó que “La Patria, la Revolución y el Socialismo se defienden con las ideas y con las armas. No van a amedrentarnos”.
El presidente Díaz-Canel alzó en el acto del 1 de mayo un cartel con el número de firmas recogidas en Cuba en defensa de la soberanía nacional. El Gobierno reportó seis millones de firmantes —equivalentes al 81 % de la población mayor de 16 años—, aunque opositores cuestionan las condiciones en que se recogieron algunas de esas firmas.
Cronología de amenazas y sanciones
Del bloqueo petrolero al portaviones: cien días de escalada retórica de Trump contra Cuba
Desde que Donald Trump retomó la presidencia el 20 de enero de 2025, Cuba ha ocupado un lugar recurrente en su agenda de política exterior, pero especialmente a partir de enero de este año, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en Venezuela. La retórica ha escalado de forma sistemática y ha pasado de la amenaza difusa a la escena de rendición naval ante un portaviones específico. Lo que sigue es el registro cronológico de cada declaración relevante, con su contexto.
20 de enero — Día uno: Cuba vuelve a la lista de patrocinadores del terrorismo
El primer día en el cargo, Trump firmó una orden ejecutiva que rescindía decenas de decisiones de la administración Biden. Entre ellas, reincorporó a Cuba a la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, revirtiendo la decisión que Biden había adoptado apenas seis días antes. Con ese solo movimiento se reinstauraron automáticamente las sanciones financieras asociadas a esa designación. La señal era clara desde el arranque: la política de presión máxima se restablecía sin espera.
29 de enero — Primera orden ejecutiva: emergencia nacional y bloqueo energético
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional respecto a Cuba, bajo el argumento de que constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional, e impuso aranceles punitivos y sanciones secundarias a cualquier país, empresa o naviera que intentara vender petróleo a la isla. La reacción del gobierno cubano, no se hizo esperar y lo calificó de “brutal acto de agresión”.
Desde entonces, la Administración ha interceptado al menos siete tanqueros con destino a Cuba. La limitación drástica de las importaciones petroleras ha provocado prolongados apagones diarios en todo el país.
27 de febrero — La “toma amistosa y controlada”
Ante reporteros en la Casa Blanca, Trump sorprendió con una frase que recorrió todas las redacciones del mundo: Washington podría terminar concretando una “toma de control amistosa de Cuba”.
“El gobierno cubano está hablando con nosotros. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida. Ahora mismo es una nación en serios problemas”, afirmó, señalando que Rubio gestionaba el asunto “al más alto nivel”.
Principios de marzo — “Shield of the Americas”: “en sus últimos momentos”
En la Cumbre Shield of the Americas celebrada en el Trump National Doral Miami, el mandatario aseguró que Cuba estaba “en sus últimos momentos de vida tal como era” y que tendría “una gran vida nueva”, aunque señaló que su “enfoque ahora mismo” estaba en la guerra de Irán.
9-10 de marzo — “Amistosa, o puede que no”
En una rueda de prensa en Miami centrada en la guerra de Medio Oriente, Trump dejó abierta la puerta a que una eventual intervención no fuera amistosa: “Puede que sea una toma de control amistosa o puede que no lo sea. Y no importaría, porque están realmente acabados. No tienen energía, no tienen dinero. Están en serios problemas humanitarios”.
13 de marzo — “Eso no va a pasar”: el freno que nadie creyó
Interrogado directamente sobre una acción armada, Trump respondió: “eso no va a pasar”. La declaración llegó en un momento en que senadores demócratas ya presentaban resoluciones para obligarlo a retirar cualquier tropa desplegada sin autorización del Congreso.
16-17 de marzo — “Tendré el honor de tomar Cuba”
En una comparecencia de prensa en la Casa Blanca, Trump escaló de nuevo: “Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella”. Describió a la isla como “una nación fracasada. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”.
27 de marzo — “Cuba es la siguiente, pero finjan que no lo dije”
En una cumbre celebrada en Miami, Trump afirmó: “Construí estas grandes Fuerzas Armadas. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlas’, pero a veces hay que usarlas. Y Cuba es la siguiente, por cierto, pero finjan que no dije eso… medios, por favor ignoren esa declaración”, para luego repetirlo.
30 de marzo — “Va a fracasar en poco tiempo”
Tres días después, desde la Casa Blanca, Trump completó la secuencia: “Va a fracasar en poco tiempo y estaremos allí”.
10 de abril — Reunión diplomática en La Habana
Un avión del gobierno estadounidense aterrizó en Cuba —el primero en una década— con funcionarios del Departamento de Estado que se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, según trascendidos y filtraciones intencionadas, para instar a reformas económicas y políticas y advertir sobre los riesgos de no seguirlas. El gobierno cubano, días después, confirmó el diálogo.
13 de abril — “Tal vez nos detengamos en Cuba”
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump respondió sobre Cuba con deliberada ambigüedad: “Cuba es otra historia. Cuba ha sido un país terriblemente gobernado durante mucho tiempo. Tiene un mal sistema. Ha sido muy opresiva”, y añadió que su Administración “tal vez se detenga en Cuba después de terminar con esto”, sin aclarar qué significaba “detenerse”.
15-18 de abril — “Un nuevo amanecer para Cuba”
Dos días después, en un mitin en Phoenix ante la audiencia de Turning Point USA, elevó el tono: “Muy pronto esta gran fuerza hará realidad un día que llevamos setenta años esperando. Se llama un nuevo amanecer para Cuba”. Esa misma semana, USA Today reveló que el Pentágono habría acelerado la planificación de una posible operación militar en Cuba, y el Departamento de Defensa confirmó estar listo para actuar si Trump lo ordenaba. OnCuba siguió ambos hilos: el discurso de Phoenix en Diálogo de sordos entre EEUU y Cuba: filtraciones, negaciones y amenaza de agresión y los planes del Pentágono en Trump no renuncia a la opción militar contra Cuba, según USA Today.
29 de abril — El Senado despeja el camino
El Senado rechazó por 51 a 47 votos una propuesta demócrata para limitar la capacidad de Trump de ordenar acciones militares contra Cuba sin autorización del Congreso, con los republicanos votando en bloque. Trump quedó con plena libertad de acción por hasta 60 días sin necesidad de aprobación legislativa. OnCuba lo cubrió en Senado de EEUU frena intento demócrata de limitar acciones de Trump contra Cuba. El Imparcial
1 de mayo — El portaviones a 90 metros de la costa
En una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Trump pronunció sus declaraciones más explícitas: “Él es originalmente de un lugar llamado Cuba, que vamos a estar tomando casi inmediatamente. Cuba tiene problemas, pero quiero terminar una cosa primero, y a la vuelta para atrás de Irán vamos a tener uno de nuestros grandes barcos, quizás el portaviones USS Abraham Lincoln, que es el más grande del mundo, y va a navegar cerca de unas cien yardas de las costas cubanas, y ellos van a decir: gracias, gracias, nos rendimos”.












