El Gobierno de Rusia ratificó este martes que destinará dos millones de dólares al Programa Mundial de Alimentos (PMA) para proyectos humanitarios en Cuba en 2026, según anunció el ministro del Interior Vladímir Kolokóltsev en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
El anuncio, reportado por la agencia rusa Sputnik, se produce semanas después de que Moscú revelara la cifra, pero desde entonces no ha ofrecido más detalles sobre los envíos de petróleo, un tema crucial para la isla en medio de su crisis energética.
Kolokóltsev recordó que entre 2018 y 2025 Rusia aportó 18 millones de dólares al PMA para apoyar proyectos humanitarios en Cuba, y que la nueva contribución de dos millones busca garantizar la continuidad de esa cooperación.
El pasado 17 de junio, el embajador ruso en La Habana, Víctor Koronelli, y la directora regional del PMA, Lena Savelli, discutieron las perspectivas de ayuda alimentaria en la isla.
La asistencia se enmarca en un contexto de fuerte presión económica sobre Cuba, derivada del bloqueo estadounidense y de las sanciones energéticas que han limitado la llegada de combustible. Moscú ha sido uno de los socios clave de La Habana, no solo en materia alimentaria, sino también en infraestructura y turismo.
Gobierno ruso sigue estudiando posible suministro de petróleo a Cuba en medio de crisis energética
El silencio sobre los envíos de petróleo
Mientras Rusia reafirma su apoyo financiero al PMA, el tema del suministro de petróleo permanece sin aclaraciones.
En mayo, el petrolero ruso Universal, cargado con más de 240 mil barriles de diésel, modificó su ruta y se alejó del Caribe, pese a que inicialmente tenía como destino Cuba, según varias fuentes.
El cambio de rumbo se produjo en un momento crítico, cuando la isla enfrentaba apagones prolongados y escasez de combustible. Tal escenario no ha hecho sino agudizarse desde entonces.
El episodio generó expectativas sobre un segundo envío anunciado antes por el ministro de Energía ruso, Sergey Tsivilyov, pero ese cargamento nunca llegó.
La última entrega significativa fue la del buque Anatoly Kolodkin, que llegó a Cuba a fines de marzo con 100 mil toneladas de crudo, equivalente a unos 700 mil barriles, en marzo. Desde entonces, Moscú no ha hecho más comentarios sobre futuros despachos de hidrocarburos.
El doble rol de Rusia —como proveedor de alimentos a través del PMA y como potencial suministrador de petróleo— refleja la tensión entre la cooperación humanitaria y las presiones geopolíticas.
Moscú insiste en que seguirá apoyando a Cuba en sectores estratégicos, incluyendo la modernización agrícola y proyectos de energía renovable, pero evita pronunciarse sobre nuevos envíos de crudo.
La falta de claridad sobre el petróleo contrasta con la precisión de los anuncios financieros. Para La Habana, ambos aspectos son vitales: el acceso a alimentos básicos y la recuperación de su sistema energético.
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Cuba y la crisis energética
La falta de combustible ha obligado al gobierno cubano a aplicar cortes eléctricos frecuentes y ha afectado la distribución de alimentos, el transporte público y la producción industrial. Naciones Unidas ha advertido que cerca de 20 mil toneladas de alimentos permanecen almacenadas en la isla sin poder distribuirse por la escasez de diésel.
El cerco energético impuesto por Washington, reforzado con sanciones a empresas como Gaesa, un emporio administrado por las fuerzas armadas, y Cuba Petróleo, ha sido catalogado por la ONU como contrario al derecho internacional.












