|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Gobierno cubano reconoció este miércoles que el 73 % de las instalaciones hoteleras permanecen cerradas, situación que ha dejado en el aire unos 25 mil puestos de trabajo y que se atribuye a las presiones de EE. UU.
Durante una sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el primer ministro, Manuel Marrero, afirmó que el bloqueo petrolero estadounidense y la amenaza de sanciones contra empresas extranjeras han provocado la “paralización casi total” del turismo en la isla.
La situación representa un duro golpe para la ya desmejorada economía cubana, pues el turismo, junto con las remesas y las misiones médicas, representaba uno de los sectores que durante años aportó buena parte de las divisas al país.
Según el primer ministro, las presiones de Washington han contribuido a la salida de siete cadenas hoteleras internacionales, que gestionaban alrededor del 46 % de las habitaciones disponibles en Cuba, más de 80 mil según cifras oficiales.
Presión sobre la crisis
En las últimas semanas confirmaron su retirada del mercado cubano las españolas Meliá, Iberostar y Barceló, además de la canadiense Blue Diamond, la indonesia Archipelago International y la turca ATG.
Estas salidas se producen en un contexto marcado por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y las dificultades para garantizar suministros y mantener las operaciones en la isla.
El retroceso del turismo, sin embargo, precede a la actual oleada de sanciones. El sector arrastra una crisis desde la pandemia de covid-19, cuando las restricciones internacionales provocaron el desplome de las llegadas de visitantes.
Tras la pandemia, la recuperación posterior fue insuficiente en comparación con otros destinos del Caribe, una situación que ahora es doblemente crítica.
Cuba recibió cerca de 4,7 millones de turistas en 2018 y algo más de 4,2 millones en 2019, durante el período de acercamiento entre La Habana y Washington.
En 2025, en cambio, la cifra cayó hasta 1,8 millones de visitantes extranjeros, el peor resultado en más de dos décadas si se excluyen los años marcados por la pandemia, señaló EFE.
Sigue la estampida de las hoteleras españolas: Iberostar y Barceló también abandonan Cuba
2026 puede ser peor
Los datos de 2026 apuntan a un deterioro todavía mayor. De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), Cuba recibió 359 491 turistas internacionales entre enero y mayo, un 58,4 % menos que en el mismo período de 2025. Solo en mayo llegaron 30 883 visitantes.
A este desplome se suma el deterioro de la infraestructura y de los servicios como consecuencia de la crisis económica.
En ese escenario, la falta de combustible ha obligado a reducir o eliminar rutas aéreas y ha complicado el funcionamiento de instalaciones hoteleras, mientras las sanciones estadounidenses han alcanzado a empresas vinculadas al sector.
La posibilidad de sanciones secundarias contribuyó a la salida de operadores internacionales, reduciendo la capacidad de gestión y comercialización de los establecimientos turísticos.
Nuevas medidas
Ante este escenario, el Gobierno anunció nuevas medidas destinadas a intentar reactivar la actividad.
De acuerdo con Cubadebate, entre ellas figura la autorización para que actores privados puedan gestionar hoteles, alquilar automóviles y ofrecer servicios de transporte de pasajeros, además de trabajar como agentes turísticos y guías.
Las nuevas actividades estarán sujetas a una tasa del 1 %, cuyos ingresos, según explicó Marrero, se destinarán a promover la sostenibilidad y la imagen del sector.
El primer ministro presentó estas medidas como parte de las reformas económicas impulsadas por el Gobierno.
El reconocimiento oficial de que casi tres cuartas partes de los hoteles están cerrados supone una nueva dimensión de la crisis de un sector que durante años fue una de las principales fuentes de ingresos.
La crisis del turismo en Cuba, un golpe directo a los ingresos de estatales y privados














Una gran ironía, el líder de los defensores del libre mercado y la libre empresa (los EE.UU), quiere destruir uno de los más exitosos proyectos de turismo en el Mar Caribe que se ha desarrollado significativamente con la concurrencia de empresas capitalistas extranjeras durante los últimos 30 años. Me gustó la imagen que utilizó un experto español sobre lo que ocurre con el turismo en Cuba por el embate del Gobierno de los EEUU: es como un huracán, lo mejor ahora es cobijarse hasta que pase.