ES / EN
- agosto 26, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Cultura

Chambas, una vez más, le ganó al silencio

La Parranda es una tradición que forma parte de la memoria familiar, de las conversaciones entre generaciones y de la manera en que el pueblo se reconoce a sí mismo.

por
  • Félix A. Correa Álvarez
agosto 26, 2026
en Cultura
0
Parranda en Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Parranda en Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Getting your Trinity Audio player ready...

En un año marcado por la crisis energética y por las dificultades que atraviesan la vida cotidiana, Chambas encontró la manera de celebrar su Parranda. Los barrios El Gallo (La Norte) y El Gavilán (Narcisa) volvieron a enfrentarse, esta vez con recursos más limitados y carrozas de menor dimensión, pero con una convicción que parece no admitir discusión entre los hijos de este pueblo: la fiesta podía cambiar, pero no podía desaparecer.

Hay que haber nacido en un pueblo parrandero para entender por qué una celebración puede llegar a ocupar un lugar tan importante en la vida de una comunidad. Para quien la observa desde fuera, quizá resulte difícil conciliar las necesidades de estos tiempos con la decisión de organizar una fiesta que moviliza a tantas personas. Para los chamberos —y para los parranderos en general—, en cambio, la cuestión parece ser otra. No se trata solamente de hacer una celebración, sino de no permitir que se interrumpa una tradición que forma parte de la memoria familiar, de las conversaciones entre generaciones y de la manera en que el pueblo se reconoce a sí mismo.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Una tradición que no se deja apagar

La Parranda de 2026 comenzó mucho antes de la noche en que las calles se llenaron. Comenzó en las conversaciones, en los preparativos, en las dudas sobre cómo hacerla posible, en las manos que buscaron soluciones y en la gente que, aun sabiendo que no sería una edición como las de otros años, decidió que valía la pena intentarlo. El resultado tuvo las limitaciones propias del momento: las carrozas fueron menores que en ediciones anteriores. El Gavilán presentó La barca del tiempo y el Gallo, México: el eco de los siglos. Pero una vez que comenzó la fiesta, las dimensiones dejaron de ser el asunto principal.

Lo verdaderamente importante estaba en otra parte: en que los dos barrios volvieron a ocupar sus espacios, en que la conga volvió a llamar a los suyos, en que la pólvora volvió a iluminar el cielo y en que Chambas volvió a reconocerse en una de sus tradiciones más queridas.

Freddy Guerra Torna es de esos parranderos que no necesitan demasiadas explicaciones para decir por qué defienden la fiesta. “A mí me encanta la parranda, fue una escapatoria dentro de tanta crisis”, comenta. Su definición resulta especialmente reveladora porque no intenta ocultar las dificultades del momento; al contrario, parte de ellas para explicar la necesidad de la celebración.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

“Las personas que no viven en un pueblo parrandero hablan y dicen que con la necesidad que hay en Cuba no es para que se hagan estas fiestas”, reconoce. Pero enseguida establece la diferencia entre mirar la parranda desde fuera y vivirla desde dentro: “La parranda es la identidad de muchas personas, es sentido de pertenencia”. Para él, no hacerla significaría dejar pasar una fecha que tiene un peso emocional enorme para los parranderos.

Freddy no habla de grandes presupuestos ni de recuperar necesariamente la espectacularidad de otros tiempos. Su defensa es mucho más sencilla: “Por eso siempre voy a defender que se haga, aunque sea algo, pero que no se deje pasar por alto la fecha nunca”. Y entonces aparece una frase que probablemente explique mejor que cualquier análisis por qué tantas personas estaban dispuestas a hacer el esfuerzo: “Bastante mal ya vivimos los cubanos, como para que nos quiten lo poco que nos queda.”

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Es una idea que puede generar debate, pero precisamente ahí está su valor, en reconocer que también hay expresiones culturales que las comunidades consideran necesarias para conservar su ánimo, sus vínculos y su sentido de pertenencia.

En Chambas, esa necesidad tiene además una historia larga. La Parranda no apareció de repente ni se construyó alrededor de una moda. Ha pasado de abuelos a padres, de padres a hijos, y cada generación ha incorporado sus propios recuerdos. Por eso resulta tan difícil pensar en ella como una actividad más del calendario.

La rivalidad entre Gallo y Gavilán es parte inseparable de la fiesta. Cada barrio quiere superar al otro y durante la noche cualquier detalle puede convertirse en motivo de orgullo o de discusión. Se defiende el color, el símbolo, el fuego, la carroza y hasta la manera en que el otro respondió. Pero esa misma rivalidad tiene algo curioso: necesita que el contrario esté ahí.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Sin Gavilán no habría desafío para el Gallo. Sin Gallo, el Gavilán perdería una parte esencial del sentido de su propia competencia. Ambos se provocan, se comparan y se enfrentan, pero pertenecen al mismo pueblo y comparten una historia que va mucho más allá de esa noche.

Quizás por eso la Parranda consigue reunir sentimientos aparentemente contradictorios. Hay orgullo de barrio, pero también orgullo por Chambas; se quiere ganar, pero también se quiere que el otro esté; se discute quién fue mejor, pero se sabe que la fiesta solamente puede existir si los dos participan.

Marilys Fajardo, parrandera de corazón y fiel seguidora del Gavilán, vivió esta edición precisamente desde esa mezcla de emociones. Habla de una Parranda marcada por “la resistencia, la inventiva y la unión de la gente”, después de enfrentar obstáculos organizativos, discusiones sobre las fechas y numerosas limitaciones. Para ella, lo más significativo fue comprobar que el pueblo salió a defender su fiesta.

“Fue una fiesta de puro corazón”, asegura, y la expresión parece describir bien una celebración que tuvo que apoyarse mucho más en la voluntad de la gente que en las posibilidades materiales. Fajardo considera que haber logrado encender las luces, hacer sonar las congas y llevar la pirotecnia a las calles en medio de tantas carencias representa “dignidad, identidad y victoria cultural”.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Hay una parte de la Parranda que el público apenas alcanza a imaginar. Antes de que una carroza aparezca ante la multitud, hubo meses de trabajo y muchas personas detrás de cada detalle. Están quienes diseñan, quienes construyen, quienes pintan, quienes cargan, quienes resuelven un problema inesperado y quienes aportan tiempo o materiales. También están las familias que hablan de la fiesta en casa y los mayores que cuentan cómo eran las parrandas de antes.

En años de mayor disponibilidad de recursos, quizá buena parte de ese esfuerzo quede escondido detrás del resultado final. En 2026, probablemente fue más visible. Había que buscar alternativas, ajustar expectativas y encontrar soluciones para que la celebración pudiera mantenerse. El resultado no podía ser idéntico al de otros años porque tampoco lo eran las circunstancias.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Fajardo lo expresa al recordar la noche desde el Gavilán: “Ver los voladores quemar en el cielo, oír el retumbo de la conga y ver a la gente disfrutando en la calle hace que cada gota de sudor, cada desvelo y cada discusión valga la pena”. No hay en esas palabras una referencia a la magnitud de la fiesta, sino a la satisfacción de haber conseguido que ocurriera.

Uno de los aspectos más interesantes de esta celebración aparece en los testimonios de quienes ya no viven en Chambas. La distancia no parece haber reducido el vínculo con la Parranda. En algunos casos, incluso lo hace más evidente.

Daiyana Márquez Moya ya no vive allí, pero conserva el recuerdo de las carrozas y los fuegos artificiales de su infancia. Desde lejos felicita a las personas de los dos barrios y reconoce el esfuerzo que realizan para ofrecer al pueblo una fiesta que considera única. Su mensaje es sencillo, pero detrás de él está esa relación con un lugar que continúa formando parte de la memoria incluso cuando la vida llevó a sus habitantes a otros sitios.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Yordan Jiménez Calero tampoco pudo regresar este año. Está fuera de Cuba y le tocó vivir la celebración a distancia. “Los chamberos no dejarán morir la Parranda nunca”, asegura. Para él, resulta difícil no estar presente, pero existe una satisfacción particular en saber que la gente de su pueblo pudo disfrutarla.

Pero la distancia no significa para todos los parranderos que viven fuera una ruptura con la tradición. Desde hace años, muchos chamberos en el exterior han mantenido una relación activa con sus barrios y han contribuido, de distintas maneras, a que la Parranda pueda seguir realizándose. Sus aportes han sido importantes para sostener una celebración que, en medio de las dificultades, necesita cada vez más de la colaboración de quienes la sienten como propia, estén donde estén.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

La frase “aunque sea por una noche” aparece implícita en esa manera de mirar la fiesta. Porque quizá una noche no cambie las circunstancias de un país, pero puede cambiar el ánimo de una comunidad. Puede hacer que las familias se reúnan, que los niños tengan algo que esperar y que quienes viven lejos sientan, aunque sea por unas horas, que siguen conectados con su tierra.

Aliette Pérez Barrera es descendiente de chamberos y tampoco pudo asistir. Su explicación sobre lo que representa la Parranda para su comunidad es probablemente una de las más gráficas: “La Parranda es para los chamberos como la Navidad en otros países”.

La Parranda también funciona, dice, como una especie de saludo entre los chamberos que viven fuera. Hablar del barrio es una manera de hablar de Chambas. Recordar una carroza es recuperar una parte de la infancia. Evocar la pólvora o la conga es volver, aunque sea por un instante, a un lugar que quizá ya no se habita.

Aliette enumera aquello que para ella forma parte de esa experiencia: “el olor a pólvora, el palpitar de su fuego, el ritmo de su conga, el orgullo de su barrio, las historias de lo que vivimos, el resplandor de su carroza, la competencia amistosa”. Después concluye: “Pero los chamberos somos fuego, conga y tradición de la más auténtica”.

Nailet García no es de Chambas, pero pudo disfrutar la celebración y su testimonio ofrece una mirada diferente. Habla de un espectáculo lleno de colores, alegría, amor, entrega y dedicación. Reconoce el trabajo de los dos barrios y destaca especialmente la fuerza de las congas.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Patrimonio no solamente para conservar; también para continuar

Las parrandas de la región central de Cuba fueron incluidas en 2018 por la Unesco en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El reconocimiento puso en valor una tradición cuya riqueza está precisamente en la participación de las comunidades y en la transmisión de conocimientos y prácticas entre generaciones.

Pero una inscripción no garantiza por sí sola la supervivencia de una tradición. El patrimonio se mantiene vivo cuando la gente continúa practicándolo, enseñándolo y sintiéndolo como propio. Por eso la experiencia de Chambas en 2026 resulta interesante. La fiesta tuvo que ajustarse a una realidad diferente, pero no desapareció. No fue una copia exacta de las ediciones anteriores, porque las circunstancias tampoco lo eran. Hubo que adaptarse, reducir, resolver y trabajar con lo disponible. La enseñanza es clara: mantener una tradición no significa congelarla en el tiempo. Significa permitir que encuentre la forma de continuar.

La Parranda no hizo desaparecer la crisis energética ni solucionó los problemas económicos del país. Al día siguiente, la realidad seguía siendo la misma. Pero durante unas horas Chambas tuvo otro ritmo. Las calles se llenaron, las familias se encontraron, los barrios defendieron sus colores y la gente volvió a mirar hacia el cielo esperando el próximo fuego.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Freddy Guerra la llamó una “escapatoria”. Tal vez sea precisamente eso lo que muchas personas necesitaban: un espacio breve para desconectarse de las preocupaciones y encontrarse con algo conocido.

No hace falta idealizar la fiesta ni negar las dificultades para reconocerlo. Una comunidad también necesita momentos de alegría. Necesita reunirse. Necesita recordar que no está formada únicamente por problemas o carencias. En Chambas, la Parranda cumple desde hace décadas esa función.

Yosbel Morales Pedraza lo resume desde la distancia con una frase sencilla: “Cada barrio debe luchar por su tradición y hacer hasta donde pueda, pero hacer”. No parece estar pidiendo que se ignore la realidad, sino todo lo contrario: asumirla y, a partir de ella, encontrar una manera posible de continuar. Eso fue lo que hizo Chambas este año.

No tuvo las condiciones de otros momentos, pero buscó las que tenía. No pudo ofrecer exactamente la misma escala, pero conservó la esencia. Y, sobre todo, no dejó que la fecha pasara inadvertida.

Puede ser que dentro de algunos años, cuando se recuerde esta edición, alguien hable de las dificultades que hubo para organizarla. Alguien recordará que las carrozas fueron más pequeñas. Otros tendrán en la memoria los fuegos, la conga, la multitud o la competencia entre los barrios. Y seguramente habrá Gallos convencidos de que fueron mejores y Gavilanes que defenderán exactamente lo contrario. Eso también forma parte de la tradición. Pero, por encima de cualquier resultado, quedará un hecho mucho más sencillo: en 2026 hubo Parranda de Chambas.

Y para quienes sienten esa fiesta como parte de su propia vida, probablemente sea la noticia más importante de todas. Porque hay tradiciones que pueden cambiar de tamaño, de forma y hasta de manera de celebrarse. Lo que resulta mucho más difícil es sustituir aquello que una comunidad reconoce como parte de sí misma.

Chambas, 2026. Foto: Tomada de Redes Sociales.

Chambas volvió a hacerlo. Con menos recursos, con dificultades y con muchas preguntas por delante, pero lo hizo. El Gallo y el Gavilán volvieron a encontrarse y, durante una noche, el pueblo tuvo la oportunidad de celebrar algo que viene de sus mayores y que espera seguir entregando a sus hijos.

Al final, no se trata de cuánto tuvo la Parranda este año; se trata de cuánto significaba para quienes decidieron hacerla. Y la respuesta está en las palabras de sus propios protagonistas: para ellos, “dejar morir la Parranda sería dejar morir una parte de Chambas”.

Etiquetas: ParrandasPortada
Noticia anterior

Díaz-Canel asegura al sector privado que “Cuba saldrá adelante” y critica las “ganancias ilegítimas”

Siguiente noticia

EEUU pausa en todo el mundo las citas para solicitar visados

Félix A. Correa Álvarez

Félix A. Correa Álvarez

Artículos Relacionados

La Dame Blanche en CubaCultura 2026. Foto: Cortesía de Laura de la Uz.
Cultura

CubaCultura 2026: Ocho días para mirar, escuchar y contar Cuba desde Huelva

por Redacción OnCuba
agosto 24, 2026
0

...

Pérez Prado, también llamado “El Rey del Mambo”. Foto: mxc.com.mx
Cultura

El año en que “Mambo No. 5” de Pérez Prado llegó a la Biblioteca del Congreso de EEUU

por Redacción OnCuba
agosto 24, 2026
1

...

Silvia Pérez Cruz habla durante una entrevista con EFE este sábado, en La Habana. Foto:  Ernesto Mastrascusa/EFE.
Música

Silvia Pérez Cruz canta en La Habana: “Creo que es el concierto más importante de la gira”

por Redacción OnCuba y EFE
agosto 23, 2026
1

...

El actor cubano Andro Díaz. Foto: Cortesía del entrevistado.
Televisión

Andro Díaz, actor: La felicidad es “un camino que decides construir”

por Félix A. Correa Álvarez
agosto 20, 2026
0

...

Además de su notable paso por la televisión, Laura Cardoso fue un pilar de la escena teatral de São Paulo. Foto: elpais.com.uy
Cultura

Muere Laura Cardoso, estrella del teatro y la televisión brasileña

por Redacción OnCuba
agosto 18, 2026
1

...

Ver Más
Siguiente noticia
visas EEUU

EEUU pausa en todo el mundo las citas para solicitar visados

Roberto Fonseca es uno de los pianistas cubanos más reconocidos de su generación. Foto: Tomada del Instagram de Roberto Fonseca.

Roberto Fonseca en los jardines de la UNEAC

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • El presidente, de EE.UU, Donald Trump, habla con la Casa Blanca de fondo. Foto: Al Drago / EFE / EPA / POOL / Archivo.

    Trump prorroga el embargo a Cuba hasta 2027 en medio del cerco petrolero y comercial

    86 compartido
    Comparte 34 Tweet 22
  • Las dos trinidades del padrecito Lorenzo

    747 compartido
    Comparte 299 Tweet 187
  • Mayte Jiménez, emprendedora: Soluciones inteligentes para el sector inmobiliario en Ecuador están en manos de una cubana

    11 compartido
    Comparte 4 Tweet 3
  • Embajador chino resalta el apoyo a Cuba en sectores vitales como la recogida de basuras

    9 compartido
    Comparte 4 Tweet 2
  • Cuba prepara ensayo clínico con nuevo medicamento contra el cáncer de piel

    8 compartido
    Comparte 3 Tweet 2
  • Chapman iguala hito que solo habían conseguido tres lanzadores en la historia de la MLB

    7 compartido
    Comparte 3 Tweet 2

Más comentado

  • Foto: Otmaro Rodríguez

    ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    70 compartido
    Comparte 28 Tweet 18
  • Ojo al visor: Elsa Santana

    10 compartido
    Comparte 4 Tweet 3
  • El año en que “Mambo No. 5” de Pérez Prado llegó a la Biblioteca del Congreso de EEUU

    6 compartido
    Comparte 2 Tweet 2
  • Silvia Pérez Cruz canta en La Habana: “Creo que es el concierto más importante de la gira”

    57 compartido
    Comparte 23 Tweet 14
  • Más del 75 % de las transformaciones aprobadas en Cuba ya cuentan con respaldo jurídico

    16 compartido
    Comparte 6 Tweet 4

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.