Este sábado murieron en París dos personalidades que desde campos diferentes aportaron al conocimiento y entendimiento del mundo: el artista argentino Julio Le Parc y el filósofo Edgar Morin.
Le Parc ha sido considerado uno de los máximos referentes del arte óptico y cinético, mientras que a Morin se le incluye entre los filósofos y sociólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX.
Le Parc: experiencias innovadoras vinculadas con el arte cinético y participativo
Le Parc tenía 97 años y su deceso se produjo “tras un progresivo deterioro de su estado de salud”, según confirmaron la familia y fuentes oficiales. Nacido el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, provincia argentina de Mendoza, Le Parc desarrolló una de las trayectorias más influyentes del arte contemporáneo y se convirtió en uno de los artistas argentinos de mayor reconocimiento internacional.
Radicado en Francia desde 1958, donde llegó gracias a una beca para continuar su formación artística, Le Parc impulsó una obra basada en la experimentación con la luz, el color y el movimiento, y promovió una relación activa entre las obras y los espectadores.
Actualmente, la Colección Malba-Costantini conserva 47 obras de Julio Le Parc, dos de ellas en exhibición.
Acompañamos a su familia, amigos y seres queridos, y celebramos el legado de un artista cuya obra continúa iluminando nuestra manera de mirar. pic.twitter.com/AlOzSZcf4w— MALBA (@museomalba) May 30, 2026
Su consagración internacional llegó en 1966, cuando obtuvo el Gran Premio Internacional de Pintura de la XXXIII Bienal de Venecia, una de las máximas distinciones del arte mundial.
Dos años antes había fundado junto a otros artistas el Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), un colectivo que desarrolló experiencias innovadoras vinculadas con el arte cinético y participativo y que cuestionó las formas tradicionales de producción y exhibición artística.
Las obras de Le Parc integran actualmente las colecciones permanentes de algunos de los museos más importantes del mundo, entre ellos el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, el Centro Pompidou de París y el Tate Modern de Londres.
La carrera de Le Parc recibió un renovado reconocimiento internacional en las últimas décadas, con exposiciones monográficas en instituciones como el Palais de Tokyo, de París; el Pérez Art Museum Miami y el Met Breuer, de Nueva York.
Al conocer la noticia, el secretario de Cultura de Argentina, Leonardo Cifelli, aseguró en redes sociales: “Con profundo pesar despedimos a Julio Le Parc, uno de los artistas argentinos más trascendentes de nuestra historia y un símbolo de la creatividad argentina proyectada al mundo”.
Morin y el pensamiento complejo
Edgar Morin, por su parte, fue uno de los filósofos y sociólogos más destacados de la segunda mitad del siglo XX y creador de la teoría del pensamiento complejo. Tenía 104 años al morir.
Morin, recuerda EFE, transformó la sociología y la filosofía moderna y su trabajo es estudiado en universidades del mundo entero, especialmente en las latinoamericanas, con obras como El Método (‘La Méthode’, seis volúmenes, 1977-2004), un proyecto monumental que tardó casi 30 años en escribir y en el que sienta las bases del pensamiento complejo, conectando la física, la biología, la cibernética y la sociología.
Soldat de la Résistance, militant et affranchi, écrivain et penseur du siècle, défenseur de la nature et des peuples, Edgar Morin était l’humanisme fait personne. Avec sa bienveillance, sa curiosité, il ne cessait de nous éclairer. Pensée complexe, vie féconde, esprit universel.… pic.twitter.com/3VuBBIzY9y
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) May 30, 2026
Nacido en París el 8 de julio de 1921 en el seno de una familia judía sefardita de Tesalónica, pero con lejanos orígenes italianos, se afilió al Partido Comunista y estuvo enrolado en la resistencia durante la ocupación nazi en Francia.
Desencantado con el comunismo estalinista, Morin dejó de militar, aunque siguió considerándose de izquierdas.
Años más tarde de esa traumática ruptura, publicó dos obras clave en su carrera: ‘La Rumeur d’Orléans’ (1969), una exploración sociológica sobre lo pernicioso del rumor, y ‘Le Paradigme perdu: la nature humaine’ (1973), donde vincula biología y antropología.
Antes había ingresado en el prestigioso Centro Nacional de Estudios Científicos (CNRS) de Francia en 1950, un organismo del que 43 años después llegó a ser director emérito de investigación.
La enseñanza ocupó buena parte de la vida de Morin, quien impartió clases en Santiago de Chile en los 60 y también en San Diego (California, EE. UU.), donde estableció las bases de su teoría del pensamiento complejo, que fue plasmando a lo largo de su carrera, recuerda la agencia española.












