La Marina de México localizó y rescató el jueves a un grupo de balseros cubanos —incluidos varios menores de edad— que había zarpado desde la provincia de Pinar del Río el pasado 11 de agosto y permanecía desaparecida por más de una semana.
El hallazgo se produjo cerca de la Novena Zona Naval, en la península de Yucatán, uno de los puntos más próximos a Cuba, refirió un despacho de la Agencia Francesa de Prensa (AFP).
Según fuentes navales, el bote sufrió una avería en uno de sus motores y perdió parte del combustible, lo que obligó a los tripulantes a improvisar con velas para continuar la travesía.
La embarcación fue finalmente ubicada tras el despliegue por la Marina mexicana de un Defender, lancha ligera de alta velocidad utilizada en operaciones de búsqueda y rescate.
La cifra de los balseros que viajaban en la embarcación varía según distintas fuentes. Medios independientes cubanos refieren que serían 19, otras fuentes hablan de 16, y las autoridades mexicanas dijeron que serían “al menos 15”.
Los menores estarían entre cuatro y siete, incluidos dos gemelos de apenas dos años.
Familiares en Cuba y México habían denunciado la falta de información oficial y reclamado mayor intensidad en las labores de búsqueda.
Crisis multidimensional y éxodo creciente
El rescate ocurre en medio de una crisis económica, energética y social que empuja a miles de cubanos a abandonar el país, tanto por tierra como por rutas marítimas precarias.
Desde enero, Estados Unidos mantiene un bloqueo de facto al suministro de combustible, lo que ha agravado los apagones y la escasez de bienes básicos para los alrededor de 9 millones de habitantes de la isla, lo que ha multiplicado las salidas clandestinas por mar.
Apenas tres días antes de la partida del grupo ahora rescatado, otra lancha naufragó en aguas de Pinar del Río, dejando dos jóvenes muertos, según medios independientes y publicaciones en las redes. En contraste, el 13 de agosto una decena de cubanos logró arribar a Cayo Hueso, Florida, donde fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza.
La crisis migratoria se entrelaza con denuncias de redes de tráfico de personas que durante más de una década trasladaron clandestinamente a cubanos hacia México en embarcaciones de Florida. Documentos judiciales señalan que estas operaciones dejaron al menos 25 muertos y estuvieron vinculadas al traslado de peloteros como Adeiny Hechavarría y Yasiel Puig.
El caso de los balseros ahora rescatados refleja la continuidad de un fenómeno que combina desesperación individual, crisis estructural y la acción de redes ilegales. Organizaciones de derechos humanos han advertido que la falta de información oficial y la demora en los operativos de búsqueda aumentan la vulnerabilidad de quienes se lanzan al mar.
ONGs estiman en miles la cifra de cubanos que permanecen en México como parte de la ola migratoria hacia Estados Unidos, muchos de ellos atrapados en un limbo legal tras deportaciones o detenciones. El grupo cubano es uno de los más numerosos entre los migrantes de terceros países en territorio mexicano.










