El Gobierno de EE.UU. impuso este jueves nuevas sanciones contra nueve entidades y tres funcionarios cubanos, en una nueva vuelta de tuerca a su política de máxima presión contra La Habana.
El nuevo paquete tuvo una pronta reacción del Gobierno de la isla, que subrayó el “propósito deliberado” de afectar la economía cubana y los servicios básicos a la población, y retomó su discurso de resistencia frente a Washington. “Sabremos resistir y vencer”, aseguró en su respuesta el presidente Díaz-Canel.
La actualización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluye por primera vez al Ministerio de la Construcción (Micons) entre las entidades sujetas a las restricciones, al tiempo que sancionó a funcionarios vinculados al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), entre ellos su presidente, Fernando González Llort.
Las otras personas designadas son Noemí Ramona Rabaza Fernández, vicepresidenta primera del ICAP, y Leima Martínez Freire, directora del área de América del Norte de esa institución. Las tres aparecen en la actualización bajo la Orden Ejecutiva 14404, que amplió el marco de sanciones estadounidenses contra personas y entidades vinculadas al Gobierno cubano.
González Llort, presidente del ICAP desde 2017, es uno de los cinco agentes cubanos conocidos como “Los Cinco” que fueron condenados en Estados Unidos y regresaron a Cuba en diciembre de 2014, como parte del proceso de restablecimiento de relaciones entre Washington y La Habana durante la Administración de Barack Obama.
Las nuevas entidades sancionadas
La nueva lista incluye, además del Ministerio de la Construcción, a Acinox Comercial S.A., ACOREC S.A., Coratur S.A., Transimport, Consumimport, la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, MetalCuba y el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal).
Se trata de empresas estatales relacionadas con sectores que van desde la siderurgia y la minería hasta el comercio exterior, el turismo, el transporte y la contratación de trabajadores.
Entre las designaciones destaca la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, ubicada en Moa, Holguín, vinculada a uno de los principales sectores exportadores de la economía cubana.
También figura Acinox Comercial, relacionada con la industria del acero, mientras que MetalCuba y Geominsal operan en actividades vinculadas con los metales y la minería.
En el caso de ACOREC, la empresa se dedica a la contratación de trabajadores para representaciones comerciales. Su inclusión se produce en un momento en que Washington mantiene una fuerte presión sobre los mecanismos mediante los cuales el Estado cubano obtiene ingresos de los servicios de profesionales y trabajadores en el exterior.
El ICAP en la mira
La designación de González Llort y las otras dos funcionarias se produce luego de que el propio ICAP fuera incorporado a la lista de sancionados en junio.
En esta nueva actualización, la OFAC también añadió información sobre instalaciones vinculadas al instituto, entre ellas la Casa de la Amistad, la Casa Memorial Salvador Allende y el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, en Caimito, Artemisa.
El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al ICAP de utilizar intercambios culturales y educativos como cobertura para una red destinada, según Washington, a identificar y radicalizar estadounidenses y promover intereses del Gobierno cubano en Estados Unidos.
“El régimen cubano ha pasado décadas utilizando grupos de fachada para infiltrarse, corromper y radicalizar a los estadounidenses”, apuntó Rubio, quien ya ha lanzado antes otras acusaciones de esta cuerda contra La Habana.
Medios de prensa subrayan que el Departamento de Estado relacionó esta acusación con esfuerzos recientes del ICAP para movilizar esa red de apoyo en EE.UU. durante las actividades por el centenario del nacimiento de Fidel Castro.
The Cuban regime has spent decades using front groups to infiltrate, corrupt, and radicalize Americans. Today, I'm sanctioning the leadership of ICAP, which is one of the primary organizations involved in these efforts—including convicted Cuban spy Fernando González Llort—and…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) August 20, 2026
Significado práctico de las sanciones
La inclusión en la lista de OFAC supone el bloqueo de los bienes y activos que las personas y entidades designadas tengan bajo jurisdicción estadounidense y, en términos generales, prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellas, salvo que exista una autorización específica.
OFAC estableció además un período limitado para que determinadas personas y empresas extranjeras puedan concluir operaciones comerciales pendientes con el Ministerio de la Construcción y las entidades en las que este tenga una participación de al menos 50 %, con fecha límite del 19 de septiembre de 2026.
La autorización no permite iniciar nuevas operaciones prohibidas ni realizar transacciones con personas sujetas a la jurisdicción estadounidense.
La nueva ronda profundiza así la estrategia de Washington de ampliar las sanciones desde las estructuras militares y de seguridad hacia sectores productivos y comerciales del Estado cubano, al tiempo que incorpora directamente a dirigentes de una institución encargada de las relaciones de Cuba con organizaciones extranjeras.
Reacción desde La Habana
Desde La Habana y en respuesta a la nueva ronda de sanciones, Miguel Díaz-Canel aseguró que el “único delito” de las entidades y funcionarios sancionados “es servir a Cuba, enfrentando el bloqueo genocida”.
“Sabremos resistir y vencer. Y EE.UU. quedará en la vergonzosa lista de genocidas”, remató su publicación en X.
Los verdugos parecen haber escogido los jueves para hacer públicas sus listas negras con nombres de personas e instituciones cuyo único delito es servir a #Cuba, enfrentando el #BloqueoGenocida.
Sabremos resistir y vencer. Y EE.UU quedará en la vergonzosa lista de genocidas.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) August 21, 2026
A la par, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla señaló que el secretario de Estado continúa castigando a empresas cubanas con “el propósito deliberado de afectar la economía” de la isla.
Con las sanciones, en opinión del titular cubano de Exteriores, Washington busca impedir que el Gobierno de la isla “garantice los servicios básicos a la población, que de por sí se encuentran en una situación crítica producto del bloqueo”.
“En su fracasada obsesión contra Cuba, incorpora ahora a directivos y funcionarios del ICAP, institución que por más de seis décadas ha promovido la amistad, la solidaridad internacional, la justicia y la paz, todo lo contrario a lo que el Secretario de Estado ha promovido siempre en su política corrupta”, escribió el canciller en X.
Asimismo, dijo que desde Washington obstaculizan “la transportación de contenedores con alimentos, medicinas y dispositivos médicos, mayormente adquiridos por mipymes privadas cubanas”.
El Secretario de Estado de #EEUU continúa castigando a empresas cubanas con el propósito deliberado de afectar nuestra economía e impedir que el gobierno de #Cuba garantice los servicios básicos a la población, que de por sí se encuentran en una situación crítica producto del… pic.twitter.com/JHyTxw00kp
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) August 20, 2026
Las nuevas sanciones se unen a las ya anunciadas contra Díaz-Canel y otros dirigentes y entidades cubanas, así como a los cargos judiciales contra el exmandatario Raúl Castro. Todo ello se inserta en la estrategia de la Administración Trump para forzar cambios en Cuba, que incluye otras medidas como el cerco petrolero y que ha agudizado la prolongada crisis en la isla.












