El Ministerio de Energía y Minas de Cuba (Minen) aseguró que continúan los trabajos para el restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras reportarse este lunes una segunda caída general en menos de 24 horas.
Así lo afirmó ayer en la noche el titular del sector, Vicente de la O Levy, quien señaló que estas labores se realizaban “superando todo tipo de dificultades, con un cerco energético total, con mucho empeño y compromiso”.
Nosotros seguimos adelante en el restablecimiento de nuestro Sistema Eléctrico, superando todo tipo de dificultades, con un cerco energético total, con mucho empeño y compromiso.
— Vicente de la O Levy (@VicentedelaO2) August 4, 2026
De acuerdo con el Minen, a esa hora ya se encontraban sincronizadas cuatro unidades de Energás Boca de Jaruco y una decena de estaciones en La Habana contaban con energía. En la capital, más de 60 personas tenían servicio, poco más del 7 % del total.
Segundo colapso en menos de un día
La Unión Eléctrica (UNE) informó previamente en sus redes que el nuevo fallo se produjo poco después de las 5:00 de la tarde durante el proceso de restablecimiento del colapso previo del domingo.
De acuerdo con la entidad, la nueva desconexión se produjo a causa de “eventos meteorológicos” que provocaron afectaciones sobre la red eléctrica, lo que incidió “directamente en las unidades generadoras que se encontraban en línea” y salieron de servicio.
Un reporte posterior atribuyó la caída a una “oscilación”, al tiempo que apuntó que se trabajaba siguiendo los protocolos establecidos para estos casos.
Al respecto, el director del despacho nacional de carga de la UNE, Félix Estrada, explicó a la televisión estatal que en el momento de la desconexión estaban a punto de sincronizar al SEN varias centrales térmicas, y que se había retomado el proceso gradual para restaurar el servicio.
Siete caídas generales en 2026
El apagón nacional de este lunes es el séptimo que ha afectado a toda la isla en lo que va de 2026, luego del ocurrido el domingo en la noche. Dos días antes había tenido lugar una desconexión parcial, que afectó al occidente de la isla, incluida La Habana.
Ese episodio se debió a disparos en las líneas que enlazan la provincia de Matanzas con Santa Clara y Cienfuegos, y se extendió por unas siete horas, de acuerdo con la información oficial.
Las dos primeras caídas generales del año tuvieron lugar en el mes de marzo, con alrededor de una semana de diferencia, mientras las otras tres ocurrieron el pasado julio, también con pocos días de separación entre ellas.
A estas se suman otras desconexiones parciales de regiones o provincias por averías en las líneas, oscilaciones de frecuencias o salidas de bloques de generación.
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Crisis energética agudizada
Cuba sufre una prolongada crisis energética, signada por el mal estado de la infraestructura de generación y la falta de combustible. Esta situación se ha visto agudizada a lo largo de 2026 debido al cerco petrolero y las nuevas sanciones de EE.UU.
El Gobierno cubano reconoce que la situación del SEN es “crítica” y responsabiliza a Washington de la crisis, en tanto expertos independientes subrayan la baja inversión en el sector —en beneficio de otras ramas como el turismo— como un elemento clave en el precario escenario actual.
En cuanto a la carencia de combustible, según diversas estimaciones, la isla precisa algo más de 100 mil barriles de petróleo al día para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que la isla obtiene unos 40 mil con su producción nacional. El resto debería obtenerlos en el exterior, pero las presiones y medidas de la Administración Trump no lo han permitido.
El último petrolero en llegar a Cuba con crudo del exterior fue el ruso Anatoli Kolodkin, un barco sancionado por EE.UU. que entró en la bahía de Matanzas a fines de marzo con unos 730 mil barriles de petróleo, y solo alcanzó para cubrir la demanda energética de la isla en abril.
La grave situación energética en Cuba ha paralizado casi totalmente la economía del país, que según estimados se contraerá al menos un 6,5 % este año, tras una caída acumulada de más del 15 % en los cinco años previos. Además, la crisis afecta significativamente la vida cotidiana y familiar, y ha espoleado el malestar ciudadano, expresado en protestas y cacerolazos.













